Por Siempre Orgullo y Prejuicio Foro

Foro sobre temáticas de Epoca, Libros, Películas, todo lo que se te ocurra y no se pueda conversar en el Blog
 
ÍndiceFAQRegistrarseConectarse
♦♦♦ NUEVA DIRECCION DEL BLOG http://forsiempreorgulloyprejuicio.blogspot.com/ ♦♦♦

Comparte | 
 

 La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
ulmo
Usuario Premium


Fecha de inscripción : 02/06/2011

MensajeTema: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V   24/7/2011, 8:19 am

Original de Mags
Traducido por Ulmo Very Happy



La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen
Parte V


El Caballero al Mando
En donde al fin conocemos al líder de la acción defensiva


El mayordomo abrió la puerta. Dijo: “Bienvenido, Mr. Tilney”, y le permitió la entrada inmediatamente. “¿Están todos estos caballeros con usted?”, preguntó al tiempo que Mr. Ferrars, Mr. Bertram y Mr. Collins, pasaban en fila.

“Sí, por mis pecados”, dijo Henry. “¿Están en el salón de baile?”.

“Sí, señor”. Lideró el camino y abrió la puerta.

El gran salón bullía de actividad. Mientras los caballeros de sotana entraban en la habitación, un caballero que pasaba, se detuvo y exclamó: “¡Hola, Tilney!”.

“¡Hola, Bingley!”, dijo Henry, tomando su mano.

Mr. Bingley echó un vistazo a los acompañantes de Henry. “¿Fue bien su operación?”.

“Ciertamente, sí. Ahora somos los mejores amigos, ¿verdad, caballeros?”, dijo Henry con una sonrisa. “No viajaría a Derbyshire sin ellos”.

“Le ruego me disculpe, Mr. Bingley”, dijo Mr. Collins, “lamento molestarle, pero ¿hay algo de comer, o de beber o… er, de naturaleza fortificante? Hemos viajado durante dos días en unas condiciones tan horribles, señor, no puedo describirle…

“Sí, sí”, dijo Mr. Bingley precipitadamente, volteando a los lados. “Creo que podemos encontrar algo de té…”.

“¡Henry!”, gritó una joven mujer. Empujó una tetera a las manos de Mr. Bingley y lanzó sus brazos alrededor del cuello de Henry.

“¡Quema! ¡Quema! ¡Quema!”, dijo Mr. Bingley con voz estrangulada y empujó la tetera a las manos de Mr. Collins. Éste lanzó un grito y soltó la tetera, que cayó al suelo, rompiéndose en pedazos.

“Oh, mira”, dijo Mr. Bertram, con voz aburrida. “Amor joven”.

Henry, emergiendo del apasionado beso que daba a la joven dama, dijo con una sonrisa: “Cat, amor mío, ¿tienes algo de té caliente y una tostada para una esforzado cazador de vampiros?”.

“Sí, te traigo algo enseguida”. Mrs. Tilney observó con vergüenza el desastre en el suelo. “Lo siento, Mr. Bingley”.

“No se preocupe, Catherine”, le aseguró Bingley. “Me atrevo a decir que hay más de donde vino. Pemberley proveerá”.

“Oh, sí. Henry, esta es una gran casa”, dijo Catherine, tomando el brazo cubierto de cuero de su esposo, “pero me temo que es muy moderna y está en buen estado. Me han dicho que no tiene ruinas”.

“Cuán desafortunado para ti, dulzura. Pero permíteme encargarme de mis asuntos y luego podremos ponernos al día”. Miró a Bingley. “¿Está listo para recibirme?”

“Creo que sí. Ha estado esperando saber de usted”. Señaló hacia una gran mesa que estaba a un lado, cubierta con mapas y documentos, y rodeada de caballeros, muchos de los cuales estaban uniformados.

Uno de los caballeros, alto y atractivo, estaba claramente, tanto por su forma de actuar como por el respeto de los demás caballeros, al mando de la operación.

“Estoy complacido de escuchar del éxito de su destacamento, Coronel Brandon”, dijo ese caballero. “La amenaza zombie no ha terminado, pero parece estar debilitándose”.

“El tiempo ayudará a conquistar esta amenaza”, dijo el Coronel Brandon. “Esas son modas pasajeras”.

“Cierto. Por favor, envíe mis felicitaciones a su destacamento”. El Coronel Brandon hizo una venia y se retiró con el General Tilney a discutir estrategias.

El caballero se volteó hacia los recién llegado. “Henry”, dijo, estrechando la mano de Mr. Tilney. “Que alegría verle”.

“Igualmente, Darcy. ¿Cómo va la defensa?”.

“Muy bien”. Volvió su atención a los mapas. “El destacamento del Coronel Brandon ha derrotado un nido de zombies, y el grupo de Mr. Knightley está cazando hombres-lobo durante la luna llena. ¿Cómo fueron sus maniobras?”.

Henry abrió su boca para responder, pero descubrió que Edmund había estado siguiéndolo de cerca, escuchando con atención. “Me gustaría dar un reporte”, dijo, en voz muy alta.

“Mr. Tilney es más que capaz de darme un reporte”, dijo Mr. Darcy, en un tono de sofocada civilidad.

“Mr. Tilney posee un inexplicable prejuicio en mi contra”, dijo Edmund, “al igual que usted, Mr. Darcy. Creo que usted está indebidamente influenciado por la autora de este fanfiction”.

Darcy estaba perdiendo la paciencia. “¿Sabe usted como me llama ella, Bertram? Gruñón McEstirado. ¿Suena como alguien que podría influenciarme?”.

“¿Sabe usted como me llama a mí?”, dijo Edmund. “¡Alcalde Mayor de Villa Tarado!”.

Mr. Bingley soltó una carcajada, pero la disimuló tosiendo. Edmund le lanzó una mirada asesina.

“Edmund”, dijo una voz suave, “ven y deja a Mr. Darcy trabajar.”

“Ahora no, Fanny”, dijo Edmund.

“Recuerda, Edmund, cada ficción es influenciada por su autor. Miss Austen nos trató muy bien a ambos; no somos fácilmente afectados por una pizca de humor fuera de lugar”.

“Sólo quiero ayudar”, dijo Edmund.

“Fue de ayuda”, dijo Mr. Ferrars. “¿No es así, Henry?”.

“Ciertamente”, dijo Henry. “Todos los miembros de nuestro destacamento se desenvolvieron muy bien, incluido Mr. Bertram”.

“Listo”, dijo Edward, aliviado. “Mr. Darcy, tiene su reporte”.

“Debería escucharlo, Darcy”, dijo Henry, palmeando a Edward en el hombro. “Debería haber sido diplomático. Si alguien puede hacer un tratado de paz con los monstruos, es él”.

“Espero escuchar las ideas que tal vez tenga, Mr. Ferrars”, dijo Darcy.

Edward pareció muy gratificado.

El Almirante Croft se les acercó, ondeando con excitación un trozo de papel. “Mr. Darcy, un mensaje de Frederick… es decir, del Capitán Wentworth. La flota ha encontrado y destruido una serpiente marina”.

Una ovación empezó, con un grito de “¡Hurra por Wentworth!”. Mr. Collins, quien había sido provisto con una taza de té y un sándwich, se puso en pie y asintió enérgicamente.

“Como puede ver”, dijo Mr. Darcy, “la defensa va bien”.

“¿Qué sucede, Darcy?”. Henry le preguntó, bajando la voz. “Puedo ver en su rostro y en el de Bingley que algo pasa”. Bingley se les unió, llevando una bandeja con sándwiches; Henry tomó uno.

“Sin importar cuan duro trabajemos”, dijo Darcy, quedamente, “sin importar cuantos éxitos cosechemos, no se detiene. Volamos la serpiente marina, vuelven con hombres-lobo. Destruimos a los vampiros, y salen momias. ¿Por qué buscan destruir el trabajo de Miss Austen de forma tan violenta? ¿Por qué no permiten que los lectores lo disfruten en paz?”.

Henry levantó una mano para serenar a su líder. “No creo que todos los autores busquen destruir”, dijo. “Muchos de ellos aman el trabajo de Miss Austen; aunque tal vez no sabiamente, pero muy bien”.

“Es en mayor parte tu culpa, sabes Darcy”, dijo Bingley, comiendo ruidosamente un sándwich.

“¿Por qué dices eso?”, dijo Darcy, un poco ofendido.

“Oh, ya sabes. La mística Darcy. Leen el libro o ven las películas, y enloquecen. Quieren más que lo que Miss Austen creyó adecuado”.

“Tiene razón, lo sabes”, dijo Henry.

“Oh, por supuesto que lo sé”, dijo Darcy, con tono desconsolado. “Y no tienen idea de cómo es, ninguno de los dos. Es Darcy esto y Darcy aquello. Cada título de cada libro debe decir ‘Darcy’ en él, si se espera que venda. Cada actor que me interpreta debe ser atractivo y alto, y genera legiones de fanáticas que crearán videos y macros e íconos, con imágenes considerablemente arregladas y fuentes curvilíneas. No pueden contenerse”.

“Y nos arrastras al resto de Orgullo y Prejuicio contigo”, dijo Bingley. “Si no soy un tonto, soy un libertino. Nadie me ve como un sujeto normal, más bien ingenioso y divertido”. Sonrió a Henry. “Cuando la gente piensa en héroe Austen ingenioso, piensan en Tilney”.

Henry hizo una venia.

“Esa es la razón por la que empecé esta ofensiva”, dijo Mr. Darcy, pateando malhumoradamente una pata de la mesa. “Creí que podría ayudar. Pero me pregunto si solo hemos empeorado las cosas. Por lo menos los monstruos han hecho que la gente olvide…”. Miró detenidamente a Bingley, quien se sonrojó y se apartó de Darcy.

“¿La zambullida?”, dijo Henry, muy divertido.

“Está muy bien para ti burlarte”, dijo Bingley.

“¡Oh, vamos, caballeros! A mí es a quien acusan de tener un fetiche con la muselina, ¿recuerdan?”.

Bingley y Darcy tuvieron que admitir lo justo de esto.

“Sólo desearía poder salir y combatirlos”, dijo Darcy. “Soy muy habilidoso con el florete, lo saben”. Hizo algunos movimientos de esgrima.

“Estuvimos de acuerdo en que eras muy importante para la obra como para arriesgarte”, dijo Bingley.

“Es muy fácil encontrar soldados”, dijo Henry. “Eres nuestro líder, Darcy. Todo el mundo lo sabe”.

“Y sin embargo, soy el más perseguido de todos”, dijo Darcy, amargamente. “O me están despojando de toda mi dignidad, tanto como de mi ropa, o me mandan de juerga con Lord Byron… a quien no he sido presentado… o tratan a mi amada y adorada Elizabeth como a una cualquiera común. Creen que tengo la moral y el auto-control de un mujeriego. ¿Qué he hecho para darle a alguien esa impresión, les pregunto?”.

Henry tosió, un sonido que tuvo un eco en las palabras “camisa mojada”.

“¡Eso no es mi culpa! De hecho, es mi cruz. No me han dejado en paz desde ese desafortunado momento, que no fue de mi creación, ni de Miss Austen”.

“Tal vez podamos ayudar con eso”, dijo una voz tras ellos. Los caballeros voltearon; unos cuantos hombres estaban allí, y los primeros los miraron con cautela. Henry acarició el gatillo de su ballesta.

“No tienen parte en esto”, dijo Edmund Bertram. “¡No sois caballeros!”.

“Finas palabras, Bertram”, dijo el primer hombre. “Hubo un tiempo en el que disfrutaba de mi compañía; y usted también, Miss Fanny Price”.

“Ya no soy Miss Price “, dijo Fanny. “Soy Mrs. Bertram”.

“Y mi hermana está desolada por no serlo”.

“Mr. Darcy, le prevengo vehementemente en contra de permitir a Crawford tomar parte en esto”, dijo Mr. Bertram.

El Coronel Brandon se acercó. “Y debo protestar la participación de Mr. Willoughby”, dijo, señalando al segundo hombre, quien hizo una venia, socarronamente.

“Siempre has sido un aguafiestas, Brandon”, dijo. “Debes estar celoso de mi pasada relación con Mrs. Brandon”.

“Le aseguro, Mr. Darcy, que no hablo con prejuicios infundados en contra de Mr. Willoughby. No es de confiar, como mi protegida descubrió, para su desgracia”

“Y aquel sujeto”, dijo el Almirante Croft, apuntando a Mr. Elliot. “No me agrada su semblante”.

“Y él”, dijo Henry, indicando a John Thorpe, “es un gran cabeza de alcornoque”.

“Debo protestar, señor”, dijo Mr. Thorpe. “Por cierto, Darcy, ¿quiere comprar un caballo?”.

“No sé”, dijo Darcy. “Pero permitamos examinar esto. Mr. Crawford, ha mencionado que desean ayudar en nuestra empresa”.

“No tanto con los monstruos”, dijo Crawford. “En verdad, dejaremos eso a los tipos heroicos. Pero las excesivamente, er, estimuladas fanáticas… creemos que podemos ayudar con eso”.

“¿Quién mejor, en verdad?, preguntó Mr. Elliot.

“¿Quién mejor, en verdad?, dijo Darcy. Miró a su personal, quienes veían a los sinvergüenzas con aire pensativo.

“Tiene razón”, dijo Bingley.

“Muy cierto”, dijo Henry.

“Es una acción directa y agresiva”, dijo el Coronel Brandon. “Tal vez es lo que necesitamos para esta aplicación particular”.

“Bien, entonces”, dijo Mr. Darcy. “Adelante, cab… er, señores”.

“Siento como que si debería soltar unas de esas carcajadas de villano”, dijo Mr. Elliot a Mr. Crawford mientras dejaban el salón.

“O por lo menos retorcer mi bigote, si tuviera uno”, dijo Mr. Crawford.

“Al menos podemos hacer… esto”, dijo Willoughby, ondeando la capa de su sobretodo como lo haría un villano.

A los otros sinvergüenzas les gustó y ondearon sus sobretodos con entusiasmo.

“Un momento”, los llamó un irritado Henry Tilney. “¡Debo hacerles recordar que el sobretodo es mi marca!”.

“Ya nada es sagrado”, dijo Darcy, sacudiendo la cabeza.


Con la participación de

Y los demás en realidad no importan, ¿o sí?

Sintonicen la próxima semana el siguiente episodio: Para nada Caballeros.



El Original está AQUÍ

NOTA: la versión original del título que le da Mags a Mr. Bertram es The Lord High Mayor of Wankerville; y el nombre que le da a Mr. Darcy es Cranky McJerkpants.


NO OLVIDEN COMENTAR bounce bounce bounce
Volver arriba Ir abajo
Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V   3/11/2011, 8:41 pm

Ohh en realidad es la que más me ha gustado!! muy buena la descripción de Darcy de sí mismo!!!! al menos ha hecho que la gente olvide.... ..... la zambullida?? jajajaja
es verdad, y lo reafirmo: ¡¡ Culpo a Mr Darcy por mis altas espectativas en cuanto a los hombres !!!! jaja
Volver arriba Ir abajo
ulmo
Usuario Premium


Fecha de inscripción : 02/06/2011

MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V   5/11/2011, 1:13 pm

Hola Maryll100 Very Happy
Me alegra que te haya gustado.

Esta es la infame zambullida pirat

Espero que eso aclare las cosas What a Face

Saludos
Ulmo sunny

_________________
Si darle fin ya fuera el fin, más valdría darle fin pronto...

Macbeth,
Shakespeare
Volver arriba Ir abajo
Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: gracias!!   10/11/2011, 6:20 pm

SIIIII conozco muy bien la famosa zambullida!! es que me causó gracia que el mismo Darcy quiera que la gente la olvide jeje
De cualquier forma, millones de gracias por dejarla aquí subida para disfrutarla cada vez que entre!!
Soy igual que Amanda Price en Lost in Austen... estoy teniendo un extraño momento postmoderno... jajaja Besos!!!
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V   Hoy a las 2:52 am

Volver arriba Ir abajo
 
La Liga De Los Extraordinarios Caballeros Austen - Parte V
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Por Siempre Orgullo y Prejuicio Foro :: HEMOS DISCUTIDO... :: LECTURAS EN LINEA...-
Cambiar a: