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 "Mr. Darcy's diary" traducido

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AutorMensaje
DarcyFan
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Fecha de inscripción : 16/12/2011

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    17/1/2012, 7:09 pm

Hola Marill100
Muchas Gracias por ir traduciendo todo el libro, es comprensible que te tardes. No es nada fácil dedicarse a traducir todo un libro, además de las muchas ocupaciones que tienes; muchas trabajamos, estudiamos y tenemos distintas tareas a lo largo del día. Tardate todo el tiempo que necesites y no olvides que tus aportes serán recibidos con mucho cariño..
Gracias por todo, Besos!
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Jennieh
Visitante


Fecha de inscripción : 07/01/2012
Edad : 32

MensajeTema: Buenísimo, gracias   10/2/2012, 11:01 pm

Antes de cualquier cosa, muchísimas gracias por la iniciativa de traducir el libro. Me ha gustado mucho, lo he leido con ansias.
flower flower Hasta la próxima flower flower
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http://unadamasinsupluma@gmail.com
VerónicaP
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 12/05/2011

MensajeTema: Diario de Darcy   27/2/2012, 10:05 am

Gracias Querida Maryll100 por ese trabajo monumental affraid que estas haciendo recien comienzo a leerlo.
Luego les cuento que me pareció.

_________________
VEROX flower
Con el tiempo, toma el alma, el color de tus pensamientos.
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magui.14
Visitante


Fecha de inscripción : 14/03/2012

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    22/3/2012, 11:24 pm

Muchas gracias, la verdad que es un gran trabajo el que hiciste!
espero con mucha expectativa la siguiente parte (:
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Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: Diciembre...   4/4/2012, 8:50 pm

Estimadas:
Nuevamente me disculpo por haberme tardado tanto! De ahora en más creo que voy a disponer de algo más de tiempo para esto, que realmente me encanta.
Les dejo Diciembre. Les parece que vaya cargando aparte lo que hay hasta el momento? Es porque hay gente que preferiría leerlo de corrido. De cualquier forma lo haré cuando lo finalice.
Espero que lo disfruten!! Hay algunas llamadas que aclaro al final. Besossss


DICIEMBRE

Jueves 5 de diciembre

Bingley vino a cenar conmigo hoy. Ha estado ocupado la última semana, pero llegó puntualmente esta tarde y se quedó encantado con Georgiana.
“Se está volviendo una belleza”, me dijo. “Y es tan instruída”, agregó, cuando ella tocó para nosotros después de la cena.
Lo es. Casi había olvidado lo que es escuchar una ejecución excelente, y no pude evitar un escalofrío interno cuando pensé en la actuación de Mary Bennet comparada con la de Georgiana. La ejecución de Elizabeth fue dulce, es verdad, aunque no tan perfecta como la de mi hermana, pero aún así hubo calidad en su forma que me hizo querer oírla.

Viernes 6 de diciembre
Caroline vino a ver a Georgiana esta mañana, y la entretuve hasta que terminó la lección de música de mi hermana.
“Charles se quedó encantado con Georgiana anoche”, remarcó. “Dijo que Georgiana es una de las jóvenes más hermosas e instruídas de su conocimiento”.
Estoy complacido. Caroline parecía complacida, también. Creo que no sería adversa a un matrimonio entre ellos.
“Va Usted a visitar a su tía en Kent antes de Navidad?” preguntó.
“No, no creo, aunque probablemente la visite para las Pascuas”.
“Querida Lady Catherine”, dijo Caroline, sacándose los guantes. “Cómo deseo verla. Rosings es una casa elegante, por donde se la mire”.
“Sí, lo es, muy elegante por cierto”.
“En un lugar tan agradable del país”.
“Es cierto”.
“Le sugerí a Charles que debería buscar una casa allí. Yo estaría feliz de vivir en Kent. Pero él pensó que el condado de Hertford estaba bien situado. Una lástima. Podría haber evitado ciertos enredos si se hubiera establecido en otro lugar”.
“Sin embargo, está libre de ellos ahora”.
“Sí, gracias a su intervención. Tiene suerte de tenerlo como amigo. Yo sentiría un gran confort de saber que un amigo se preocupa tanto por mí”, dijo, mirándome.
“Usted tiene a su hermano”.
Ella sonrió. “Por supuesto. Pero Charles aún es un muchacho. Una necesita un hombre a veces, alguien maduro y profundo, que esté acostumbrado a los caminos del mundo y sepa cómo vivir en él”.
“No tiene Usted planes de casarse?”
“Lo haría, si conozco al caballero correcto”.
“Ahora que está en Londres tendrá más oportunidades de conocer gente. Bingley piensa organizar algunos bailes, según supe. Lo he alentado. Cuantas más caras bonitas vea en las próximas semanas, mejor. Y por Usted, extenderá su círculo social”.
“No es muy necesario. Nosotros cenamos con más de veinticuatro familias, Usted sabe”, remarcó sarcásticamente.
Recordé a los Bennets, como era su intención, pero si hubiera conocido la dirección exacta de mis pensamientos, dudo que hubiese estado tan complacida. No importa lo que haga, todas las conversaciones parecen traerme un recuerdo de ellos de alguna manera. Es una suerte que haya dejado de pensar en Elizabeth, de otra forma lo Bennets nunca saldrían de mi mente.

Sábado 7 de diciembre
Bingley se ocupó de hacer negocios y se encuentra de buen humor, aunque de vez en cuando capto una mirada pensativa en él.
“Estás seguro que ella no sentía nada por mí?” preguntó esta tarde, cuando las damas se retiraron después de la cena.
No tuve que preguntar a quién se refería.
“Estoy seguro de ello. Ella disfrutaba de tu compañía, pero nada más”.
Asintió.
“Pensé que ella no... un ángel como ella... aún así, esperaba... pero es como tú dices. Ella se casará con alguien de Meryton, supongo. Alguien que la conozca de toda la vida”.
“Muy probablemente”.
“No alguien que recién la conoce”.
“No”.
“Ella no debe extrañarme, ahora que me fuí”.
“No”.
Se quedó callado.
“Hay algo muy positivo en casarse con alguien que uno conoce de toda la vida, o al menos por mucho tiempo”, dije.
“Sí, supongo que sí”, dijo, pero sin entusiasmo real.
“Sus defectos ya son conocidos, y también su familia. Georgiana se casará con alguien que ella conozca, espero”, dije.
“Sí, sería algo bueno”, dijo Bingley, pero sin prestar atención.
Una lástima. Pensé que sus afectos irían en esa dirección. Sin embargo, marqué el punto, y en el futuro él puede tenerlo en cuenta.

Martes 10 de diciembre
Hice restaurar las perlas de mi madre para Georgiana, y pienso dárselas como regalo. Tiene suficiente edad ahora, y pienso que se verá bien con ellas. Mientras estaba en Howard & Gibbs, pregunté sobre la posibilidad de remodelar el resto de la joyería de mi madre. Es de buena calidad, y la mayoría ha estado en mi familia por generaciones. Llegué a un acuerdo sobre restaurar el broche de perlas y los pendientes esta vez, y se los daré a Georgiana en su próximo cumpleaños. Las demás piezas de la joyería las pondré a examinar para que puedan armar nuevos arreglos. Los bosquejos se podrían alterar ante cualquier cambio de la moda y las piezas se pueden reajustar a medida que Georgiana llegue a la edad apropiada para lucirlas.

Jueves 12 de diciembre
Cené con Bingley y sus hermanas. Durante el curso de la tarde hablamos de las festividades de Navidad. Habrán algunas fiestas grandes a las que asistir, pero en los días inmediatamente posteriores a Navidad quisiera arreglar unas cuantas reuniones privadas sólo con los Bingleys, así Georgiana puede asistir.
“Pensé que podríamos celebrar un pequeño baile para el 23”, dije, “y luego charadas1 para la noche de Navidad”.
“Una idea excelente”, dijo Caroline.
“He invitado al Coronel Fitzwilliam, lo que nos hará cuatro caballeros y tres damas. Piensa Usted que debería invitar más damas?” le pregunté a Caroline.
“No”, dijo ella enfáticamente. “Mr Hurst nunca baila, lo que nos deja tres parejas”.
Mis pensamientos volvieron al baile de Netherfield, donde bailé con Elizabeth.
“Ha decidido Usted cuándo hará su presentación Georgiana?” preguntó Caroline, como si me leyera la mente.
“No hasta que tenga dieciocho, tal vez después”.
“Dieciocho es una buena edad. Ella habrá dejado atrás el salón de clases y superará su timidez, pero tendrá la sangre fresca de la juventud. Romperá muchos corazones”.
“Espero que no rompa ninguno. Deseo que sea feliz, y si sucediera que encontrara un buen hombre en su primera temporada, estaré feliz de verla establecida”.
Caroline miró a Bingley.
“En dos años, entonces, debemos esperar que encuentre a alguien que la merezca. Alguien con temperamento fácil, quien sea generoso y amable”.
“Exactamente eso”.
“Mientras tanto, sería bueno para ella tener la compañía de un joven agradable, así se acostumbre a la compañía masculina y no se queda sin palabras en presencia de caballeros. Ella nunca es callada con Charles, sino que parece disfrutar su compañía”, dijo Caroline.
“Qué es lo que dices?” preguntó Bingley, quien había estado hablando con Louisa y levantó la cabeza al oír su nombre.
“Estaba diciendo que Georgiana está siempre cómoda contigo. Darcy quiere que disfrute de algunos entretenimientos de adultos estas Navidades, y estoy segura que puede confiar en que bailarás con ella”.
“Nada me daría más placer. Se está volviendo una belleza, Darcy”.
Yo estaba gratificado.

Lunes 16 de diciembre
La casa se ve festiva. Georgiana ha estado ayudando a Mrs Annesley a decorarla con acebo, metiendo piezas de la planta detrás de los cuadros y alrededor de los candelabros. Siempre le ha gustado hacer esas cosas, incluso desde niña. Cuado llegué, la encontré adornando la ventana del salón de pintura con más plantas.
“Creo que tendremos un baile un unos pocos días”, dije.
Ella se ruborizó.
“Sólo uno pequeño, con amigos íntimos”, le aseguré.
“Tal vez te gustaría poner una cinta nueva para adornar tu muselina”, dijo Mrs Annesley a Georgiana.
“Oh, si”, dijo, mirándome esperanzada.
“Debes comprar lo que sea que necesites”, repliqué.
Estaba por decirle que debería comprarse un abanico nuevo cuando lo pensé mejor. Yo mismo se lo compraré y la sorprenderé.

Miércoles 18 de diciembre
Hoy nevó. Georgiana estaba excitada como una niña, y la llevé al parque. Caminamos por los senderos blancos y regresamos a la casa con las caras sonrosadas y un gran apetito.
No pude evitar recordar cuán sonrojada se veía Elizabeth después de caminar hasta Netherfield. Sus ojos habían estado radiantes, y su complexión brillante por el ejercicio.
Dónde está ella ahora? Estará caminando por el campo alrededor de su casa en la nieve? Está en su casa, adornando con acebo como Georgiana está haciendo aquí? Estará ansiosa por la Navidad? Si no hubiera alejado a Bingley de Netherfield, podríamos estar allí ahora... lo que hubiera sido un error muy grave. Es mejor para todo nosotros que estemos en Londres.

Lunes 23 de diciembre
Tuvimos nuestro baile esta tarde y me gratificó ver a Georgiana disfrutarlo. Bailó dos veces con Bingley, una con el Coronel Fitzwilliam y una conmigo.
“Georgiana se mueve con una gracia extraordinaria”, dijo Caroline.
Era un tema que no podía dejar de agradarme.
“Usted piensa eso?”
“Lo hago. Fue una idea excelente celebrar un baile privado. Es bueno para ella practicar en este tipo de ocasiones. Usted baila muy bien, Mr Darcy. Usted y yo juntos podemos servirle de ejemplo. Charles y yo estamos a su disposición si Usted desea celebrar otra tarde como ésta. Nada mejor para Georgiana si puede ver a otros bailando, y la ayudará a adquirir confianza y postura”.
Me hizo acordar de otros momentos en que ella me había alabado, diciendo lo bien que escribía mis cartas. Recordé la escena exactamente. Fue en Netherfield, y Elizabeth estaba con nosotros. Siento una agitación adentro mío cuando pienso en ella. Enojo, tal vez, de que me haya embrujado tanto?
Nuestro baile terminó. Nuestros invitados se fueron, y tuve la satisfacción de ver a Georgiana retirarse a dormir, cansada pero feliz.
Ha olvidado completamente a George Wickham, estoy seguro. Mientras nada se lo recuerde, no creo que piense en él nunca más.

Martes 24 de diciembre
Hicimos un juego de charadas después de cenar esta tarde. Estaba complacido cuando Caroline sugirió que Georgiana y Bingley trabajaran en su charada juntos. Se retiraron a un rincón del salón, sus cabezas lo suficientemente cerca para casi tocarse. Fue la vista más agradable.
Disfrutamos del juego, y después que todos actuamos, volvimos al salón de cena.
“Sabes, Darcy, pensé que pasaríamos Navidad en Netherfield este año”, dijo Bingley con un suspiro. “Eran mis planes cuando renté la propiedad. Me pregunto que estarán haciendo ellos ahora”.
Pensé que sería conveniente distraer sus pensamientos de esa dirección.
“Seguramente lo mismo que estamos haciendo aquí. Toma un poco más de venado”.
Hizo lo que sugerí, y no dijo más acerca de Netherfield.

Miércoles 25 de diciembre
Nunca disfruté más de una Navidad. Fuimos a la Iglesia esta mañana y por la tarde jugamos a budín de balas2 y boca de dragón3. Cuando lo hacíamos noté un cambio en Georgiana. El año pasado jugaba como una niña, disfrutando de meter las manos en el fuego para sacar las pasas de uva calientes, y se soplaba los dedos cuando no era lo suficientemente rápida para salir ilesa. Este año, jugó para complacerme. Lo pude ver en sus ojos.
Me pregunto si Elizabeth juega a budín de balas y boca de dragón. Me pregunto si ella se quema los dedos mientras trata de sacar las pasas del fuego...

Sábado 28 de diciembre
“Estaba pensando es que deberías casarte con Miss Bingley”, le dije al Coronel Fitzwilliam mientras cabalgábamos juntos esta mañana.
“Miss Bingley?”
“Es una joven adinerada, y tú necesitas una heredera”.
Sacudió la cabeza.
“No deseo casarme con Miss Bingley”.
“Es encantadora y elegante, graciosa y bien educada”.
“Es todo eso, pero no podría casarme con ella. Es una mujer fría. Cuando me case me gustaría una esposa con más cariñosa. Además quisiera a alguien que me mire a mí, más que al nombre de mi familia”.
“Nunca pensé que quisieras eso de una esposa”, le dije sorprendido.
“Como hijo menor, he debido mirar desde abajo a los demás toda mi vida. Me gustaría ver la situación desde el otro lado una vez!”
Habló alegremente, pero creo que había algo de verdad en lo que dijo.
Seguimos en silencio por algún tiempo, disfrutando del escenario cubierto de nieve.
“¿Cuánto te quedarás en la ciudad?” le pregunté.
“No mucho. Tengo negocios que requieren mi atención en Kent. Pienso presentarle mis respetos a Lady Catherine mientras esté allí. Debo decirle que la visitarás para Pascuas?”
“Sí, la visitaré como siempre. Cuándo regresarás a la ciudad?”.
“Pronto, espero. Antes de Pascuas, seguramente”.
“Entonces debes cenar conmigo cuando lo hagas”.

1 - La traducción más apropiada para el juego charades en Argentina sería "Dígalo con mímicas"; en otros lugares ignoro como se llama.
2 - Bullet pudding es un juego que se nombra varias veces en las obras de Austen y otras de Regencia. Según leí, consistía en buscar una bala en un "budín" de harina, con la boca sin usar las manos, si la misma se caía de la punta del budín en el turno de esa persona.
3 - Snapdragon, supongo que se refiere a sacar pasas de uva del fuego, como menciona a continuación.

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Magpe
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Fecha de inscripción : 05/04/2012

MensajeTema: NUEVA   5/4/2012, 12:25 am

Hola soy nueva por este sitio y quiero agradecer enormemente a Maryll100 por la traducción de esta historia, si bien es cierto que todos los personajes de la historia me encantan (hasta los que resultan más insoportables) el de Darcy es mi favorito ya que la psicología del mismo hace que uno se enamore de él tan supuestamente frio pero a la vez tan apasionado, romantico y fiel a sus seres queridos ME ENCANTA. De corazón mmuchas gracias y espero sigas poniendo más de la historia SALUDOS DESDE MÉXICO.
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Kea
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Fecha de inscripción : 16/04/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    16/4/2012, 11:58 pm

Hola Maryll100!! te agradezco mucho que estés haciendo esté trabajo, en verdad que me alegró mucho el empezar a leerlo y sólo por el echo de quererte agradecer y segur el libro me registre en este foro y estoy ansiosa de empezar a compartir estos temas que me gustan mucho y quería saber mas o menos cada cuánto subes los capítulos para estar al pendiente.
Muchas gracias y un abrazo desde México!!! Very Happy
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Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: enero-febrero-marzo   26/5/2012, 9:06 pm

Hola a todas!!
Les agradezco muchísimo que sigan escribiendo. Significa mucho para mí. Y es un honor Kea que te hayas registrado por seguir la historia.
Bueno les comento que por fin terminé el trabajo que me tenía ocupada. Prometo ahora dedicar más tiempo a la traducción! Igualmente ignoro la frecuencia, calculo subir algo una vez por mes, pero puedes pedir que te informen a tu mail cuando publique algo y así no necesitas estar pendiente.
Les dejo un capítulo que, a pesar de contener tres meses, es muy muy cortito. Espero que les guste y en breve, ABRIL...!!!! = )) saludos!
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ENERO 1812

Viernes 3 de enero
Ha ocurrido un incidente inesperado. Caroline ha recibido una carta de Miss Bennet.
“Ella escribe que está por visitar Londres”, se lamentó Caroline. “Se quedará con sus tíos en la calle Gracechurch. Por la fecha de la carta, creo que ya debe estar aquí”.
“No es algo que hubiera deseado que ocurriera”, dije. “Bingley parece haberse olvidado de ella. Si la ve de nuevo, su admiración puede renovarse”.
“Él no necesita saber de su visita”, dijo Caroline.
Estuve de acuerdo. “Dudo que se encuentren”, dije.
“Creo que no responderé la carta. Ella no estará mucho tiempo en la ciudad, y pensará que la carta se perdió. Mejor aún, que piense que no en bienvenida aquí. Es una muchacha dulce, no deseo herir sus sentimientos, pero mi amor por mi hermano es mayor y debo salvarlo de una unión inapropiada”.
Aplaudo sus sentimientos, pero no me encuentro cómodo conmigo mismo. Todo lo ladino u oscuro me aborrece. Pero Caroline tiene razón. No podemos permitir que Bingley sacrifique su vida en el altar de una familia vulgar, y es una mentira pequeña después de todo.

Lunes 6 de enero
Georgiana se está desenvolviendo tal como lo esperaba. Su instrucción, su porte, sus modales son los que me gustan ver. No sabía cómo proceder cuando fue dejada a mi cargo, pero me congratulo de que se está volviendo la jovencita que mi madre hubiera deseado que sea.

Martes 7 de enero
Me llevé una sorpresa cuando visité a Caroline y a su hermana hoy, para llevarles una nota de Georgiana. Cuando me acercaba a la casa, ví a Jane Bennet alejarse.
“Qué ha sucedido aquí?” pregunté cuando fui admitido.
Caroline se veía desalentada.
“La cosa más desafortunada. Jane Bennet ha estado aquí. Pensé que ya se habría ido de la ciudad, pero parece que pensaba hacer una visita extendida”.
“Esto es mala suerte. Qué le dijo Usted a ella?”
“No se bien qué le dije. Me tomó por sospresa. Me dijo que me había escrito y le respondí que nunca recibí su carta. Preguntó por Charles. Le dije que estaba bien, pero que está tan frecuentemente con Usted que casi no lo veía. Le dije cuánto ha crecido Georgiana y que la veríamos para la cena esta tarde. Entonces dejé entrever que Louisa y yo estábamos por salir. Después de eso no se pudo quedar”.
“Usted tendrá que devolver la visita”, le dije.
“No lo puedo evitar. Pero no me quedaré mucho, y espero que por mi conducta ella se de cuenta que no espero futura intimidad. Charles casi la ha olvidado. En pocas semanas estará fuera de peligro”.
De eso no estoy tan seguro. El aún habla de ella a veces. Se contiene cuando ve mi expresión, pero aún no es seguro para él pensar en Miss Bennet o en el condado de Hertford.

Martes 21 de enero
Caroline devolvió su visita a Miss Bennet esta mañana. Fue de corta duración, y utilizó el tiempo para decirle a Miss Bennet que Bingley no está seguro de regresar al condado de Hertford, y que puede dejar Netherfield. Cuando se fue no hizo mención de ver de nuevo a Jane, y me dijo que ahora está perfectamente segura de que Miss Bennet no la visitará otra vez.
Algún día Bingley nos agradecerá nuestro cuidado. Es sólo ese pensamiento lo que me reconcilia con la duplicidad que me he visto forzado a emplear.


FEBRERO

Sábado 1ro de febrero
“Caroline ha sugerido que vayamos a Bath para la primavera”, dijo Bingley esta mañana. “Tal vez podría alquilar una casa allí”, agregó con indiferencia.
Pensé que era un signo alentador de que ha olvidado el condado de Hertford.
“Es una idea excelente”, dije.
“Te gustaría venir con nosotros?” preguntó.
“Debo ir a Pemberley y asegurarme que Johnson tiene todo en regla. Hay algunos cambios que deseo hacer en la forma en que se administra la casa y otras mejoras que me gustaría hacer en la estancia”.
“Entonces, te veré de nuevo en el verano”.

Viernes 7 de febrero
El Coronel Fitzwilliam regresó a la ciudad y cenó conmigo esta tarde, trayendome noticias de Rosings. Me dijo que Mr Collins se ha casado. Contuve la respiración, esperando que Hurst hubiera tenido razón cuando dijo que Elizabeth había rechazado a Mr Collins.
“Parece ser una buena muchacha, aunque debería decir mujer. Parece tener cerca de treinta años”, dijo mi primo.
Solté la respiración.
“Pero es algo bueno”, continuó. “Una mujer más joven podría haber sido intimidada por mi mi tía, por sus-”
“Interferencias?”
“Ayudas”, dijo con una amplia sonrisa. “Pero Mrs Collins acepta los consejos de Lady Catherine sin una queja”.
“Supongo que debo haberla conocido en el condado de Hertford. Cuál era su nombre de soltera?”
“Lucas. Miss Charlotte Lucas”.
“Sí, la conocí a ella y a su familia. Me alegro que esté bien establecida. Mr Collins no será el marido más sensible, pero puede proveerle una vida confortable”.
Y yo podría proveer a Elizabeth mucho más. Pero no debo pensar en ello. Estoy resuelto a no pensar en ella de nuevo”.


MARZO

Viernes 28 de marzo
Recibí una carta de Lady Catherine, esta mañana, diciéndome que estaba ansiosa de verme. Me sorprendió leer el siguiente pasaje en su carta.

Mrs Collins tiene a su hermana, Maria, de visita con ella, y a una amiga, Miss Elizabeth Bennet.

Fue un shock enterarme que Elizabeth está en la parroquia.

Creo que ambas te conocen. Sir William Lucas también estuvo aquí, pero ha regresado a su casa. Miss Elizabeth Bennet tuvo la entereza de quedarse por su cuenta pero como nunca tuvo el beneficio de una institutriz, no es sorprendente. Una institutriz es necesaria en una familia de niñas, y así se lo dije. Mr Collins estuvo totalmente de acuerdo conmigo. Tuve el placer de introducir muchas institutrices a sus empleadores. Cuatro sobrinas de Mrs Jenkinson están bien situadas gracias a mis intervenciones.
Las hermanas de Miss Bennet han sido presentadas en sociedad, todas. No sé en qué estaría pensando su madre. Cinco hermanas, todas presentadas! Es muy extraño. Y las menores presentadas antes de que la mayor esté casada. Una situación muy mal regulada. Si Mrs Bennet viviera cerca, se lo diría. Le encontraría una institutriz, y sin duda estaría agradecida por mi recomendación. Ella maneja su casa muy mal.
Miss Bennet da su opinión muy decididamente para ser tan joven. Su punto de vista de su familia es extraordinario. Ella declaró que sería muy duro para las hermanas menores tener que esperar hasta que las mayores se casen antes de poder participar en sociedad.


Me encuentro sonriendo ante ésto. Nunca escuché a nadie, hombre o mujer, desafiar a Lady Catherine antes, y desafiarla de esa forma! Porque es indudablemente duro para las muchachas menores tener que esperar su turno para ser presentadas, aunque nunca pensé en ello antes.
Tal vez es un error asustarme de que Elizabeth esté en la parroquia. Tal vez debería estar complacido. Me dará la oportunidad perfecta para demostrar que ella no tiene ningún poder sobre mí. Será un deleite saber que puedo estar en su compañía sin sentimientos inapropiados, y que he sido capaz de salvarme a mí mismo, como a Bingley, de una unión imprudente.


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montse01
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 21/05/2012
Edad : 23

MensajeTema: "Mr. Darcy's diary" traducido   28/5/2012, 2:39 pm

Querida Maryll100:
MIL GRACIAS!!!! cheers Por tomarte el tiempo para realizar la traducción, es un gran trabajo. De nuevo GRACIAS por compartir esta gran historia. Esperare ansiosa "abril", creo que sera muy interesante ver desde el punto de vista de Mr. Darcy como sucedio la propuesta de matrimonio y que hizo para tomar esa descision, como lucho contra sus sentimientos y que paso por su cabeza en el momento en que fue rechazado.
Porfavor no dejes de subir los capitulos!!
Hasta entonces!! Razz
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Pemberley_Love
Visitante


Fecha de inscripción : 21/05/2012
Edad : 19

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    28/5/2012, 7:24 pm

OH Maryll100 eh esperado tanto este capitulo, estoy esperando con muchas ansias el proximo, la verdad lo que me llevo a registrarme en esta pag. ,ademas de la curiosidad por los temas, fue poder comentarte y agradecerte por el maravilloso trabajo que has hecho, study realmente te agradesco, y como me encanta que Darcy sea tan ingenuo y no sea capaz de comprender que esta enamorado Razz bueno, realmente es un martirio esperar por los sig. capitulos... espero que tengas compasión de todas nosotras y subas los capitulos rápidamente bounce rabbit me despido.
atte: Tu querida lectora Wink
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VerónicaP
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 12/05/2011

MensajeTema: Mr DARCY   4/6/2012, 12:37 am

Querida MaryII 100 queen
Solo puedo repetir las palabras de Pemberley Love, yo estoy en el Blog desde el comienzo pero debo confesar que espero los próximos cap. con anhelo. study study study Me parece de lo mas interesante leer esta historia tan querida esta vez desde otro punto de vista Shocked Shocked Shocked
Meterse a chusmear en la cabeza de Fitzwilliam Darcy es algo insuperable no te parece? cyclops

Te agradezco este trabajo monumental cheers Estoy ansiosisima por leer Abril me parece que va a ser fantastico. bounce bounce bounce
Te saludo desde Alemania con todo carino lol! lol!
XVEROX.


_________________
VEROX flower
Con el tiempo, toma el alma, el color de tus pensamientos.
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magui.14
Visitante


Fecha de inscripción : 14/03/2012

MensajeTema: Mr. Darcy    5/6/2012, 11:23 am

Bueno Maryll100 al parecer todas nos registramos en el foro por tu culpa jajajaja
Muchas gracias, es genial el trabajo que haces.
Nos vemos en abril Wink
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Kea
Visitante


Fecha de inscripción : 16/04/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    5/6/2012, 9:55 pm

Maryll100, que gusto que ya te hayas desocupado y puedas volver a escribir te lo agradezco mucho, me fascinó el capitulo y tienes razón aunque fueran varios meses duró poco pero lo bueno esta por venir y ya no puedo esperar a leerlo Very Happy jajajaja como siempre muchas gracias y un saludo desde acá México!!
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karen_karenchu
Visitante


Fecha de inscripción : 18/08/2012
Edad : 26

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    18/8/2012, 6:51 am

Hola!! Yo como todas me he registrado al foro para seguir la historia! Hace ya varios meses no sabemos nada de vos Maryll100 Crying or Very sad
Espero que te desocupes pronto y puedas continuar con la historia que nos tiene atrapadas a todas!!
Gracias y esperando ansiosa Abril!
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Viridiana Darcy
Visitante


Fecha de inscripción : 16/08/2012
Edad : 31

MensajeTema: Maravillosooooooo!!!!!!!!   23/8/2012, 10:07 am

Maryll100 has hecho un trabajo realmente fascinante, muchas felicidades y por favor continua, me tienes con el alma en un hilo!!!!! =D
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Melosisky
Visitante


Fecha de inscripción : 15/08/2012

MensajeTema: Gracias!!   23/8/2012, 8:20 pm

Mary te pasaste!!! MUCHAS GRACIAS y espero que puedas subir lo siguiente pronto , al igual que otras entre en el foro solo para poder seguir la historia !
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Darcy Love ♥ Lau ♥
Visitante


Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    25/8/2012, 5:19 pm

Maryll100 Aaaaaaaaa espero lo que falta con ansias bounce ........ te felicito que tengas tiempo para hacer esto...... yo soy adicta adicta adicta a la pelicula en la que sale Matthew Macfadyen.... Soy ADICTA ADICTA justo ayer vi la pelicula.... y estoy enamorada enamorada... cuando me entere que habia un libro EL DIARIO DE Mr DARCY me volvi loooooca no te imaginas y al encontrarlo aqui te sigo como perrito fiel con su dueño......... Gracias te agradezco y AGRADEZCO que no soy la unica adicta Very Happy Wink Surprised..... suerte con tu vida y de verdad gracias I love ♥ ♥ ♥ Orgullo y Prejuicio ♥ ♥ ♥..... Darcy..... ♥
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romantic darcy
Visitante


Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: hola soy nueva!!!   25/8/2012, 8:44 pm

gracias mary por esta traduccion esta hermoso el libro.... soy nueva.... e igual de apacionada por el señor darcy que ustedes estaria encantada si siguieras subiendo las demas partes ... se que talvez estes un poco atareada ... Laughing Laughing Laughing
estoy super emocionada bounce I love you bounce
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carolinakler
Visitante


Fecha de inscripción : 04/09/2012

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    4/9/2012, 11:31 am

esto es realmente hermoso, tu trabajo es realmente impresionante. hace mucho que quiero leer este libro pero no lo he podido conseguir en español, por eso tu trabajo es de mucha utilidad para todas nosotras. espero con mucho entusiasmo su continuación. gracias
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maitam
Visitante


Fecha de inscripción : 19/09/2012

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    25/9/2012, 10:58 am

mary estoy super ansiosa de ver como termina esperando tu pronta publicacion
gracias esta experiencia es gratificante
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Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: mañana...!!   3/10/2012, 4:41 pm

Hola chicas!! Este año ha sido terrorífico... por eso no actualizo tan seguido, pero quiero que sepan que estoy encantada con todas las palabras que me han dicho!! incluso encontré hace muy poquito que me habían mandado mensajes privados los cuales no contesté porque no podía sentarme a hacerlo y no quiero contestar un gracias y nada mas... realmente son ustedes con todas esas muestras las que hacen que siga con la traducción. Ya tengo la siguiente parte pero me falta editar algunos detalles que en el apuro de escribir me quedan mal, el principal problema es que no puedo usar el traductor ni para ayudarme porque el documento que tengo esta cifrado, asique... tengo que escribir palabra por palabra. Mañana jueves mando la siguiente parte, tan esperada!! Además quiero contarles que estamos a mitad del libro, asique voy a subir un pdf con todo desde el principio (medio libro,es increible!!). Lo único que les pido es que si lo divulgan, acerca de la traduccion solo digan una tal Maryll100 o nada, para no tener problemas.
Otra cosa, estoy escribiendo un fic sobre la historia y mis compañeras dl sitio no hacen críticas jeje. Lo leerán si lo publico aqui también? es estilo espistolar... bueno les vuelvo a agradecer todo el apoyo y lo hago con muchísimo gusto!!! hasta mañana!
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Darcy Love ♥ Lau ♥
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    5/10/2012, 6:04 pm

Dios te espero con ansias...... jajajajaja Very Happy Wink suerte.... Amantes de orgullo yy prejuicio saben esperar ♥
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Maryll100
Novato
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Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: ABRIL por fin!!!   5/10/2012, 7:53 pm

Hola!! Lo prometido, abril!! Es bastante largo... espero que lo disfruten!!
En unos días subiré la mitad que llevo traducida del libro, es decir, hasta aquí. Por lo que les voy a agradecer mucho si me hacen críticas o me avisan de los errores que hayan habido, para que quede bien.
Y si gustan leer mi escrito propio, por favor dejenme algun comentario para saber su opinión. Graciassss!!

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ABRIL

Jueves 3 de abril

Cené con el Coronel Fitzwilliam en mi club hoy. Hemos decidido que viajaremos juntos a Rosings.

Lunes 7 de abril

Mi primo y yo tuvimos un viaje placentero hasta Kent, y la conversación fue de generalidades hasta volver a matrimonios.
“Estoy en una edad que debería sentir que debo asentarme, y aún así el casamiento es un asunto peligroso”, dijo. “Es fácil dar un paso en falso y luego verse forzado a vivir con ello”.
“Lo es”, concedí, pensando en Bingley. “Recientemente salvé a un amigo de dar ese paso en falso”.
“De verdad?”
“Sí. Alquiló una casa en el campo, donde conoció a una joven de bajas conexiones. Se había dejado atraer por ella, pero afortunadamente los negocios lo enviaron a Londres. Percibiendo el peligro, sus hermanas y yo lo seguimos hasta Londres y lo persuadimos de quedarse”.
“Entonces lo salvaste de un matrimonio imprudente”.
“Así es”.
“Él te agradecerá por lo que hiciste. No es agradable despertarse de un sueño y encontrarse atrapado en una pesadilla”.
Me alienta su opinión. Respeto su juicio, y es reafirmante saber que comparte mis sentimientos en este asunto.
Llegamos a Rosings al mediodía, y la belleza del parque me volvió a llamar la atención. No es tan bonito como Pemberley, pero se ve muy bien en la primavera. Nos cruzamos con Mr Collins en nuestro camino hacia la casa, y creo que nos estaba esperando. Se inclinó cuando pasamos, y luego corrió en dirección de la parroquia para compartir las noticias con sus íntimos. Me pregunto si Elizabeth estaba adentro, y cómo se sentirá ella con nuestra llegada.

Martes 8 de abril

Mr Collins vino esta mañana a presentarnos sus respetos. Me encontró con el Coronel Fitzwilliam. Mi tía estaba de paseo con mi prima, Anne.
“Mr. Darcy, es un honor verlo de nuevo. Tuve la buena fortuna de conocerle a Usted en el condado de Hertford, cuando estaba visitando a mis primos lejanos. No estaba casado entonces, ya que mi querida Charlotte aún o había consentido en ser mi esposa. Desde el primer momento que la ví supe que no deshonraría la parroquia de Hundsford, y que encantaría a mi estimada patrona, Lady Catherine de Bourgh, quien tiene el honor y la distinción de ser su venerable tía, con su humildad y simpatía. De hecho, Lady Catherine ha sido tan amable como para decir –”
“Está Usted regresando a la parroquia?” pregunté, interrumpiendo sus efusiones.
Hizo una pausa momentánea, luego dijo, “De hecho, así es”.
“Es una mañana agradable. Caminaremos con Usted. Qué opinas?” le pregunté al Coronel Fitzwilliam.
“Claro que sí”.
Salimos. Mr Collins recontó las bellezas del parque, intercalando con expresiones de humilde gratitud por nuestra consideración en visitarlos en su humilde morada. Mi mente estaba preguntándose. Habría cambiado Elizabeth desde el otoño? Estaría sorprendida de verme? No. Ella sabía de mi visita. Estaría complacida u otra cosa? Complacida, por supuesto. Encontrarse con un hombre de mi posición debe ser deseable para ella.
Nuestra llegada fue anunciada por el mayordomo y poco después entramos en el salón. Presenté mis respetos a Mrs Collins, y ella me dio la bienvenida. Elizabeth hizo una inclinación.
Ella está como siempre ha sido, pero el placer de verla me tomó por sorpresa. Pensé que había dominado mis sentimientos por ella, por supuesto, lo he hecho. Fue solo el primer momento de verla que me desconcertó.
“La casa es de su agrado, espero?” le pregunté a Mrs Collins.
“Sí, claro que lo es”, respondió.
“Me alegro. Mi tía hizo algunas mejoras últimamente, creo. Y el jardín? Le agrada ese aspecto?”
“Es muy agradable”.
“Bien”.
Debería haber dicho algo más, pero mi atención estaba en Elizabeth. Ella estaba conversando con el Coronel Fitzwilliam con sus maneras fáciles y libres. No logro decidir si me gustó o no. Ella está en libertad de hablar con mi primo, por supuesto, y de encantarlo si lo desea, pero me ofuscó ver cuánto disfrutaba él de su compañía, y aún peor, ver cuánto disfrutaba ella la suya también. Cuando me di cuenta que estaba perdido en mis pensamientos, hice un esfuerzo por ser civil.
“Su familia está bien, espero, Miss Bennet?” pregunté.
“Sí, gracias”, replicó. Hizo una pausa, luego dijo, “mi hermana Jane ha estado en la ciudad estos tres meses. No la ha visto Usted?”
Estaba desconcertado, pero respondí con suficiente calma.
“No, no he tenido el placer”.
Me mantuve en silencio, molesto con el giro que había tomado la conversación, y poco después mi primo y yo nos retiramos.

Día de Pascua, Domingo 13 de abril

No había visto a Elizabeth desde mi visita a la parroquia, pero la ví esta mañana en la iglesia. Se veía muy bien. El sol temprano había coloreado sus mejillas, y puesto brillo en sus ojos.
Después del servicio, Lady Catherine se detuvo a hablar con los Collins. Mr Collins sonreía cuando ella caminó hacia él.
“Su sermón fue demasiado largo”, dijo Lady Catherine. “Veinte minutos es un tiempo suficiente para que instruya a su congregación”.
“Sí, Lady Catherine, yo-”
“No hizo mención de la sobriedad. Debería haberlo hecho. Ha habido demasiados borrachos últimamente. Es el deber de un rector atender los cuerpos de sus parroquianos tanto como su alma”.
“Por supuesto, Lady –”
“Hubieron demasiados himnos. No me gusta escuchar más de tres himnos en el servicio de Pascuas. Soy muy apegada a la música y disfruto del canto, pero tres himnos son suficientes”.
Ella comenzó a caminar hacia el carruaje, y Mr Collins la seguía.
“Sí, Lady Catherine, yo –”
“Uno de los bancos tiene polillas. Lo noté cuando me lo crucé. Deberá Usted verlo”.
“Al momento, Lady –” dijo.
“Y vendrá a cenar con nosotros esta noche. Mrs Collins vendrá con Usted, como así también Miss Lucas y Miss Elizabeth Bennet. Haremos una mesa de naipes”.
“Es tan buena –” respondió, haciendo reverencias y uniendo sus manos.
“Le enviaré el carruaje para ustedes”.
La seguí hasta el carruaje y el cochero cerró la puerta.
Me encontré ansioso por la visita de Elizabeth en Rosings, pero inmediatamente disolví ese sentimiento.
Su grupo arribó puntualmente, y porque conocía el peligro de hablar con ella, pasé la mayor parte del tiempo conversando con mi tía. Hablamos de varias relaciones, pero no pude evitar que mis ojos fueran adonde estaba Elizabeth. Su conversación era más vivaz que nunca. Estaba hablando con el Coronel Fitzwilliam, y al ver la animación en su rostro me fue difícil quitarle los ojos de encima.
Mi tía, también, los miraba, hasta que al fin dijo: “De qué están hablando? Qué le estás diciendo a Miss Bennet? Déjenme oír de qué se trata”.
El Coronel Fitzwilliam respondió que estaban hablando de música. Mi tía se unió en la conversación, alabando las habilidades de Georgiana en el pianoforte y luego mortificándome al invitar a Elizabeth a practicar en el pianoforte de la habitación de Mrs Jenkinson. Invitar a una huésped a tocar el piano en la habitación de la dama de compañía? Nunca pensé que mi tía pudiera ser tan mal educada.
Elizabeth miró sorprendida, pero no dijo nada, sólo su sonrisa mostraba lo que pensaba.
Cuando terminamos el café, Elizabeth comenzó a tocar, y recordando el placer que tuve en su performance anterior, caminé hacia su lado. Sus ojos brillaban con la música, y me situé en una posición desde la que podía ver la emoción sobre su rostro.
Ella lo notó. A la primera pausa en la música se volvió hacia mí con una sonrisa y dijo: “Intenta Usted asustarme, Mr Darcy, viniendo de esta forma a escucharme. Pero no me alarmará, aunque su hermana toque tan bien. Hay una obstinación en mí que me impide asustarme a voluntad de los demás. Mi coraje siempre aumenta con cada intento por intimidarme”.
“No diré que está Usted en un error”, repliqué, “porque realmente no puede Usted creer que me entretiene algún deseo de alarmarla; y he tenido el placer de conocerla lo suficiente para saber que se divierte Usted en ocasiones al profesar opiniones que en realidad no son suyas”.
De dónde vino este discurso, no lo sé. No acostumbro a participar de estos intercambios juguetones, pero hay algo en el carácter de Elizabeth que aliviana el mío.
Elizabeth rió con entusiasmo, y yo sonreí, sabiendo que ambos disfrutábamos del intercambio. Tanto lo disfrutaba yo que olvidé mis cuidados y me permití apreciar el momento.
“Su primo le dará una bonita impresión de mí”, le dijo al Coronel Fitzwilliam. Volviéndose hacia mí ella dijo: “Es muy poco generoso de su parte que mencione todo lo que Usted conoce de mis desventajas en el condado de Hertford – y, déjeme decir, muy arriesgado también – porque está provocando una represalia, y algunas cosas podrían salir a la luz, que espantarían a sus relaciones si las oyeran”.
Sonreí. “No le tengo miedo a Usted”.
Sus ojos brillaron ante mi comentario.
El Coronel Fitzwilliam rogó que le contara cómo me comportaba yo entre extraños.
“Lo oirá entonces”, dijo Elizabeth. “Pero prepárese para algo muy feo. La primera vez que lo ví en el condado de Hertford, debe Usted saber, fue en un baile, y qué piensa Usted que él hizo? Bailó sólo cuatro bailes!”
A sus ojos, mi rechazo a bailar se veía ridículo, y así lo ví yo también, por primera vez. Ocultarme tras todo mi orgullo, en lugar de disfrutar como cualquier caballero bien educado habría hecho. Absurdo! De ordinario no toleraría tales bromas, pero aún así había algo en sus maneras que quitaba cualquier maldad y el su lugar lo hacía causa de risa.
En ese momento me di cuenta que ha habido pocas risas en mi vida últimamente. Tomé las responsabilidades de un hombre cuando murió mi padre, y me sentía orgulloso de haberlas conducido bien, como habría hecho mi padre. Había atendido mi estancia, vigilado el bienestar de los tenientes, la salud, felicidad y educación de mi hermana, visitar los beneficios de mi patronazgo y manejar los negocios fielmente. Hasta que conocí a Elizabeth eso había sido suficiente, pero ahora ví cuán vacía estaba mi vida. Había sido demasiado ordenado. Muy bien regulado. Sólo ahora comencé a verlo, y a sentirlo, ya que los sentimientos adentro mío eran totalmente diferentes de los que conocía. Cuando me reía, mi disposición se aligeraba.
“En ese momento no tenía el honor de conocer a ninguna dama en la fiesta además de las de mi propio grupo”, pontifiqué, imitando su tono.
“Verdad: y nadie puede ser introducido en un salón de baile”.
“Tal vez habría sido juzgado mejor, si me presentaba a los demás, pero no estoy bien calificado para recomendarme a mí mismo ante extraños”.
Ella ironizó, preguntándose cómo un hombre sensible y educado no podría hacerlo, y el Coronel Fitzwilliam se le unió, diciendo que no me daría el problema.
“Ciertamente no tengo el talento que algunas personas poseen, de conversar con facilidad con quienes no he visto nunca. No puedo imitar el tono de su conversación, ni fingir interés en sus asuntos, como frecuentemente he visto hacer”, agregué.
“Mis dedos no se mueven sobre este instrumento de la manera magistral que he visto a muchas mujeres hacerlo, poro siempre supuse que era por mi propia falta – porque no me tomé el trabajo de practicar”.
Sonreí.
“Está Usted en lo cierto”.
En ese momento, Lady Catherine nos interrumpió.
“Dé qué están hablando, Darcy?”
“De música”, dije.
Lady Catherine se nos unió en el pianoforte.
“Miss Bennet no tocaría mal, si practicara más, y pudiera tener la ventaja de un maestro en Londres”, declaró mi tía. “Tiene una buena noción de la música, aunque su gusto no es como el de Anne. Anne habría sido una ejecutora deleitante, si su salud se lo hubiera permitido”.
Apenas la escuché. Estaba observando a Elizabeth. Ella enfrentaba los comentarios de mi tía con cortesía remarcable, y ante el pedido del Coronel Fitzwilliam y mío, se mantuvo en el instrumento hasta que el carruaje estuvo listo para que el grupo se retirara a su casa.
Pensé que había superado mi admiración por ella. Pensé que la había olvidado. Pero estaba equivocado.

Lunes 14 de abril

Estaba dando un paseo por los parques esta mañana cuando mis pasos inconscientemente me llevaron a la parroquia.
Encontrándome afuera no pude, educadamente, pasar de largo, y llamé para presentar mis respetos. Para mi horror, allí encontré a Elizabeth sola. Ella parecía tan sorprendida como yo, pero no estaba, pienso, molesta. Por qué estarlo? Debe ser satisfactorio para ella pensar que me ha cautivado. Me ofreció asiento, y no tuve otra opción más que sentarme.
“Lamento la intrusión”, dije, sintiendo la incomodidad de la situación, y queriendo asegurarme que ella supiera que no había sido a propósito. “Tenía entendido que todas las damas estaban en casa”.
“Mrs Collins y María se fueron de compras al pueblo”, respondió.
“Ah”.
“Lady Catherine está bien?” dijo al fin.
“Sí, se lo agradezco. Está bien”.
Silencio.
“Y Miss de Bourgh? Ella se encuentra bien también?”
“Sí, gracias. Lo está”.
Otro silencio.
“Cuán repentinamente se fueron Ustedes de Netherfield en noviembre último, Mr Darcy!” comenzó luego. “Debe haber sido una sorpresa agradable para Mr Bingley verlos tan pronto; porque, si no recuerdo mal, se había ido sólo el día anterior. Él y sus hermanas se encontraban bien, supongo, cuando dejó Londres?”
“Perfectamente, gracias”.
“Tengo entendido que Mr Bingley no tiene ideas de regresar a Netherfield de nuevo?”
“Nunca lo oí mencionarlo, pero es probable que pase muy poco tiempo allí en el futuro. Tiene muchos amigos, y está en una época de la vida en la que los amigos y los compromisos continuamente aumentan”.
“Si tiene pensado ir tan poco a Netherfield, sería mejor para el vecindario que dejara el lugar por completo, para darle la posibilidad a una familia para que se establezca allí. Pero tal ves Mr Bingley no tomó la casa tanto para conveniencia del vecindarios como para la suya propia, y debemos esperar que la mantenga o la deje en base a los mismos principios”.
No me agradaba el tema, pero contesté con suficiente cortesía.
“No me sorprendería que lo dejara, tan pronto como aparezca una oferta razonable”.
Debería haberme ido de la parroquia entonces. Lo sabía. Y aún así no pude irme. Hay algo en la forma de su cara que invita a mis ajos a seguirla, y algo en su la caída de su cabello que me hace querer tocarlo.
Ella no decía nada, y una vez más estuvimos en silencio.
No podía decir lo que estaba pensando, y aún así me encontré con que no podía irme.
“Parece ser una casa muy confortable”, dije.
“Sí, así es”.
“Debe ser agradable para Mrs Collins estar establecida a una distancia tan corta de su familia y amigos”.
“Una distancia corta ha dicho?” preguntó sorprendida. “Son cerca de cincuenta millas (80 km)”.
“Y qué son cincuenta millas con una ruta en buen estado? Poco más de medio día de viaje”.
“Nunca hubiera considerado la distancia como una de las ventajas de la unión”, protestó Elizabeth.
“Eso prueba su propio apego al condado de Hertford. Todo lo que se encuentre más allá del vecindario de Longbourn, supongo, le parece lejano”, dije.
“No quise decir que una mujer no pueda establecerse lejos de su familia”.
Ah. Ella sabe lo ruin de sus relaciones y no se apenaría de alejarse de ellos. Cuando se case, podría dejarlos atrás.
“Pero estoy persuadida de que mi amiga no diría que se encuentra cerca de su familia a menos que se encuentre a la mitad de la presente distancia”, continuó.
“Usted no tiene derecho a sentirse tan apegada a su lugar”, dije, acercando mi silla un poco mientras hablaba, porque sentía un deseo creciente de estar cerca de ella. “Usted no siempre debió estar en Longbourn”.
Ella miró sorprendida, y yo me detuve. Casi me dejo llevar por mi admiración y la tentación diciendo que ella no tendría objeción de vivir en Pemberley, pero había ido muy rápido y estoy agradecido por ello. Su mirada de sorpresa me salvó de entrar en un curso de acción del que seguramente me arrepentiría. Alejé mi silla, y tomando un periódico, miré por encima.
“Le gusta a Usted Kent?” pregunté, con suficiente frialdad como para derribar cualquier esperanza que ella pudiera haberse formado por mis modales previos.
“Es muy placentero”, dijo, mirándome con perplejidad.
Entramos en una discusión sobre sus atracciones, hasta que fuimos salvados de necesitar más conversación por el regreso de Mrs Collins y María. Estuvieron sorprendidas de verme allí, pero expliqué mi error y me quedé sólo unos minutos más, luego regresé a Rosings.

Martes 15 de abril

Elizabeth me ha embrujado. Estoy en mucho más peligro aquí que en el condado de Hertford. Allá, tenía a su familia constantemente enfrente mío, recordándome cuán imposible sería una unión entre nosotros. Aquí, Sólo está ella. Su viveza, su alegría, su buen humor, todo me tienta a abandonar mi auto-resistencia y declararme; pero no debo hacerlo. Tengo que considerar otras cosas aparte de mí. Tengo a mi hermana.
Exponer a Georgiana a la vulgaridad de Mrs Bennet sería una acto de crueldad que mi devoción de hermano no puede permitir. Y presentarle a Georgiana, como hermanas, a Mary, Kitty y Lydia Bennet sería repulsivo. Tener la influencia de ellas, forzarla a estar en su compañía –porque no podría ser de otra forma si Elizabeth fuera mi esposa- sería imperdonable. Peor aún. Ella estaría forzada a oír de George Wickham. Quien es el favorito de las muchachas menores. No. No puedo hacerlo. No lo haré.
Debo, por lo tanto, tener cuidado de que no se me escape una palabra en compañía de Elizabeth. No debo dejarle saber lo que siento. Ella ya sospecha de mi inclinación estoy seguro. De hecho, por su naturaleza vivaz ella me ha alentado, y sin duda estará esperando que le hable. Si se casara conmigo dejaría su esfera y se elevaría a la mía. Se uniría en matrimonio con un hombre de carácter superior y de mundo, y sería la señora de Pemberley. Un hombre de mi carácter y reputación, riqueza y posición, tentaría a cualquier mujer. Pero nunca podrá ser.

Jueves 17 de abril
No sé qué es lo que pasa conmigo. Debería estar evitando a Elizabeth, pero todos los días cuando el Coronel Fitzwilliam va a la parroquia, voy con él. No puedo negarme el placer de verla. Su cara no es hermosa pero me cautiva.
He tenido la resolución suficiente como para no decir nada, por miedo a decir demasiado, pero mi silencio ha comenzado a ser notado.
“Por qué te quedas callado cuando vamos a la parroquia?” preguntó el Coronel Fitzwilliam cuando regresábamos hoy. “Tú no eres así, Darcy”.
“No tenía nada para decir”.
“Oh, vamos! Te he visto hablar con obispos y con labradores. Siempre puedes pensar en algo para decirles, por mucho que protestes que encuentras difícil conversar con extraños. Y aún así cuando vas a la parroquia, no abres la boca. Es de lo más grosero. Por lo menos podrías preguntar por las gallinas de Mrs Collins, y preguntarle a Mr Collins cómo le vienen los sermones, y si no puedes pensar en nada para decirle a las damas, siempre puedes hablar del clima”.
“Intentaré hacerlo mejor la próxima vez”.
Pero en cuanto lo dije, me di cuenta de que no debo ir a la parroquia de nuevo. Si hablo con Elizabeth, no se sabe adónde nos llevará. Ella me mira extraño a veces, y estoy seguro que está esperando que me declare.
Un casamiento entre nosotros sería realmente tan imposible? Me lo pregunto, pero siempre como respuesta, una imagen de su familia se eleva ante mí, y sé que lo sería. Así que estoy determinado a permaneces en silencio, porque por un momento de debilidad, lo lamentaré por el resto de mi vida.

Sábado 19 de abril
Me he mantenido fiel a mi propósito de no visitar la parroquia, pero mis buenas intenciones han sido interrumpidas por mi tendencia a caminar por el parque, y tres veces ya me he encontrado con Elizabeth. La primera vez fue casualidad; la segunda y tercera, no sé bien si lo fue o no. De no hacer más que inclinar mi sombrero y preguntar por su salud en la primera ocasión, comencé a decir más, y esta mañana mis pensamientos me traicionaron hasta un grado alarmante.
“Está Usted disfrutando su estancia en Hundsford, espero?” le pregunté cuando me la encontré.
Fue una pregunta inocente.
“Sí, así es, se lo agradezco”.
“Ha encontrado a Mr y Mrs Collins en buen estado de salud?”
“Sí”.
“Y felices, confío?”
“Eso creo”.
“Rosings en una casa refinada”.
“Lo es, aunque me resulta difícil encontrar algunos caminos. Me he perdido ya en una o dos ocasiones. Cuando intentaba encontrar la librería, fui por error al salón”.
“No es de esperarse que encuentre Usted los caminos la primera vez. La próxima vez que visite Kent tendrá una oportunidad mejor de familiarizarse con la casa”.
Ella pareció sorprendida ante esto, y me reprendí a mí mismo. Casi me traicionan mis sentimientos, ya que en esa oración incauta sugerí la idea de que la próxima vez que visite Kent ella se hospedaría en Rosings, y cómo podría hacerlo a menos que sea mi esposa? Pero de hecho, se me hace cada vez más y más difícil ser prudente. Debería irme de una vez, y alejarme del peligro. Pero si lo hago, habrá comentarios, por lo que debo aguantar un poco más. El Coronel Fitzwilliam y yo nos iremos pronto, y yo estaré a salvo.

Martes 22 de abril

Estoy en tormento. Después de todas las promesas que me hice. Después de todas mis resoluciones, éste – éste! –es el resultado.
No puedo creer los eventos de las últimas horas. Si sólo pudiera considerarlos efecto de una fiebre en mi mente, pero no hay dudas de que han sucedido. Le he ofrecido mi mano a Elizabeth Bennet.
No debería haber ido a verla. No necesitaba hacerlo, únicamente porque no se unió a nosotros para el té. Tenía migraña. Qué dama no sufre de migrañas?
Al principio tomé mi té con mi tía y Mr y Mrs Collins, pero todo el tiempo mis pensamientos estaban con Elizabeth. Estaba ella sufriendo? Realmente se encontraba mal? Podía hacer algo para ayudarla?
Al final ya no pude contenerme más. Mientras los demás hablaban de la congregación, declaré que necesitaba aire fresco y expresé mi intención de dar un paseo. No sé bien si tenía idea o no de ir a la parroquia cuando dejé Rosings. Mi corazón me llevaba allí pero mi razón me urgía a regresar, y mientras tanto mis pies continuaron caminando hasta que me encontré afuera de la puerta de la parroquia.
Al preguntar por Miss Bennet me llevaron al recibidor, donde ella me miró sorprendida cuando me vio entrar. Yo mismo estaba sorprendido.
Comencé con suficiente racionalidad. Le pregunté por su salud, y respondió que no se encontraba tan mal. Me senté. Me levanté. Caminé por el cuarto. Al final no pude contenerme más.
“En vano he luchado”. Las palabras estaban afuera antes de que pudiera detenerlas. “No lo haré más”, continué. “No puedo reprimir mis sentimientos. Debe Usted permitirme que le diga cuán ardientemente la admiro y la amo”.
Listo. Lo había dicho. El secreto que tanto había guardado había encontrado voz y había salido a la luz del día.
Ella se asombró, se sonrojó, y mantuvo silencio. Cómo no hacerlo? No había nada que pudiera decir. Sólo debía escuchar mi declaración y luego aceptarme. Sabiendo que yo había caído bajo sus encantos, ella sabía muy bien que las puertas de Pemberley se abrirían para ella, y que toda la sociedad de mundo sería suya.
“No pretendo ser ignorante de la naturaleza pobre de sus conexiones, de la inferioridad y carencia de nacimiento”. Dije, sin poder creer que había permitido que mi amor por ella superara esos sentimientos naturales, llevado por emociones que eran imposibles de controlar. “Habiendo pasado muchas semanas en el condado de Hertford, sería tonto pretender que no es una degradación aliarme con una familia así, y sólo la fuerza de mi pasión ha permitido que deje de lado esos sentimientos”.
Mientras hablaba, una imagen de los Bennets se levantó ante mis ojos, y me encontré hablando no tanto a Elizabeth sino a mí mismo, pensando en todas las ideas que me habían perseguido las últimas semanas y meses.
“Su madre, con su vulgaridad y su lengua locuaz; su padre con su rechazo deliberado a controlar los excesos de sus hermanas menores. Estar unido a esas muchachas!” dije, recordando a Mary Bennet cantando en la fiesta. “La mejor de ellas una muchacha aburrida, sin gusto ni sentido, y la peor de ellas una tonta, consentida y egoísta, que no encuentra nada mejor que hacer que correr detrás de los oficiales”, continué, recordando a Lydia y Kitty en el baile de Netherfield. “Un tío procurador y otro que vive en Cheapside”, seguí, mis sentimientos fluyendo como un torrente. “He sentido la imposibilidad de una unión todas estas semanas. Mi razón se revuelve contra ello, más aún, toda mi naturaleza está en contra. Sé que me estoy rebajando al hacer una oferta como ésta. Estoy repudiando tanto las conexiones de mi familia como el orgullo. Que yo posea estos sentimientos por alguien tan por debajo de mí es una debilidad que desprecio, y aún así no he podido superarlo. Me fui a Londres y me inmiscuí en negocios y placer, pero nada de eso quitó su recuerdo de mi mente”, dije, volviéndome a mirarla y dejando que mis ojos recorrieran su cara. “Mi devoción ha sobrepasado a todos mis argumentos razonados, ha sobrevivido a una larga separación, la cual, en lugar de aplacarla, la ha hecho más fuerte, y ha resistido mi determinación de superarla. No importa cuáles sean mis sentimientos más racionales, no lo negaré. Es tan fuete que estoy preparado para dejar de lado las faltas de su familia, la bajeza de sus conexiones y la pena que debo infligir a mis amigos y familiares, y pedirle que se case conmigo. Sólo espero que mi lucha sea ahora recompensada”, dije. “Libéreme de mi incertidumbre. Calme mi ansiedad. Dígame, Elizabeth, que será mi esposa”.
Mi declaración había sido apasionada. Había hecho lo que nunca había hecho con otro ser humano; había abierto mi alma. Le había mostrado todos mis miedos y ansiedades, mis argumentos y mi lucha, y ahora esperaba por su respuesta. No podía tardar mucho en llegar. Ella había estado esperando mi declaración, expectante, estaba seguro de ello. Ella no podía haber sido inconsciente de mi atracción, y cualquier mujer se sentiría elogiada de haber ganado la mano de Fitzwilliam Darcy. Sólo quedaba para ella decir la palabra nos uniría y la cosa estaría sellada.
Aún así, para mi confusión, la sonrisa que había esperado ver en su cara no apareció. Ella no dijo: “Me hace Usted mucho honor, Mr Darcy. Estoy halagada, más aún gratificada por su declaración, y le agradezco por su condescendencia. La situación en la vida de mis parientes, sus vicios y locuras, no es de esperar que le traigan a Usted placer, y soy consciente del honor que Usted me hace al dejar de lado sus indecencias y pedirme que sea su esposa. Es por lo tanto con un humilde sentido de obligación que acepto su mano”.
Ella no dijo ni siquiera un simple “Sí”.
En lugar de ello, el color subió a sus mejillas, y en el más indignado tono posible, dijo: “En casos como éste, creo, es la costumbre expresar un sentido de obligación por los sentimientos expresados, aunque éstos no sean correspondidos. Es natural que sintiera obligación, y si pudiera sentir gratitud, se lo agradecería a Usted ahora. Pero no puedo. Nunca he deseado su buena opinión, y ciertamente Usted me la ha otorgado muy en contra de su voluntad. Lamento causarle pena a alguien. Ha sido de modo inconsciente, sin embargo, y espero que su duración sea corta. Los sentimientos que, Usted ha dicho, han prevenido por largo tiempo el reconocimiento de su aprecio, tendrán poca dificultad para sobreponerse luego de esta explicación”.
La miré con incredulidad. Ella me había rechazado! Nunca me imaginé que pudiera hacerlo. Ni una sola vez en todas esas noches cuando yacía despierto, diciéndome cuán imposible sería una unión entre nosotros, me había imaginado este desenlace.
Éste iba a ser el fin de mi lucha? Ser rechazado? Y de ésta manera! Un Darcy! Que me respondiera como si fuera un cazador de fortunas o un pretendiente no deseable. Mi incredulidad rápidamente dio lugar al resentimiento. Tan resentido me sentí que no abrí mis labios hasta que creí que había controlado la emoción.
“Y ésta es la respuesta que debo tener el honor de esperar!” dije al final. “Podría, tal vez, desear ser informado por qué, con tan poco esfuerzo de civilidad, soy rechazado así. Pero es de poca importancia”.
“Yo podría también preguntar”, contestó ella acaloradamente, “por qué con tan evidente deseo de insultarme, ha elegido Usted decirme que le gusto en contra de su voluntad, en contra de su razón e incluso en contra de su carácter? No es ésa una excusa por ser incivil, si lo fui? Pero tengo otras provocaciones. Usted sabe que las tengo. Si mis sentimientos no estuviesen decididos en su contra, si hubieran sido indiferentes o incluso si hubieran sido favorables, piensa Usted que alguna consideración en el mundo me tentaría a aceptar al hombre que fue el causante de arruinar, tal vez para siempre, la felicidad de mi más querida hermana?”
Sentí que cambiaba de color. Ella había oído de eso. Esperaba que no lo hubiese hecho. No es de esperar que la haga pensar bien de mí. Pero no tengo nada de lo que avergonzarme. Actué por el mejor interés de mi amigo.
“Tengo todas las razones del mundo para pensar mal de Usted. Ningún motivo puede excusar la parte injusta y poco generosa que actuó allí”, continuó.
Sentí que mi expresión se endurecía. Injusto? Poco generoso? Claro que no.
“No se atreve Usted, no puede negar que ha sido el principal, sino el único responsable de separarlos uno de otro, exponiendo a uno a la censura del mundo por su capricho e inestabilidad, y a otra por la burla de sus esperanzas defraudadas, y envolviéndolos a ambos en una miseria del peor grado”.
No podía creer lo que estaba oyendo. Capricho e inestabilidad? Quién juzgaría a Bingley de caprichoso por irse a Londres cuando tenía negocios que atender?
Burla por sus esperanzas defraudadas? Miss Bennet no tenía esperanzas, a menos que hayan sido plantadas en su mente por su madre, quien no veía más allá de las cinco mil libras al año de Bingley.
Miseria del peor grado? Sí, eso es lo que Bingley habría sufrido si hubiera expresado sus sentimientos. Se habría unido a una mujer muy inferior a él.
“No tengo deseos de negar que hice todo en mi poder para separar a mi amigo de su hermana, o que me regocijo de mi éxito. Con él he sido más amable que conmigo mismo”.
Elizabeth ignoró mi comentario y dijo, “Pero no es sólo en ese asunto en lo que se basa mi aversión. Mucho antes de eso mi opinión sobre Usted estaba decidida. Su carácter quedó al descubierto por lo que me dijo hace muchos meses Mr Wickham. En esta cuestión, qué tiene Usted que decir? En qué acto imaginario de amistad puede Usted defenderse aquí? O bajo qué malinterpretación puede Usted imponerse ante los demás?”
Wickham! Ella no podía haber encontrado un nombre más apropiado para herirme, y al mismo tiempo, disgustarme.
“Usted tiene un gran interés en lo que concierne a ese caballero”, repuse con agitación.
Me arrepentí de esas palabras tan pronto como las dije. Qué me importaba si ella mostraba interés en George Wickham? Después de su rechazo a mi mano, nada sobre Elizabeth tenía derecho a interesarme nunca más.
Y aún así la mortificación que sentía se intensificó, y sentí en mi pecho una nueva emoción, la más inesperada. Celos. Encontré intolerable que ella prefiriera a George Wickham antes que a mí! Que ella no haya sido capaz de ver a través de su exterior sonriente hacia su corazón ennegrecido e indigno.
“Quién que sepa cuáles han sido sus infortunios, puede evitar sentir interés en él?”
“Sus infortunios!” repetí. Qué cuento le ha estado diciendo? Wickham, quien ha tenido todo. Quien ha sido consentido y mimado en su niñez y, a pesar de ello, se ha vuelto el más inmoral y libertino de todos los jóvenes los que conozco.
Mientras pensaba en el dinero que mi padre había gastado en él, las oportunidades que tuvo y la ayuda que yo mismo le dí, no pude evitar que mis labios murmuraran. “Sí, sus infortunios han sido grandes por cierto”.
“Y por su culpa”, dijo ella amargamente. “Usted lo ha reducido a su presente estado de pobreza, pobreza comparativa. Usted le ha negado su beneficio, el cual Usted sabía que estaba destinado a él. Lo ha privado de los mejores años de su vida, de su independencia que es lo menos que le correspondía y merecía. Usted ha hecho todo eso! Y aún así puede mencionar sus infortunios con desprecio e ironía”.
“Y ésta”, protesté, mientras, incitado más de lo que aguantaba, comencé ir y venir por la habitación, “es su opinión sobre mí! Esta es la estima en la que me tiene! Se lo agradezco por explicarlo tan detalladamente. Mis faltas, de acuerdo a sus cálculos, son en verdad graves! Pero tal vez esas ofensas podrían haber sido dejadas de lado, si su orgullo no hubiese sido herido por mi honesta confesión de los escrúpulos que por largo tiempo evitaron que me formulara cualquier propósito serio. Pero aborrezco todo tipo de máscara. No estoy avergonzado de los sentimientos que expresé. Eran naturales y justos. Esperaría Usted que me regocije con la inferioridad de sus conexiones? Que me congratule con esperar relacionarme con aquellos cuya condición en la vida está tan decididamente por debajo de la mía?”
Ella se estaba enojando tanto como lo estaba yo, aún así controló su temperamento lo suficiente para responder.
“Se equivoca Usted, Mr Darcy, si supone que el modo de su declaración me ha afectado de alguna otra manera, que la de evitar la compasión que habría sentido al rechazarlo, si se hubiera comportado de un modo más caballeroso”.
Sentí un shock intenso. Si me hubiera comportado de un modo más caballeroso? Cuándo he sido otra cosa que un caballero?
“No podría Usted haber hecho la oferta de su mano en ningún modo posible que me tentara a aceptarlo”, dijo.
Yo no podía creerlo. Ella nunca habría aceptado mi mano? Nunca aceptaría una conexión con la familia Darcy? Nunca aceptaría todos los beneficios que le otorgaría el ser mi esposa? Era una locura. Y culparme, no sólo por mis modales, sino por mi persona! La miré con abierta incredulidad. Yo, quien he sido presentado en salones elegantes a lo ancho y largo de la tierra!
Pero ella no había terminado.
“Desde el mismo principio, casi desde el primer momento en que lo conocí debo decir, sus modales que me convencieron totalmente de su arrogancia, su desprecio y su desdén egoísta por los sentimientos de los demás, fueron las bases de la desaprobación que los eventos posteriores cimentaron un desagrado firme; y no lo había conocido ni un mes antes de sentir que era Usted el último hombre en la tierra con el que me sentiría tentada de casarme”.
Sentí que la incredulidad daba paso a la ira, y la ira a la humillación. Mi mortificación era ahora completa.
“Ha dicho Usted lo suficiente, madam”, le dije secamente. “Comprendo perfectamente sus sentimientos, y sólo me resta avergonzarme de lo que han sido los míos. Discúlpeme por haber tomado tanto de su tiempo” –y para probarle que era, incluso ahora después de tantos insultos, un caballero, agregué –“y acepte mis mejores deseos de salud y felicidad”.
Luego, habiendo lanzado mi última expresión de orgullo, dejé el cuarto.
Regresé a Rosings, caminando ciegamente, viendo sólo a Elizabeth. Elizabeth diciéndome que había arruinado la felicidad de su hermana. Elizabeth diciéndome que había arruinado las esperanzas de George Wickham. Elizabeth diciéndome que no me había comportado como un caballero. Elizabeth, Elizabeth, Elizabeth.
No dije ni una palabra en la cena. No dije nada, no oí nada, no degusté nada, sólo pensé en ella.
Lo intenté todo lo que pude, pero no pude sacar sus acusaciones de mi mente. El peso de haber arruinado la felicidad de su hermana podía tener algún mérito, aunque yo actué de buena fe. La acusación de arruinar las esperanzas de Wickham estaba en otro orden. Impugnaba mi honor, y no podía dejarlo así.
“Un juego de billar, Darcy?” preguntó el Coronel Fitzwilliam, cuando Lady Catherine y Anne se retiraron por la noche.
“No. Gracias. Tengo una carta que escribir”.
Me miró con curiosidad pero no dijo nada. Me retiré a mi cuarto y tomé mi pluma. Tenía que exonerarme. Tenía que responder a su acusación. Tenía que mostrarle que estaba equivocada. Pero cómo?

Querida Miss Bennet

Tache las líneas tan pronto las escribí. Ella no era mi querida Miss Bennet. No tenía derecho a llamarla querida.
Arrugué el trozo de papel y lo arrojé lejos.

Miss Bennet

El nombre conjuraba la imagen de su hermana. No estaba bien.
Arrojé la segunda hoja de papel.

Miss Elizabeth Bennet

No.
Intenté de nuevo.

Madam, Usted me ha acusado de

Ella no lo leerá.

No se alarme, Madam, al recibir esta carta, por la aprensión de que contenga una repetición de los sentimientos, una renovación de la oferta que tanto disgusto le provocó anoche.

Mejor.

Le escribo sin ninguna intención de apenarla, ni humillarme repitiendo deseos que, para bien de ambos, no pueden ser olvidados tan pronto.

Sí. La manera era formal pero, me enorgullecí, no rígida. Le aliviaría la preocupación inmediata y la persuadiría de seguir leyendo. Pero qué escribir a continuación? Cómo poner en palabras lo que tenía que decir?
Dejé la pluma y caminé hacia la ventana. Miré hacia el parque mientras organizaba mis pensamientos. La noche era calma. No habían nubes, y la luna podía verse brillante en el cielo. Bajo la misma luna, en la parroquia, estaba Elizabeth.
Qué estaba pensando ella? Estaba pensando en mí? En mi propuesta? En mis faltas?
Mis faltas No tengo faltas. Regresé al escritorio y leí lo que había escrito. Tomé mi pluma y continué. Las palabras fluían fácilmente.

Dos ofensas de naturaleza muy diferente, y de ningún modo de igual magnitud, puso Usted a mi cargo anoche. La primera mencionada fue que, sin tener en cuenta los sentimientos de ambos, separé a Mr Bingley de su hermana; y la otra, es que yo, desconociendo distintos derechos, repudiando el honor y la humanidad, arruiné la prosperidad inmediata y perjudiqué el bienestar de Mr Wickham.

Perjudicar el bienestar de ese sinvergüenza! Yo le he dado todo beneficio, y él me pagó buscando arruinar a mi hermana. Pero el primer cargo debe ser respondido primero.
Pensé de nuevo en el otoño, cuando llegamos al condado de Hertford. Fue sólo unos meses atrás, y aún así parecía una vida.

No había pasado mucho en el condado de Hertford, antes de ver, al igual que otros, que Bingley prefería a su hermana mayor a cualquier otra joven en el campo. Observé el comportamiento de mi amigo atentamente; y pude percibir que su parcialidad hacia Miss Bennet fue mayor de la que nunca había visto en él.

Hasta aquí ninguna falsedad. Lo había hecho con disgusto, había visto una parcialidad en Bingley, y no mentí.

A su hermana también la observé. Su mirada y maneras eran abiertas, encantadoras y atractivas como siempre, pero sin ningún síntoma de afecto particular, y de mi observación esa noche quedé convencido de que, aunque ella recibía sus atenciones con placer, no respondía con igual participación de sentimientos. Si Usted no está equivocada en esto, entonces yo estuve en un error. Su conocimiento superior de su hermana hace esto último lo más probable. Si así fuera, si estuve en un error y con eso le infringí pena, su resentimiento es con razón.

Estaba caritativo, reconociendo los sentimientos de Elizabeth, y su natural defensa a favor de su hermana, pero también debía ser caritativo conmigo mismo.

… la falta de conexiones no sería tan grande y perjudicial para mi amigo como para mí. Pero había otras causas de repugnancia.

Dudé. Ya había expresado antes estos sentimientos, en persona. Las palabras de Elizabeth volvieron a mí. “Si se hubiera comportado de un modo más caballeroso”. Era poco caballeroso enumerarle las fallas de su familia? Mi ira se agitó. No, sólo era la verdad. Y yo diría la verdad. Yo ya la había disgustado. No tenía nada que perder.

Estas causas deben ser mencionadas, aunque brevemente. La situación de la familia de su madre, aunque objetable, no era nada en comparación con la total falta de propiedad tan frecuentemente, tan uniformemente demostrada por ella misma, por sus tres hermanas menores, y ocasionalmente incluso por su padre. Perdóneme. Me apena ofenderla.

Poco caballeroso? Pensé, mientras escribía las palabras. Le había rogado perdón. Qué podría ser más caballeroso que eso?

… espero que la consuele el considerar que, al haberse conducido de forma de no compartir la misma censura, es de más valor su comportamiento y el de su hermana mayor, ambas honorables con sentido y disposición.

No sólo caballero sino generoso, pensé, complacido.

Bingley dejó Netherfield y partió a Londres, al día siguiente, como estoy seguro que recordará, con la idea de regresar pronto.

Me detuve un momento. Aquí mi conciencia me perturbó. Me había comportado de una manera indigna. Me había incomodado en ese momento, porque el engaño me es repugnante, y aún así lo había hecho.

La parte en la cual actué será explicada ahora.

Me detuve nuevamente. Pero debía escribir la carta, y la noche estaba entrada.

La preocupación de sus hermanas había alcanzado niveles similares a la mía; pronto descubrimos nuestra coincidencia de sentimientos y, conscientes de que no había que perder tiempo en desapegar a su hermano, rápidamente decidimos unirnos a él directamente en Londres. Una vez allí rápidamente me encargué de exponerle a mi amigo los errores de su elección. Se los describí en detalle y con precisión. Sin embargo su reparo pudo haber sido escaso o retrasar su determinación, y supongo que finalmente no hubiera evitado el matrimonio, si no hubiera sido secundado por la seguridad, que no dudé en darle, de la indiferencia de su hermana. Él había creído hasta ese momento que ella regresaba su afecto con sinceridad, sino igual intensidad. Pero Bingley tiene una gran modestia natural, con una fuerte dependencia hacia mi juicio más que hacia el suyo. Por lo tanto, convencerlo de que se había engañado no fue difícil. Persuadirlo de no regresar al condado de Hertford, una vez convencido, fue cuestión de un momento. No puedo culparme por haber hecho todo esto.

No, de hecho no puedo. Lo había salvado de un destino del cual no me había salvado yo mismo, y aún así no se sentía bien. Había actuado mal. Debía confesarlo. Mi honor me lo demandaba.

Hay una parte de mi conducta en todo este asunto, en la cual no reflexiono con satisfacción; es que, acepté tomar medidas para ocultarle que su hermana se encontraba en la ciudad. Yo lo sabía por medio de Miss Bingley; pero su hermano aún hoy lo ignora. Tal vez ellos se hubiesen encontrado sin consecuencias, es probable; pero su afecto no me parecía lo suficientemente extinguido como para verla sin algún riesgo. Tal vez este ocultamiento, este engaño sea indigno de mí; está hecho sin embargo, y fue hecho para bien. Sobre este asunto no tengo nada más que decir, ninguna otra disculpa que ofrecer. Si herí los sentimientos de su hermana, fue hecho sin voluntad: y aunque los motivos que me llevaron a ello naturalmente pueden parecerle a Usted insuficientes, yo aún no he podido condenarlos.

Había escrito la parte fácil de la carta. La parte difícil aún estaba por llegar. Tenía derecho de ir más allá? Los incidentes que debía relatar no sólo me involucraban a mí, concernían a mi hermana, mi querida Georgiana. Si alguna vez se hiciesen públicos… pero me encontré con que no temía tal cosa. Elizabeth no hablaría de ello con nadie, ciertamente no si yo pedía su silencio, y ella tenía que saber.
Pero debía saber todo? Tenía que saber de la debilidad de mi hermana? Luchaba conmigo mismo. Regresé una vez más a la ventana. Miré la luna saliendo sobre el cielo despejado. Si ella no supiera de la debilidad de mi hermana, no podría saber de la perfidia de Wickham, reflexioné, y fue para decirle eso que comencé la carta.
Podía pretender que fue para responder la acusación de ser la causa de la infelicidad de su hermana, pero en mi corazón sabía que fue porque debía exonerarme de toda culpa acerca de mi conducta hacia George Wickham.
No podía soportar la idea de que él fuera su favorito, o la idea de que me valore como nada a su lado.
Regresé a mi carta.

Con respecto a la otra acusación, más grave, de haber injuriado a Mr Wickham, sólo puedo refutarla exponiéndole toda la historia de su conexión con mi familia. Ignoro de qué me ha acusado en particular; pero en cuanto a la verdad de cuanto voy a relatarle, puedo citar a más de un testigo de indudable veracidad.

“El Coronel Fitzwilliam responderá por mí”, dije por lo bajo.
Pero cómo decir la historia? Cómo explicar los incidentes de la vida de Wickham en una historia coherente? Y cómo escribirlos de manera tal que mi animosidad no tiñera cada palabra? Porque quería ser justo, incluso con él.
Pensé. Al final continué escribiendo.

Mr Wickham es el hijo de un hombre muy respetable, quien condujo por muchos años los asuntos de todas las dependencias de Pemberley, y cuya buena conducta en el cumplimiento y su confianza naturalmente inclinó a mi padre a ayudarlo, y a George Wickham, quien era su ahijado, su generosidad fue por lo tanto libremente otorgada. Mi padre lo mantuvo en el colegio y posteriormente en Cambridge. Esperando que la Iglesia fuera su profesión, tuvo la intención de proveerlo. En cuanto a mí mismo, hace mucho, muchos años que comencé a pensar de él en una forma muy diferente. La propensión a los vicios, la carencia de principios, la cual escondía cuidadosamente de su mejor amigo, no pudo escapar a la observación de un joven de casi su misma edad. Aquí debo apenarla nuevamente…

Cuán profundos son sus sentimientos? me pregunté. Apreté el papel con mi pluma y manché la página. Estaba tan escrita con tachaduras y adiciones, sin embargo, que sabía que debía reescribirla antes de llevársela a Elizabeth, y no le presté atención a la mancha.

…hasta un grado que sólo Usted puede decir. Pero cualesquiera que sean los sentimientos que Mr. Wickham haya creado, la sospecha de su naturaleza no me prevendrá de descubrir su carácter real. Incluso le agrega otro motivo.

El motivo de mantenerla a salvo, querida Elizabeth.
Me encontré pensando en lo que podría haber sido. Si ella me hubiera aceptado, yo estaría durmiendo tranquilamente, con la expectativa de pasar una mañana felizmente en su compañía. Como sucedieron las cosas, yo era incapaz de dormir, y estaba escribiendo a la luz de una vela y el reflejo de la luna que entraba por la ventana.
Tomé mi pluma, diciéndole cómo mi padre, en su testamento, había deseado que le diera a Wickham un beneficio razonable, que Wickham había decidido que no quería entrar en la Iglesia y que había pedido dinero a cambio.

Agregó que tenía la intención de estudiar leyes, y que yo debía saber que los intereses de mil libras serían muy insuficientes para sostenerlo. Yo deseaba, más que creerle, que fuera sincero, pero, en cualquier caso, estaba perfectamente de acuerdo con su propuesta. Yo sabía que Mr Wickham no debía ser clérigo; el asunto quedó entonces arreglado, él renunció a todo derecho sobre su beneficio en la Iglesia, aunque estuviera alguna vez en posición de recibirlo, y aceptó en compensación tres mil libras. Toda conexión entre nosotros parecía disuelta. Yo pensaba muy mal de él para invitarlo a Pemberley, o admitir su presencia en la ciudad.

Racionalmente escrito. Ella no podría tener objeciones a tal moderación, aunque haya tenido que escribirlo cinco veces para llegar a ese resultado.

Durante cerca de tres años oí poco de él; pero a la muerte del poseedor del beneficio que había sido designado a él, me pidió nuevamente por carta su presentación. Sus circunstancias, me aseguró, y no tuve dificultad en creerle, eran extremadamente malas. Usted difícilmente me culpará por rechazar su pedido, o por resistir cada repetición del mismo. Su resentimiento estuvo en proporción con la magnitud de sus circunstancias, y sin duda fue tan violento en hablar de mí a otros como lo fue en sus reproches a mí mismo. Después de ello toda apariencia de relación terminó. Cómo vivía lo ignoro. Pero el último verano lamentablemente intervino de nuevo en mi vida.

Si. El último verano. Me fui hacia el costado del cuarto. Había llevado la licorera conmigo, y una copa. Me serví un whisky y me lo bebí. El fuego había sido encendido en la chimenea, pero hacía mucho se había apagado, y necesitaba el whisky para calentarme.
No quería escribir la siguiente parte de la carta pero debía hacerlo. Intenté dejarlo de lado, pero el reloj en el mantel estaba corriendo y sabía que debía terminar lo que había comenzado. Debía, sin embargo, pedirle que guardara el secreto. Ella lo haría, no tenía duda. Ella tenía una hermana a la que amaba. Entonces entendería el amor y el afecto que siento por la mía.
Le conté sobre el encuentro de Georgiana con Wickham en Ramsgate, y de la manera que él jugó con sus afectos, persuadiéndola de aceptar una fuga.

El principal objetivo de Mr Wickham era sin duda la fortuna de mi hermana, que es de 30 mil libras; pero no puedo evitar suponer que el deseo de vengarse de mí haya sido un gran aliciente. Su venganza de hecho hubiera sido completa.

Me eché hacia atrás, cansado. Tenía que terminarla. Ahora todo lo que restaba era desearle bien.

Este, Madam, es un fiel relato de los eventos que nos conciernen; y si Usted no lo rechaza totalmente como falso, me librará, espero, de su acusación de crueldad hacia Mr Wickham. Ignoro de qué manera, con cuáles falsedades se ha impuesto ante Usted; pero su éxito no es cuestión que merezca considerar. Ignorante como era Usted de los eventos que nos conciernen a ambos, detectarlos no estaba en su poder, y sospecharlos ciertamente no era su inclinación. Usted posiblemente se preguntará por qué no le dije todo esto anoche. Pero yo entonces no era lo suficientemente dueño de mí mismo como para saber qué podía o debía revelarle. De la veracidad de lo que le relaté, puedo apelar más particularmente al testimonio del Coronel Fitzwilliam; y por la posibilidad de consultarle, intentaré encontrar la oportunidad de entregar esa carta en sus manos en el curso de la mañana. Sólo agregaré, que Dios la bendiga.
Fitzwilliam Darcy.

Estaba hecho.
Miré el reloj. Eran las dos y media. Tenía que pasar la carta en una copia fiel, una que ella pudiera leer, pero estaba cansado. Decidí acostarme.
Me desvestí lentamente y me fui a la cama.

Miércoles 23 de abril
Esta mañana me desperté con el amanecer. Me dormí de nuevo, hasta que mi valet me despertó, me vestí rápido, e hice la copia fiel de mi carta. Fui al cuarto del Coronel Fitzwilliam. Estaba en su bata de dormir cuando llegué, y su valet estaba por bañarlo.
“Necesito hablar contigo”, le dije.
“A esta hora?” preguntó, riendo.
“Necesito tu ayuda”.
Su mirada cambió. Le dijo a su valet que se retirara.
“La tienes”, dijo.
“Necesito que hagas algo por mí”.
“Dilo”.
“Necesito que sirvas de testigo de los eventos que se relatan en esta carta”.
Me miró sorprendido.
“Contiene detalles de lo ocurrido entre Wickham y mi hermana”.
Palideció. “No creo que debas divulgarlo a nadie”.
“Los eventos han hecho imperativo que lo haga”.
En breves términos le dije lo que había pasado; que le había hecho una propuesta a Elizabeth y que me había rechazado.
“Rechazado?”, me interrumpió en ese punto. “Por Dios, qué puedes haberle dicho para hacer que te rechazara?”
“Nada. Sólo le dije lo que cualquier hombre sensible hubiera dicho”, respondí. “Le dije de la lucha que tuve en dejar de lado la inferioridad de sus conexiones, el comportamiento cuestionable de su familia, la bajeza de su situación en la vida-”
“Sólo lo que cualquier hombre sensible hubiera dicho?” preguntó sorprendido. “Darcy, tú no eres así. No puedes haber manejado tan mal el asunto. Insultar a una mujer y luego esperar que se case contigo?”
Me sorprendió su reacción.
“No dije más que la verdad”.
“Si todos dijéramos la verdad la infelicidad reinaría en el mundo, y particularmente en estas ocasiones. Algunas cosas es mejor que no se digan”.
“Aborrezco la mentira”, dije.
“Y yo aborrezco la estupidez!” respondió, entre divertido y exasperado. Entonces se puso serio. “Pero hacerle una oferta a Miss Bennet… confieso que me tomaste por sorpresa. No tenía idea que tus sentimientos estuvieran comprometidos”.
“Tuve cuidado de no mostrarlos. No quería que nadie supiera. Pensé que los había superado”.
“Pero eran demasiado fuertes para ti?”
Asentí, y aunque no lo admitiría a nadie más que a mí mismo, aún estaban ahí. No importa. Los superaría. No tenía alternativa.
“Serás mi testigo? Estarás disponible para ella, si lo desea?” le pregunté.
“Estás seguro que no se lo dirá a nadie?”
“Estoy seguro”.
“Muy bien. Entonces, sí, lo haré”.
“Gracias. Ahora debo dejarte. Espero dejar esta carta en sus manos esta mañana. Ella camina por el parque luego del desayuno. Espero encontrarla allí”.
Lo dejé con su valet y me fui al parque. No tuve que esperar mucho. Ví a Elizabeth y caminé hacia ella. Ella dudó, y creo que se hubiera vuelto si hubiera podido, pero sabía que a había visto, y fui hacia ella rápidamente.
“Estuve caminando por el parque esperando encontrarla. Me hará el honor de leer esta carta?”
La coloqué en sus manos. Y luego, antes de que pudiera devolverla, le hice una reverencia y me fui. De mis sentimientos mientras regresaba a Rosings no diré nada. Casi ni sé cuáles eran. La imaginé leyendo la carta. Me creerá? Pensará mejor de mí? O la descartará como una mentira?
No tenía forma de saber.
Mi visita a mi tía está llegando a su fin. Me iré mañana con mi primo. No podía irme sin saludar a los de la parroquia, pero tenía miedo de la visita. Cómo me miraría Elizabeth? Qué diría ella? Que diría yo?
El azar quiso que Elizabeth no estuviera allí. Dije lo apropiado a Mr y Mrs Collins y luego me fui.
El Coronel Fitzwilliam volvió después, quedándose por una hora para que Elizabeth pudiera hablar con él si lo deseaba, pero ella no regresó. Sólo puedo esperar que haya aceptado que le dije la verdad, y que sus sentimientos hacia mí sean ahora menos hostiles. Pero cualquier otro tipo de sentimientos… esas esperanzas están perdidas.

Jueves 24 de abril
Estoy en Londres de nuevo. Después de los eventos imprevisibles en Rosings encuentro que aquí, al menos, las cosas están igual. Georgiana ha aprendido una nueva sonata y tejió un monedero. También ha hecho un muy buen dibujo de Mrs Annesley. Pero aunque Londres no ha cambiado, yo sí. Ya no soy feliz aquí. Mi casa parece solitaria. Nunca había notado cuán grande es, o cuán vacía. Si las cosas hubieran sido diferentes… pero no lo fueron.
Tengo mucho que hacer, y pronto estaré demasiado ocupado como para pensar en el pasado. Durante estos días tengo negocios que atender, y en las noches pienso asistir a cada fiesta o baile al que sea invitado. No permitiré que los eventos de la última semana me desalienten. He sido un tonto, pero ya no lo seré. Estoy determinado a olvidar a Elizabeth.

Viernes 25 de abril
“Mr Darcy! Qué bueno que haya venido a nuestra pequeña reunión!” dijo Lady Susan Wigham cuando entré en su casa esta tarde.
Es confortable estar de vuelta en el mundo de elegancia y buen gusto, sin gente vulgar que me mortifique. El salón de baile estaba repleto de gente refinada, muchos de los cuales conozco de toda mi vida.
“Permítame presentarle a mi nieta, Cordelia. Ella me está visitando desde el campo. Es una muchacha encantadora, y una bailarina agraciada”.
Me presentó a Miss Farham, una bella rubia de unos diecinueve o veinte años.
“Le gustaría bailar, Miss Farham?” pregunté.
Ella se sonrojó delicadamente y murmuró: “Gracias, sí”.
Mientras la conducía a la pista, mis pensamientos me llevaron al baile de Netherfield, pero rápidamente los controlé y me hice pensar en Miss Farham.
“Hace mucho que está en la ciudad?” le pregunté.
“No, no hace mucho”, dijo.
Al menos, creo que es lo que dijo. Tiene el hábito de murmurar lo cual hace difícil oírla.
“Está Usted disfrutando su estadía?”
“Sí, gracias”.
Se mantuvo en silencio.
“Ha hecho algo de interés?” pregunté.
“No, en realidad no”.
“Ha ido al teatro, tal vez?”
“Sí”.
No dijo nada más.
“Qué obra vio?”, insistí.
“No recuerdo”.
“Fue a algún museo, tal vez?” pregunté, pensando que el cambio de tema la podía estimular.
“No lo sé. El museo es un edificio grande con columnas afuera? Si es así, estuve allí. No me gustó. Era frío y con corrientes de aire”.
“Tal vez prefiera Usted leer libros a visitar museos?” le pregunté.
“No especialmente”, murmuró. “Los libros son muy difíciles, verdad? Hay tantas palabras en ellos”.
“Es una de sus faltas innegables”.
Elizabeth se hubiera reído ante esto, pero no había humor en la voz de Miss Farham cuando murmuró: “Exactamente eso pienso”.
Continuamos en silencio, pero dándome cuenta que mis pensamientos me estaban llevando de nuevo a Elizabeth, me decidí a perseverar.
“Quizás le gusta dibujar?” le pregunté.
“No especialmente”, dijo.
“Hay algo que le guste hacer?” pregunté, oyendo una nota de exasperación en mi voz.
Ella me miró más animada.
“Oh, sí, de hecho lo hay, me gusta jugar con mis gatitos. Tengo tres, Mancha, Parche y Raya. Mancha tiene una mancha negra, por lo demás es completamente blanco. Parche tiene un parche blanco en su espalda, y Raya-”
“Déjeme adivinar. Tiene una raya?”
“Cómo, Usted lo ha visto?” preguntó sorprendida.
“No”.
“Debe haberlo hecho, si no cómo podría saber?”, dijo, mirando alrededor. “Pienso que mi tía debe habérselo enseñado cuando yo no estaba”.
Ella siguió hablando de sus gatitos hasta que terminó el baile.
No permití que mi falta de éxito con mi primera compañera quebrantara mi resolución de disfrutar, y bailé todos los bailes. Volví a casa complacido de no haber pensado en Elizabeth más de dos o tres veces en toda la tarde.
Ella pensará en mí? Pensará, tal vez, en mi carta? Me satisface que me haya creído cuando hablé de Wickham, porque no consultó a mi primo, pero entendió por qué le hablé así cuando le ofrecí mi mano? Debe haberlo hecho. No puede ser inconsciente acerca de su baja posición en la vida, y al reflexionar ella sin duda se dio cuenta que no fue poco caballero de mi parte hablarle de esa forma. Debe haber comprendido que tenía razón en hacerlo.
Y qué de sus sentimientos sobre la forma en que me conduje con los afectos de su hermana? Ella verá ahora, espero, que actué de buena fe. No puede dejar de entender, o reconocer, que lo que hice estuvo bien.
En cuanto a George Wickham, ella sabe ahora la clase de sinvergüenza que es. Pero aún tiene sentimientos por él? Aún prefiere su compañía a la mía? Se estará riendo con él en estos momentos, en la casa de su tía? Piensa ella que es mejor hablar con un hombre que tiene la apariencia de gentil, que con uno que realmente lo es?
Si ella se casara con él…
No debo pensar en eso. Si lo hago, me volveré loco.

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Rolling Eyes me gusto la parte de los gatitos... cat cat cat
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Darcy Love ♥ Lau ♥
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Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    10/10/2012, 5:44 pm

Graciiiaaaaaaaaaaaaaaaaasssssssssssssss Very Happy Smile
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Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: Primera parte de la traducción completa!!   14/10/2012, 8:47 pm

hola a todas!! YA está subida la primera parte de la traducción del libro. Como no pude subirla aquí, lo hice en:
http://es.scribd.com/doc/110021912?secret_password=fpx04k9n81ageplucju
Les vuelvo a pedir... no vinculen mi nombre con la traducción por favor!
Pude avanzar bastante los últimos días, asique espero subir lo próximo prontito!!
Espero sus comentarios... besos
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    Hoy a las 2:50 am

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"Mr. Darcy's diary" traducido
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