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 La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen Parte II

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ulmo
Usuario Premium


Fecha de inscripción : 02/06/2011

MensajeTema: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen Parte II   3/7/2011, 7:53 am

Original de Mags
Traducido por Ulmo Very Happy


La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen
Parte II


Los Caballeros de las Fuerzas Armadas de Su Majestad
En donde hay muchas explosiones


No había luna y las estrellas brillaban en el tintado cielo. Algo se movió en la oscuridad, como un negro velo ondulante; una voz, baja y modulada, dijo: “La paloma vuela desde Chawton”.

Una segunda voz respondió: “Es una verdad universalmente aceptada".

Una tercera voz dijo: “¿Por qué no aprovechar el placer del momento?”.

Una pequeña llama revoloteó cuando el líder encendió la lámpara. “¿Fue seguido?”, preguntó.

“No”, dijo el segundo caballero, mientras salía a la luz. “¿Tibby?”.

“Me conoce mejor que eso, Fizzer”. El tercer caballero se adentró en el pequeño círculo de luz. Al igual que los otros, vestía un traje negro, ajustado y a la medida.

“Por cierto, Tibby,” susurró el hombre llamado Fizzer, “No le he agradecido por referirme a ése sastre”.

“Un placer”, dijo Tibby. “Mi hermanito es bueno para ciertas cosas”.

“Caballeros”, dijo el líder, “es hora. Preparémonos”. Sacó una rústica gorra tejida a mano y se la puso.

Los otros intercambiaron amplias sonrisas. “¿Tejió eso Mrs. Brandon?”, preguntó Fizzer.

“No le moleste, Fizzi”, dijo Tibby. “Sin duda fue hecho con amor, sino con habilidad”.

“Si alguna vez tienen esposas”, dijo el Coronel Brandon, imperturbable ante la broma, “se podrán tomar por afortunados si ellas se preocupan por su comodidad y seguridad, tanto como Mrs. Brandon hace por la mía”.

Un crujido se oyó fuera del círculo de luz, y ellos se pusieron alertas.

“Épale, caballeros”, se oyó una voz desde la oscuridad. Los tres oficiales giraron y apuntaron sus armas en la dirección del sonido.

“Hey, hey”, dijo el recién llegado. Cuando entró en la luz, vieron que llevaba chaqueta escarlata de regimiento. “¡Soy un amigo!”.

Fizzer volteó los ojos y dijo en un suspiro, “Oh, no”.

“Esta es una misión de soldados”, dijo Tibby. “No necesitamos ningún plebeyo guerrero de fin de semana”.

“Hey”, dijo el recién llegado, en tono ofendido. “Soy uno de los regulares, igual que usted, Tilney”.

“Puede comprar una comisión”, dijo Fizzer, “pero eso no le hace un soldado”.

“Debería saber, Fitzwilliam”, dijo el recién llegado. “Su primo pagó por mi comisión. Bueno, estoy aquí ahora. ¡Listo para atacar! ¿Cuál es el plan, caballeros?”.

“Nada que incluya a los de su tipo”, dijo el Capitán Tilney. “En serio, ¿regimentales? ¿Por qué no se cuelga un cartel alrededor del cuello que diga ‘Cómanme’?”

“Las damas”, dijo Wickham con una sonrisa presumida, “adoran la chaqueta escarlata”.

El Capitán Tilney parecía como si tuviese algo más que decir, pero el Coronel Brandon habló primero. “El General Tilney me ordenó encontrar un lugar para el Sub-teniente Wickham en esta misión. Sin embargo, Sub-teniente, está retardado para la reunión, y ha fallado en mantener la seguridad operacional”.

“Habría llegado más temprano”, dijo Wickham, riendo disimuladamente, “pero Lydia no quería dejarme ir. Usted sabe cómo es, Tilney”, dijo, hundiendo un codo en las costillas del Capitán Tilney.

El Capitán Tilney le gruñó, y Wickham se alejó, nerviosamente.

“Paz, caballeros”, dijo el Coronel Brandon. “El Sub-teniente Wickham puede ser de utilidad, llevando un mensaje a nuestro refuerzos en Meryton. Dígales que la misión empezará a tiempo, y que se hará la reunión a la hora predeterminada”.

“¿Eso es todo?”, preguntó Wickham. “¿Eso es todo lo que voy a hacer? ¿Vine hasta acá y me expuse a Dios sabe cuánto peligro, para llevar un condenado mensaje?”.

“Agradezca que es un mensaje personal, y no sus entrañas en su sombrero”, dijo el Capitán Tilney, avanzando amenazadoramente.

“Suficiente, Capitán. Tiene sus órdenes, Sub-teniente”, dijo el Coronel Brandon, su voz más tranquila y más peligrosa que nunca.

Wickham los dejó, refunfuñando mientras se alejaba.

“Caballeros”, dijo el Coronel Brandon, “la hora de nuestra operación se aproxima. Preparémonos”. Fitzwilliam y Tilney se colocaron ligeras boinas negras que acomodaron de forma que se alinearon admirablemente a sus cincelados mentones, y se emborronaron el rostro con carbón. Cada uno se echó al hombro una abultada mochila, con una pequeña pala adosada, y colocaron cuerdas finas alrededor del cuerpo.

El Coronel Brandon revisó su reloj y cubrió la lámpara con un paño, que permitía que emitiera sólo una luz pequeña. “Recuerden sus órdenes, caballeros”, dijo, “Operar en silencio y en la oscuridad. Nos reuniremos aquí en una hora. No olviden a quien servimos: Miss Jane Austen”.

“Miss Austen”, dijo Fitzwilliam.

“Miss Austen”, dijo Tilney.

“Adelante”, dijo el Coronel Brandon, y se deslizaron en silencio hacia la oscuridad.



Una hora más tarde

Hubo un movimiento en la oscuridad y el sonido de pies arrastrándose. Un escalofriante sonido se oyó: voces altas, al mismo tiempo unidas y desparejadas, quejándose con una sola palabra: “CEEERRREEEEBBRROOOOOSSSSSS”.

Una llama brilló en la oscuridad, luego dos, luego tres. Cada una viajaba en una línea serpenteante a lo largo del oscuro suelo; una explosión llenó la noche, luego otra, y otra.

Miembros medio podridos volaron por los aires con cada feroz explosión. Éstas continuaron, cronometradas y ubicadas de forma que cada explosión desencadenaba la siguiente. El aire estaba lleno de humo, y quien quiera que lograra cruzar ese infernal espacio, tropezaría con los cuerpos caídos de los no-muertos.

Una figura, vestida de negro y con su gorra tejida arrojada a un lado, daba traspiés entre el humo, sosteniendo una lámpara en alto. “¿Dónde diablos están mis refuerzos?”, gritó. “¡Fitzwilliam! ¡Tilney!”.

Otras dos figuras emergieron del humo y se dirigieron a la luz, uno sosteniendo al otro. “Lamento reportar, Coronel Brandon”, dijo el Capitán Tilney, “que Fizzer ha perdido algo de la velocidad que demostró en pasados enfrentamientos”. Habló en forma ligera, pero su tenso rostro demostraba preocupación. Dejó a su compañero en el suelo.

“Sólo un rasguño, Tibby”, dijo jadeando el Coronel Fitzwilliam. “Calculado para hacerme más interesante para las damas”.

“Nuestros refuerzos parecen estar retrasados, caballeros”, dijo el Coronel Brandon.

“Las bombas los frenaron considerablemente”, dijo el Coronel Fitzwilliam, “pero no los detuvieron completamente. Temo que sea así. La introducción de zombies en las novelas de Miss Jane Austen creó una revolución en la cultura popular de tales proporciones que resiste el orden tradicional”.

“Los caballeros de la Armada fueron capaces de derrotar al monstruo marino”, dijo el Coronel Brandon.

“Sí, pero todo el mundo sabe que no hay poder en la tierra, mucho menos un calamar gigante, que pueda resistir el poder de la Armada Británica. Pero con los refuerzos de la milicia Blankshire, podríamos derrotar a estas cosas”.

“Sabía que no debíamos haber confiado información crítica a ese bastardo cobarde de Wickham”, dijo el Capitán Tilney.

“Parece que tendremos que encargarnos de la limpieza”, dijo el Coronel Brandon. “Fitzwilliam, ¿puede pelear?”.

El Coronel Fitzwilliam se esforzó hasta ponerse en pie. “Puedo pelear, señor”. El Capitán Tilney le dio una palmada en la espalda.

“Buen hombre. Entonces, será acero frío, caballeros”.

Cada uno desenvainó un sable y voltearon para enfrentar el avance inexorable de la horda de zombies. Esos tres caballeros podrían haber parecido, a ojos de observadores casuales, hombres privilegiados y ociosos, pero sobre todo eran soldados, y poseían la convicción de tener una causa noble y justa. Juntos cortaron camino a través de los no-muertos, girando y rebanando y cortando. Los zombies caían ante ellos como arena ante un huracán.

Mientras el cielo clareaba, permanecían de pie, victoriosos en un campo lleno del enemigo derrotado.

“Hemos hecho un buen trabajo esta noche, caballeros”, dijo el Coronel Brandon, limpiando minuciosamente sangre de zombie de su sable. “Su deber hacia Miss Austen ha sido cumplido. Los mencionaré a ambos de forma muy favorable en mis reportes”.

Al tiempo que el sol asomaba por el horizonte, escucharon el sonido de pies marchando al compás de un tambor, y la interpretación en piccolo de “La Chica que Dejamos Atrás”.

“Odio esa canción”, murmuró el Capitán Tilney.

Los Blankshires, liderados por el Sub-teniente Wickham, montado en un caballo blanco, marcharon a través de los matorrales. “¡Hola, hola, hola!”, llamó Wickham alegremente. “¿Dónde está el enemigo? Aquí estamos, preparados para la batalla, ¿verdad, Blankshires?”.

El Coronel Foster dio orden de alto. Y los hombres vieron la humeante pila de partes de zombies.

“Hey, Wickham”, dijo Mr. Denny, “parece que nos perdimos la diversión. Creo que dijiste que íbamos a luchar con zombies”.

“Dije que nos íbamos a reunir”, dijo Wickham. “Caramba, Coronel Brandon, parece que se nos han anticipado y se han encargado de todo. Vaya suerte”.

“Está retrasado otra vez, Sub-teniente Wickham”, dijo el Coronel Brandon.

“Nos equivocamos de camino”, dijo Wickham. “Tal vez nos equivocamos mucho. Oh, Coronel, mensaje para usted”. Le entregó un paquete sellado.

“No sé a qué teme, Wickham”, dijo el Capitán Tilney. “No es que tenga mucho cerebro. Los zombies no lo tocarían”.

Wickham hizo un movimiento agresivo, que provocó que Tilney riera.

“Oh, sólo deme una excusa, plebeyo”, dijo, enrollando sus mangas.

El Coronel Brandon, una vez hubo leído los informes, los interrumpió. “Caballeros, lamento reportar que el enemigo no ha sido vencido. El General Tilney escribe que una precuela ha sido anunciada. Se me ha ordenado que vuelva al cuartel general para buscar estrategias. Coronel Fitzwilliam, lo dejo al mando. Recuerden, caballeros, nuestro primer deber es con Miss Austen”. Silbó con fuerza y un semental negro galopó fuera del bosque, en su dirección.

Wickham vio a Fitzwilliam y a Tilney cautelosamente. “¿Eh, Coronel? ¿No podría quedarse un poco más?”.

“No debo perder una hora”. Y se alejó cabalgando.

“¡Bueno!”, exclamó Wickham. “Aquí estamos”.

Fitzwilliam y Tilney lo miraron, los brazos cruzados sobre sus pechos y sonrisas desdeñosas en sus rostros. La sonrisa de Wickham vaciló.

“Tibby”, dijo el Coronel Fitzwilliam, “creo que mientras esperamos a que el Coronel Brandon regrese con nuevas órdenes, deberíamos conducir ejercicios de entrenamiento”.

“Cierto, Fizzer”, dijo el Capitán Tilney. “Levantados al amanecer, en la cama a medianoche, bastante trabajo físico en medio”.

“Marchando”, dijo Fitzwilliam.

“Cavando”, dijo Tilney.

Wickham se alejó.

“Prácticas de fuego”, dijo Fitzwilliam.

“Combate cuerpo a cuerpo”, dijo Tilney, sonando sus nudillos y sonriendo a Wickham, con una luz marcial en sus ojos.

Wickham gimió y se volteó para irse, pero su retirada fue impedida por muchos oficiales de los Blankshires.

“Escuché que te metiste con mi hermana”, dijo Mr. Denny.

“Me debes dinero”, dijo Mr. Pratt.

“Me invitaste a bailar cuando llevaba puesto un vestido”, dijo Mr. Chamberlayne.

El Capitán Tilney gruñó.

Con la participación de

Y las estrellas invitadas

La lucha para defender a Miss Jane Austen continúa en el próximo episodio de La Liga de los Extraordinarios Caballeros Austen: Los Caballeros de la Caza.



El original está AQUÍ

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Fecha de inscripción : 09/05/2011

MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen Parte II   13/7/2011, 4:24 pm

Querida Ulmo,

Sobre las "estrellas invitadas" sin comentarios affraid y el que interpreta al Cap. Tilney ni idea de donde salió. Te comento que el fanfic se esta poniendo bien bizarro con esas "cosas" raras y me acuerdo de la historia de zombis con que en los Estados Desunidos quieren torturar a las austenitas affraid, mejor no sigo porque sino tendré pesadillas. Lo único que sigue igual es Wickham miserable en el sitio o historia que le coloquen, algunos hombres nunca cambian . jaja Twisted Evil

Puntitos para las citas cheers
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ulmo
Usuario Premium


Fecha de inscripción : 02/06/2011

MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen Parte II   13/7/2011, 9:07 pm

Querida el@ Very Happy:

A pesar de lo bizarra que se está poniendo, verás que al final tiene su justificación Wink. Cierto es que las dos primeras partes son un poco cargadas y rebuscadas, pero las demás están mejor y, como te habrás podido dar cuenta, irán apareciendo todos los Caballeros Austen.

En cuanto al Capitán Tilney (Adam Baldwin), me limito a respetar las ideas de Mags. Al principio no quería poner a las "estrellas invitadas", pero después de pensarlo detenidamente, quedan perfectos para poner en su lugar a Wickham lol! .

Saludos

Ulmo sunny
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MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen Parte II   Hoy a las 2:47 am

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