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 "Mr. Darcy's diary" traducido

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AutorMensaje
magui.14
Visitante


Fecha de inscripción : 14/03/2012

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    17/10/2012, 2:49 pm

Maryll100 te agradezco por tu laburo, la verdad que esta genial Very Happy
Espero con mucha expectativa lo que sigue y te agradezco nuevamente
Besos
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Pemberley_Love
Visitante


Fecha de inscripción : 21/05/2012
Edad : 19

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    21/10/2012, 12:51 pm

eh esperado tanto por este capitulo!! gracias MaryII100 por subirlos, c: todas tus lectoras te lo agradecemos de corazón!! espero que subas próximamente (: saludos atte: tu fiel lectora :3 study
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Lady-Maryan
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 31/01/2012
Edad : 35

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    25/10/2012, 12:58 pm

La verdad es que no tengo acceso a internet más que en mi trabajo, entonces he copiado todos los capítulos en word, y desde que empecé me ha enganchado esta versión de Orgullo y Prejuicio, tu aporte es grandioso, me alegra que le dediques tu tiempito y lo puedas compartir en el foro, me siento afortunada de haber encontrado este enlace y los textos me han cautivado, muchisimas gracias Marily, y prometo empezar a leer también Cartas a Georgiana, espero con ansias tu próximo aporte!!

Lady Maryan
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Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    16/12/2012, 10:51 am

Holaaaaaaaaa tarde pero seguro, un nuevo capítulo!! Incluye mayo, junio y julio... nos deja a las puertas del reencuentro en Agosto! Espero que lo disfruten!! Besosssss!!!!


MAYO

Miércoles 7 de mayo
Me encontré con Bingley en el baile de Lady Jessop esta tarde. Ha estado en el norte, visitando a su familia, y ahora ha regresado a la ciudad.
“Darcy! No esperaba encontrarte aquí”.
“Ni yo a ti”.
“Cómo pasaste tu estancia con tu tía?”
“Bastante bien”, repliqué. “Tú disfrutaste en el norte?”
“Si”, dijo, pero había poco ánimo en su voz.
Había hecho mal en separarlo de Miss Bennet?, me pregunté. No ha encontrado un nuevo romance desde el suyo, y aunque bailó toda la tarde, nunca pidió a una joven más de un baile.
Mi propia noche no fue más placentera. Fui solicitado por Mrs Pargeter casi tan pronto como llegué.
“Darcy! Dónde se ha estado escondiendo? Debe Usted venir al campo a vernos. Y al semental. Margaret se lo mostrará. Margaret!”, la llamó.
Margaret se unió a nosotros. Recordé el comentario que Caroline Bingley hizo el año pasado, que Miss Pargeter pasaba tanto tiempo con los caballos que había comenzado a parecerse a uno.
“Debería de estar pensando en ponerse a cazar pronto, Darcy”, dijo Mrs Pargeter. “Margaret tiene líneas limpias. Excelente pedigrí. Y buena educación para la crianza.”
Margaret me miró con interés.
“Alguna demencia en su familia?” me preguntó.
“Ninguna de la que yo sepa”.
“Alguna enfermedad?”
“Mi prima tiene constitución débil”, respondí.
“Ella es. Anne de Bourgh. Olvidé eso”, dijo su madre. “Mejor seguir buscando, Margaret.”
Después de eso parecía superfluo solicitarle a Margaret un baile. Bailé con varias jóvenes quienes eran lo suficientemente entretenidas, pero como Bingley, no pedí a ninguna dos veces.

Jueves 15 de mayo
Bingley cenó con Georgiana y conmigo esta tarde. He abandonado todo pensamiento de alentar una unión entre ellos. Ella se vuelve más encantadora cada día, pero estoy persuadido de que sus temperamentos no combinarían. Además hay otros impedimentos para la unión. Bingley estuvo distraído la mayor parte de la tarde. Podrá ser que aún no haya olvidado a Miss Bennet?
Qué le dije a Elizabeth, con respecto a su hermana? No puedo recordarlo. Me esfuerzo por recordar las palabras. Fui arrogante? Rudo? Poco caballeroso? No, seguramente no eso. Y aun así declarar que su hermana no era una esposa digna de Bingley… estoy empezando a pensar que estaba equivocado. No hay nada en contra de ella. Tiene una bondad de carácter y una dulzura de disposición que se complementan con las de él. Pero sus parientes… no, no habría funcionado. Y aún así yo estaba preparado para superarlo en mi propio caso. Se lo había admitido a Elizabeth. Si, y ella me había criticado duramente por ello.
Me saqué de mis pensamientos.
“Georgiana y yo estamos preparando un picnic para el próximo mes, Bingley”, dije.
“Eso suena muy placentero”.
“Estarás aún en la ciudad?”
“Si”.
“Entonces debes venir”.
“Si, Mr Bingley, eso sería muy placentero”, dijo mi hermana tímidamente.
“Estaré encantado. Caroline y Louisa estarán en la cuidad también, y Mr Hurst”.
Traté de ocultar mi falta de entusiasmo, y dije: “Debes de traerlos contigo”.


JUNIO

Sábado 7 de junio

Tuvimos buen tiempo para nuestro picnic. Fuimos al campo, y comimos bajo las grandes ramas de un roble antiguo.
Georgiana estuvo muy callada al principio, pero recibió a sus invitados con cortesía y creciente facilidad. Después del almuerzo, estuve complacido de ver a Caroline ir a hablar con Georgiana, mi hermana estando en ese momento sola. Fui hacia ellas y felicité a Georgiana por su éxito.
“Me alegra que te haya complacido”, dijo.
“Le estaba diciendo a Georgiana lo bien que se ve”, dijo Caroline. “Usted, también, se ve bien, Mr Darcy. El tiempo más cálido le sienta bien”.
Por alguna razón sus cumplidos me irritaron. Sólo dije: “Nos sienta bien a todos”.
“Georgiana me estuvo diciendo que Usted visitó Rosings para Pascuas. Miss Eliza Bennet fue una del grupo, escuché”.
“Si, lo fue”.
“Y cómo estaban sus hermosos ojos?” preguntó Caroline.
“Estaban tan brillantes como siempre”.
Ella sonrió, pero la respuesta no pareció complacerla.
“Tengo entendido que hubo algunos pequeños inconvenientes hacia el final de su estancia”.
Ella no pudo haber oído nada de Georgiana, pero me pregunté si el Coronel Fitzwilliam había dicho algo indiscreto. No satisfice su curiosidad.
“No. Nada de eso”.
Después de un momento comenzó de nuevo.
“Pasé por Longbourn recientemente”.
No dije nada, pero captó mi interés.
“Eso fue por lo que pensé que habían habido algunos pequeños inconvenientes”, dijo.
Ah. Entonces no fue mi primo. Pensé que no podía haber sido.
“Almorcé en la posada, y los sirvientes estaban chismoteando, como los sirvientes lo hacen. Mr Collins le había escrito a Mr y Mrs Bennet. Les dijo de su sorpresa de verlo a Usted en Rosings, y su carta decía algo acerca de que Miss Eliza Bennet se había enfermado”.
“No pudo haberse sorprendido de mi visita. Frecuentemente visito Rosings. Y por el malestar de Miss Elizabeth Bennet, no recuerdo nada más que una jaqueca”, dije. “Llamaron al doctor?”
Su sonrisa se borró un poco.
“No, creo que no”.
“No debe haber sido nada de importancia entonces”, observé.
Ella lo intentó de nuevo.
“Escuché que George Wickham está comprometido…”
Sentí palidecer con el sonido del nombre, y palidecer aun más al saber que estaba comprometido. No podía estar comprometido con Elizabeth. Seguramente, después de todo lo que le había dicho, ella no aceptaría su mano en matrimonio. No después de haber rechazado la mía. A menos que ella no me haya creído.
“… con una heredera”, continuó Caroline.
Sentí que mi color regresaba. Si él estaba comprometido con una heredera, entonces mi miedo de que estuviera comprometido con Elizabeth era infundado. Sentí el alivio atravesarme. Pero mi alivio fue de corta duración.
"Pero su familia se la llevó lejos de él”, dijo Caroline. “Me pregunto por qué?”
Esperaba que yo hablara. Ella sabe solamente que Wickham se portó mal conmigo, y estaba esperando que le dijera más, pero no lo hice. Me sentí mal por mi hermana, quien estaba temblando incómodamente a mi lado. Tener que recordar a Wickham fue de lo más desafortunado.
“Miss Howard no tiene con quien hablar”, le dije a Georgiana. “Creo que debes ir y preguntarle cómo está”.
Georgiana se retiró agradecida.
“Es una muchacha tan hermosa”, dijo Caroline, mirándola irse. “Y tan elegante. Tiene la misma edad que Miss Lydia Bennet, y aun así son tan diferentes. Lydia va a ir a Brighton, escuché”, agregó Caroline sarcásticamente. “Está determinada a perseguir a los oficiales, y si son enviados a Francia, ella probablemente se subirá en el primer barco”.
Deseaba que ella no hablara de los Bennet, pero no podía detenerla sin parecer particularmente afectado por ese tema. No me gustaba escuchar las críticas hacia Miss Lydia Bennet, sin importar que tan justificada fuera su censura. Criticar a alguien nunca está bien.
Mientras pensaba esto, me sentí cada vez más intranquilo. Había criticado a Lydia de una manera atroz, y en frente de su hermana. No era de asombrar que a Elizabeth no le hubiera gustado escucharlo. Me había felicitado en ese momento por mi honestidad, pero empezaba a estar de acuerdo con mi primo, en que algunas cosas, no importa que tan verdaderas sean, es mejor no decirlas.
“Su padre sin duda piensa que el aire de mar le hará bien a la familia”, comenté.
Pero Caroline no se iba a quedar callada.
“Su padre no la llevará. No le gusta tomarse ningún problema en lo que concierne a su familia”.
“La ha dejado ir a Brighton bajo el cuidado de su madre?” pregunté, antes de poder detenerme.
“Lydia no irá con su madre. Irá sola, en compañía del Coronel y Mrs Forster”.
No podía creer que aún Mr Bennet pudiera ser tan negligente como para dejar que una muchacha del temperamento de Lydia vaya a un lugar de esparcimiento sin su familia. Ella seguramente los deshonraría, y por lo tanto deshonraría a Elizabeth. Mi pobre Elizabeth! Cómo lo lamento por ella, y como me fastidia la injusticia de la situación. Su nombre podría ser marcado por una hermana sobre quien no tenía ningún control.
Y aun así, injusto como era, no la había yo marcado las faltas de su familia, y no le había dicho yo que ella no merecía mi atención porque sus hermanas se portaban mal?
Me cuesta creer que haya sido tan poco generoso, pero sé que ese fue el caso.
Qué fue lo que ella me dijo? Qué fui poco caballeroso? Qué bien merecido el comentario. Si hubiera ido a decirle que no deseaba verla de nuevo, habría tenido alguna excusa para dejarle ver en qué baja estima la tenía, pero decirle que no era mi igual, decirle que me estaría rebajando al conectarme con ella, y luego tener la audacia de pedirle su mano! Y pedírselo de tal forma, con toda la expectativa de ser aceptado! No puedo creer que yo, quien siempre me enorgullecí de mi justicia y buen juicio, pueda haber actuado tan mal.
Para distraer a Caroline de seguir discutiendo sobre los Bennet, le pregunté sobre su hermano. Me dijo de sus asuntos en el Norte, y me dijo lo complacidos que estaban de ser invitados a Pemberley de nuevo para el verano.
Observé a Bingley mientras hablábamos de temas generales, atento en ver si prefería a cualquier joven dama en sus atenciones. De nuevo, no lo hizo. Habló con cada joven presente, reía y estaba alegre, pero aun así había algo en sus maneras que lo hacían reservado, como si escondiera una parte de sí mismo.
“Su hermano tiene algún romance en el Norte?” le pregunté a Caroline.
“No. Nadie ha captado su interés”.
“No piensa Usted que aún tiene sentimientos por Miss Bennet?”
“Para nada” respondió decididamente.
Pienso que está equivocada. Estoy resuelto a observarlo para estar seguro, pero una vez que esté convencido, pienso hablar con él y decirle que estaba equivocado acerca de que Jane era indiferente. Debo reparar el daño que he hecho.

Lunes 23 de junio
Le regalé a Georgiana un nuevo parasol esta mañana, y estuve complacido al ver cuánto placer le dió. El color está comenzando a regresar a su rostro.
Mientras pensaba esto, no pude evitar que mis pensamientos fueran a Elizabeth. Su rostro siempre era saludable. Le gustaba estar fuera de casa, y siempre estaba caminando, lo que hacía que sus ojos y su rostro estuvieran más brillantes.
Dónde está ella ahora? Está en Longbourn? Piensa en mí? Me desprecia, o me ha perdonado?

Miércoles 25 de junio
Ahora estoy convencido de que Bingley aún está enamorado de Jane Bennet. Lo he observado por más de seis semanas, y sé que se acerca el momento de decirle lo que he hecho. Tener el derecho de decirle con quien debería o no debería casarse fue un acto de arrogancia, y emplear el arte de ocultar para conseguirlo fue una impertinencia de la peor clase.
“Pareces pensativo, Darcy” dijo el Coronel Fitzwilliam, viniendo a mi lado. “Bingley ha hecho algo que te preocupe?”
“No. Soy yo quien hizo algo que lo angustia”.
“Oh?”
“Creo que te hablé una vez de un amigo a quien había salvado de un matrimonio desastroso. Estoy empezando a pensar que fue una interferencia equivocada”.
“Me pareció que habías hecho algo a su servicio”.
“Y yo también lo creía, en su momento, pero ha perdido interés en las jóvenes desde entonces”.
“Ese joven era Bingley, no es así?”
Lo admití.
“Es joven. Encontrará a alguien más”.
“No estoy seguro. Es ese momento pensé que actuaba con distinción, pero todo distinto ahora. Fue una interferencia”.
“Entonces están es armonía con Miss Bennet!”
“Miss Bennet?” pregunté.
“Sí. Miss Elizabeth Bennet. Ella también opinó que fue una interferencia. Oh, no temas” dijo, al ver mi expresión. “No le dí particulares, solo que tu habías salvado a Bingley de una unión desastrosa. No mencioné el nombre de la dama, de hecho, no lo conocía. No necesitas temer que pueda conocer a la familia”.
No dije nada. De hecho, estaba muy horrorizado para hablar. Entonces Elizabeth había oído de mi intervención, y lo había oído de una forma congratulatoria, donde mi primo, en toda su inocencia, le dijo lo útil había sido.
Ya no me pregunto por qué estaba tan enojada conmigo en la parroquia. Ahora sólo me pregunto por qué no estaba aún más enojada. Empecé a ver claramente por qué me había rechazado. Y a ver que, por mi propio orgullo, arrogancia y estupidez, he perdido a la mujer que amo.

Viernes 4 de julio
No estoy seguro de cómo actuar. Si le digo a Bingley que Miss Bennet lo favorece, podría hacer más mal que bien. Ahora han pasado más de dos meses desde que hablé con Elizabeth del asunto, y es posible que en este tiempo, Jane haya encontrado a otro hombre a quien amar. He decidido que no le diré de los sentimientos de Miss Bennet, pero lo alentaré a regresar a Netherfield después de su visita a Pemberley. Si ella tiene algún sentimiento por él, pronto lo descubrirá.
Cuando Elizabeth me culpó por la infelicidad de su hermana, yo pensé que era un cargo menor que el de culparme por los infortunios de Wickham, pero he comenzado a pensar que no era así. Ahora sé algo de lo que Jane ha sufrido, habiendo sentido el dolor del rechazo yo mismo. Si le he causado a ella tener que sentir el vacío que yo he sentido en los últimos dos meses, entonces verdaderamente lo lamento.

Lunes 7 de julio
“Qué silenciosos estamos ahora que Mr Bingley y sus hermanas se han ido a visitar a su primo”, dijo Mrs Annesley mientras nos sentábamos juntos después de la cena esta tarde.
“Los estaremos viendo de nuevo dentro de poco” dijo Georgiana, mientras se sentaba cerca de la ventana con su costura. “Van a venir a Pemberley con nosotros”.
“Estoy ansiosa por ver Pemberley”, dijo Mrs Annesley. “Tengo entendido que es una estancia muy hermosa”.
Con esta gentil oración persuadió a mi hermana de hablarle sobre ello, y pensé cuán afortunado había sido al encontrarla. Le ha ayudado a Georgiana a crecer en confianza, y nosotros la guiaremos para que sea una mujer segura y feliz.

Martes 8 de julio
Regresé a Pemberley hoy, ya que quería darle a Mrs Reynolds la noticia de mi próxima visita, y dejarle saber cuántos invitados estaría trayendo. Podría haberle escrito, pero nuestra conversación de anoche me llenó de ganas de volver a ver mi casa.
Mientras volvía por el pabellón y cabalgaba por el parque, no pude evitar pensar: “Aquí pude haber traído a Elizabeth”. Cabalgué por el bosque, siguiendo el sendero que subía hasta la cima. Detuve a mi caballo y dejé que mi mirada se posara sobre la casa de Pemberley, a lo lejos del valle. Mi mirada recorrió toda la casa, sus piedras suaves brillando a la luz del sol; la corriente del arroyo frente a ellas; y las montañas boscosas por detrás.
De todo esto Elizabeth pudo haber sido dueña. Pero ella había rechazado mi mano. No había permitido que ninguna consideración de posición o riqueza la influenciara, y la honro por eso. No conozco a ninguna otra mujer que hubiese actuado de esa manera.
Sentí de nuevo toda la pena y la miseria de haberla perdido.
Continué, bajando la colina y cruzando el puente antes de llegar a la puerta. Mientras desmontaba, y me detenía frente a la casa, me di cuenta de cuánto la hubiera valorado como mi esposa; como su viveza de espíritu hubiera suavizado el mío, y su falta de orgullo impropio hubiera moderado el mío.
Fui adentro. Encontré la casa bien cuidada, y Mrs Reynolds estaba complacida de saber que estaría visitando el lugar con un grupo de amigos en Agosto.
“Será bueno ver a Miss Georgiana de nuevo, Señor”.
“Ella está ansiosa por estar aquí. Extraña Pemberley”.
Si Elizabeth hubiera aceptado mi mano, Georgiana estaría viviendo aquí de nuevo, no sola, sino con su familia. Ella y Elizabeth hubieran sido hermanas… pero no debo torturarme.
Fuí a cabalgar por la finca con Jonhnson, y vi las reparaciones que le había encargado. Él rinde bien a la propiedad, y estoy complacido de tenerlo.
Cuando regresé a la casa, Mrs Reynolds había hecho un plan para la disposición de las habitaciones, dejándoles a Bingley y a sus hermanas sus sitios usuales. Ellos se quedarán conmigo cuando regrese. También había hecho una selección de menús. Le di mi aprobación, y pasé la tarde discutiendo con ella algunos cambios que me gustaría ver en el ala este, antes de retirarme a la cama.

Viernes 18 de julio
Regresé a la ciudad, y pienso terminar todos mis negocios antes de pasar el resto del verano en Pemberley.

Sábado 19 de julio
Estaba sorprendido de ver a Bingley hoy, cuando cabalgaba por el parque.
“Pensé que estarías visitando a tu primo”, le dije.
“Estaba, pero tuve que volver una semana antes. Tenias razón acerca de mí, ya ves, no tengo constancia”.
Agradecí la oportunidad que ese comentario me ofrecía.
“Pensé que, en otros asuntos, tal vezla tenías”, aventuré.
“Oh?”
No dijo más, pero pude ver hacia dónde iban sus pensamientos.
“Te dije que visité Rosings estas Pascuas?” pregunté. “Fui a quedarme con mi tía, Lady Catherine de Bourgh”.
“Sí, creo haber oído algo de eso”, dijo Bingley sin interés. “Espero que Lady Catherine esté bien?”
“Si, gracias. Estaba bien de salud y espíritu. Tenía visitas quedándose con ella, un grupo de Longbourn”.
Cambió de color ante ésto.
“Longbourn? No sabía eso. Qué estaban haciendo en Kent?” preguntó, mientras entrábamos en el parque.
“Estaban visitando la rectoría. Tal vez te acuerdes de Mr Collins, un joven pesado quien era el rector de la parroquia de mi tía?”
“No, no lo recuerdo”.
“Se estuvo quedando en Longbourn antes de Navidad. Asistió al baile en Netherfield, con los Bennets”.
“Ah, ahora recuerdo. Había un rumor de que iba a casarse con Elizabeth Bennet”.
“No fue nada más que un rumor”. Gracias a Dios, pensé.
“Sin embargo él encontró una esposa, y se casó con Charlotte Lucas”.
“La encantadora hija de Sir William?” preguntó Bingley, volviéndose hacia mí.
“Sí”.
“Una buena unión”, dijo, complacido. “Sé que ella quería su propia casa. Estoy feliz por ella. Estaba feliz cuando la viste?”
“Sí. Tenía razones para estarlo. Su familia la estaba visitando. Su padre y su hermana se estaban quedando con ella. Sir William se quedó sólo una semana, pero su hermana María se quedo más tiempo”. Hice una pausa. “Tenía otra visita, Miss Elizabeth Bennet”.
Se sobresaltó, pero sólo dijo: “Sí, creo que eran amigas”. Después de un momento dijo: “Ella estaba bien?”
“Lo estaba”.
“Me gustaba mucho Miss Elizabeth Bennet. Era una muchacha con viveza como la que cualquiera quisiera conocer. Y sus padres, estaban bien?”
“Sí, creo que sí”.
“Y sus… hermanas?” preguntó, ignorando mi conscientemente mi mirada.
“Estaban bien, aunque creo que Miss Bennet no estaba de buen espíritu”.
“No?” preguntó, entre la esperanza y la preocupación.
“No”, dije firmemente.
“Tal vez extrañaba a su hermana. Era muy unida con ella, y no querría estar separada de ella”.
“Ella había estado triste antes de que su hermana se fuera”.
“Extrañaba a Caroline, entonces. Se conectaron mucho cuando estuvimos en Netherfield, y se hicieron amigas”.
“Tal vez. Pero no es lo habitual que una joven esté triste sólo porque su amiga se fue”.
“No”.
Dudó, luego dijo: “Qué piensas, Darcy? Debería dejar Netherfield?”
“Es lo que deseas hacer?”
“No estoy decidido. Es una hermosa casa, y un hermoso campo, y la compañía tan buena –aunque, tal vez, no a la que estás acostumbrado”, dijo con un dejo de ansiedad.
“Tal vez no, pero había varias personas quienes hacían el vecindario muy placentero”.
“Es cierto. Sir William ha sido presentado en St James’s”.
“No estaba pensando en Sir William.”
Aunque quería ser de ayuda a mi amigo, no pude evitar que la imagen de Elizabeth se impusiera ante mis ojos.
“Podría tal vez ir por unas pocas semanas hacia el final del verano. Qué dices de esa idea?”, preguntó.
“Creo que es excelente”.
“Entonces creo que iré después de mi visita a Pemberley”.
No dije nada más. No deseo darle demasiada esperanza, por si Jane ha superado su dolor y se ha interesado en algún joven del vecindario. Pero si él vuelve al vecindario, entonces en poco de tiempo verán si están hechos para estar juntos, y esta vez, no seré tan impertinente como para interferir.

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Pemberley_Love
Visitante


Fecha de inscripción : 21/05/2012
Edad : 19

MensajeTema: Hermoso capitulo!   16/12/2012, 5:58 pm

Que alegría que subas otro capitulo ! Solo me queda darte inmensas gracias por todo el tiempo y esfuerzo que has puesto en esta traducción, realmente espero que no nos hagas sufrir mas y subas el siguiente lo mas rápido que te sea posible (: gracias por todo! cheers
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Lady-Maryan
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 31/01/2012
Edad : 35

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    17/12/2012, 11:55 am

Muchas gracias Marily! Laughing study
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romantic darcy
Visitante


Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: hola!!!!   17/12/2012, 2:47 pm

oye ahi tengo una parte si kieres te puedo ayudar ya esta traducida! Wink Smile bounce santa rendeer
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Jennieh
Visitante


Fecha de inscripción : 07/01/2012
Edad : 32

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    25/12/2012, 5:02 pm

Gracias por el tiempo que has empleado, nos haces muy feliz con esta traducción.

flower flower flower
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http://unadamasinsupluma@gmail.com
Maryll100
Novato
Novato


Fecha de inscripción : 23/09/2011

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    26/12/2012, 12:21 pm

Chicas MUCHAS GRACIAS a ustedes por sus palabras!! y espero que estén pasando todos unas hermosas Fiestas en familia o con sus seres queridos y que el nuevo año traiga bendiciones y alegrías para todos!!
Romantic Darcy, por supuesto, eres bienvenida con lo que puedas colaborar!! Besosss nos leemosss!!
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Kea
Visitante


Fecha de inscripción : 16/04/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    3/1/2013, 1:51 am

Hola Meryl!!! Primero que nada una gran disculpa por no haber dejado mi comentario como apoyo a esta maravillosa historia, mis excusas creo que son las usuales pero simplemente no podía meterme al interet por tantos asuntos que debía atender y que parecían no acabar nunca.
Gracias y eternamente gracias por seguir traduciendo este libro para nosotras, no te puedo ayudar con la traducción porque no me gustaría faltar a mi palabra por falta de tiempo pero de todos modos dejo mi comentario con mi agradecimiento y mi suplica de que no dejes esta traducción y menos a estas alturas.
Una vez mas enormes gracias por tu trabajo y te mando un fuerte abrazo navideño desde México.

Very Happy Very Happy Very Happy santa
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Kea
Visitante


Fecha de inscripción : 16/04/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    3/1/2013, 1:52 am

Kea escribió:
Hola Meryl!!! Primero que nada una gran disculpa por no haber dejado mi comentario como apoyo a esta maravillosa historia, mis excusas creo que son las usuales pero simplemente no podía meterme al interet por tantos asuntos que debía atender y que parecían no acabar nunca.
Gracias y eternamente gracias por seguir traduciendo este libro para nosotras, no te puedo ayudar con la traducción porque no me gustaría faltar a mi palabra por falta de tiempo pero de todos modos dejo mi comentario con mi agradecimiento y mi suplica de que no dejes esta traducción y menos a estas alturas.
Una vez mas enormes gracias por tu trabajo y te mando un fuerte abrazo navideño desde México.

Very Happy Very Happy Very Happy santa
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Flor de Liz
Visitante


Fecha de inscripción : 03/01/2013

MensajeTema: Mil Gracias   4/1/2013, 12:06 am

Esta magnifico esperando mas muchas gracias Maryll100 Very Happy Smile
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el@
Admin


Fecha de inscripción : 09/05/2011

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    7/1/2013, 10:02 am

MERYLL100,

MUCHAS GRACIAS por tu dedicación en ir actualizando este hilo y compartiendo con todas las chicas, es un recreo lindo darse un tiempo para retraerse en esta lectura de este libro tan inolvidable para todas, especialmente echar a volar la imaginación. Wink cat
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Darcy Love ♥ Lau ♥
Visitante


Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    14/1/2013, 6:00 pm

Ayyyy por Diooos me vas a matar de la emoción....... me vas a volver loca.... esta bellisimo Dios mio Amo a Darcy ♥ lo amoooooooo..... te espero otro poco mas.... te soy fiel
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camiinthesky
Visitante


Fecha de inscripción : 25/01/2013

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    25/1/2013, 2:54 pm

MERYLL100!

Holaa! llegue de casualidad a este foro y me encontré con tu traducción, me la leí de un tirón, ojala pronto subas la continuación.....justo es la mejor parte!! me encanta Darcy! Very Happy

Gracias por el esfuerzo en traducir este libro!!

Espero con ansias los otros meses del diario de darcy!

Saludos!!

Camila, Argentina.
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AnaG
Visitante


Fecha de inscripción : 30/01/2013

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    30/1/2013, 1:02 am

Hola! Mil gracias por la traducción!! Soy nueva y no puedo esperar para que subas la siguiente parte!!!! Por favor por favor! Sube lo que falta!
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romantic darcy
Visitante


Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    5/2/2013, 8:17 pm

bueno esto era lo que tenia chikillas a leer como locas hay varias partes que estan verdaderamente hermosas!!! I love you
hola! laura viquez soy rossy chb hahaha Smile
vine a aliviarles las penas y a ayudar a mary con su grandioso trabajo bounce

Agosto domingo 3 de agosto
Bingley y sus hermanas se nos unieron a georgiana y a mi justo después del desayuno, y partimos rumbo a Pemberley. Para empezar, Caroline habló de su visita a su primo, pero después la conversación se volvió en una ola de halagos.
—¿Qué hermoso coche tiene usted, Mr Darcy? — ella dijo, mientras transitábamos por las calles. —Charles no tiene ninguno como éste. Le sigo diciendo que debería comprar algo de este estilo.
—Mi querida Caroline, si comprará todo lo que quisieras, estaría en bancarrota al final del año— dijo Bingley.
—Tonterías. Todo caballero debe tener su carroza, o usted qué opina, ¿Mr Darcy? — preguntó.
—Es ciertamente muy útil— admití.
—¡Darcy! ¡Confiaba en ti para estar de mi lado! Estaba seguro que lo calificarías como una extravagancia.
—Si esperas viajar mucho, entonces es más barato que alquilar un coche.
—Ahí lo tienes—dijo Caroline, dirigiéndome una sonrisa—Mr Darcy está de acuerdo conmigo. Que afable es cuando dos personas piensan igual. Debes de tener respaldos en justamente este color, Charles—dijo, volteando hacia los asientos.
—Me aseguraré de que sean de un color totalmente diferente—respondió—de otra forma, no sobria si es mi coche o el de Darcy.
—Que cómodo es— dijo Caroline —No es así, ¿Georgiana? — pregunto, recurriendo a mi hermana.
—Si, lo es—dijo georgiana.
—Y tan bien moldeado. Charles, debes de asegurarte que tu coche tenga estos mismos resortes.
—Si lo hado, el coche de Darcy será muy incomodo sin ellos.
—Y tendrás que mandar construir un escritorio para escribir en el coche.
—Me disgusta escribir cartas cuando estoy quieto, y no tengo ninguna intención de hacerlo mientras soy sacudido por cada raíz y hoyo.
—Pero tus compañeros de viaje podrían disfrutarlo. ¿Qué dices georgiana? ¿No sería útil?
—Si— mi hermana aventuró.
—Ahí lo tienes, Charles. Georgiana piensa que sería útil, y no solo para escribir, tenlo por seguro. También sería útil para dibujar. ¿Cómo está tu progreso con el dibujo? — le preguntó a Georgiana.
—Bien, le agradezco
—Mi hermana me dio un dibujo de Hyde Park la semana pasada— dije.
—¿Estaba bien hecho? — preguntó Caroline.
—Estaba muy bien hecho— dije con una cálida sonrisa.
—Recuerdo mis propios días de escuela. ¡Como me encantaba dibujar! Debe dejarme ver ese trabajo, Georgiana.
—Lo dejé en Londres— respondió mi hermana.
—No importa. Lo veré la próxima vez que nos encontremos.
Viajamos en paz y sin problemas y nos detuvimos para pasar la noche en el Black Bull. Era una respetable hostería. La comida era buena y los cuartos cómodos. Le había dicho a mi criado que me despertará temprano. Tenía algunas cartas que escribir antes de que siguiéramos nuestro viaje.
Martes 5 de Agosto
No puedo creerlo. He visto a Elizabeth. Apenas y sé que estoy escribiendo. Fue tan extraño.
Estábamos de camino a Pemberley, Bingley, sus hermanas, Mr. Hurst, Georgiana y yo, cuando nos detuvimos para la merienda en una posada. El día era caluroso y las damas estaban cansadas. No deseaban viajar más lejos, y de hecho, le había dicho a mi ama de llaves que no llegaríamos sino hasta mañana. Pero estaba inquieto. Decidí adelantarme, deseando ver a Johnson y poner algunos asuntos del cuidado de la propiedad fuera del camino antes de que mis invitados llegaran.
Cabalgué a Pemberley. Era una tarde hermosa, y disfruté del paseo. Estaba saliendo de los establos, y caminando hacia el frente de la casa cuando me detuve en corto. Me pregunté si estaba alucinando. El día era caliente, y dudaba si me había afectado el sol. Pues estaba enfrente de mí una figura que conocía bien. Era Elizabeth.
Estaba caminando por el prado hacia el rio, en la compañía de dos personas a quienes no conocía. En ese momento ella volteó para ver hacia atrás. Me vio. Me quede plantado en el suelo. Estábamos a veinte yardas de cada uno. No había forma de evitarla, aunque lo hubiera deseado. Nuestros ojos se encontraron y la vi sonrojarse. Sentí mi propio rostro ponerse rojo.
En fin, me recuperé. Caminé hacia el grupo. Ella había instintivamente volteado hacia otro lado, pero deteniéndose con mi cercanía, recibió mis saludos con gran azoramiento. Lo sentía por ella, y lo habría hecho más fácil para ella si hubiera podido.
Mientras le hablaba no podía evitar preguntarme qué estaba haciendo ahí. ¡Estar en Pemberley! Parecía tan extraño, pero al mismo tiempo tan correcto.
—¿Espero que este bien? — pregunté.
—Si, gracias— respondió, ruborizándose, e incapaz de verme a los ojos.
—¿Y su familia?
Tan pronto como lo dije, la vi ruborizarse aun más, y sentí un sonrojo en respuesta en mi rostro. No tenía ningún derecho de preguntar por su familia, habiéndolos criticado tan tajantemente en su cara, pero respondió educadamente.
—Están bien, gracias.
—¿Hace cuanto que dejó Longbourn?
—Casi un mes.
—¿Ha estado viajando?
—Si.
—¿Está disfrutando el viaje, espero?
—Si.
Repetí lo mismo tres veces, preguntándole si se había divertido, hasta que pensé que era mejor permanecer en silencio, pues no tenía nada sensato que decir. Después de un momento me repuse y me despedí.
Encontrar a Elizabeth, aquí, ¡en Pemberley! Y encontrarla dispuesta a hablar conmigo. Había estado avergonzada, pero no me había ignorado. Había contestado cada pregunta que le hice con más educación de la que merecía.
¿Qué estaba pensado? Me pregunté. ¿Estaba complacida al haberme encontrado? ¿Mortificada? ¿Indiferente? No, no lo último. Se había sonrojado cuando me acerqué. Había estado enojada, tal vez, pero no indiferente.
La idea me dio esperanzas.
Entre a la casa, pero en lugar de dirigirme al cuarto del mayordomo, me vi yendo al salón.
No había estado tranquila, al menos eso estaba claro, y no había hecho nada para ayudarla. Había estado envuelto en sorpresa, y en un montón de otras emociones a las que no me atrevo poner nombre, y había sido incoherente.
Un caballero la habría calmado. Un caballero la habría hecho sentirse en casa. Un caballero le habría pedido que le presentara a sus compañeros. ¡Qué tan lejos de ser un caballero estaba yo! Me decidí a remendar mis errores pronto.
Saliendo a los jardines, le pregunté a uno de los jardineros en qué dirección se habían ido los visitantes, y fui en busca de ellos.
Los vi abajo, cerca del río. Me fui acercando. Nunca se me había hecho una caminata más larga. ¿Estaría complacida de verme? Yo esperaba, por lo menos, que no estuviera disgustada.
Me acerqué a ella. Ella empezó a hablar, con un poco mas de tranquilidad que en nuestro previo encuentro.
—Mr Darcy. Usted tiene una hermosa propiedad aquí. La casa es encantadora, y los jardines son muy placenteros
Parecía que iba a seguir, pero entonces se sonrojó. Creo que ambos pensamos lo mismo: la casa podría ser ahora suya, si hubiera aceptado mi mano.
Para ayudarla en su apuro, dije —¿Me haría el honor de presentarme a sus amigos?
Parecía sorprendida, y entonces sonrió. Había un rastro de travesura en su sonrisa, y me di cuenta de cuánto la había extrañado.
—Mr Darcy, permítame presentarle a mi tía y mi tío, Mr y Mrs Gardiner— dijo.
Entendí la razón de su traviesa sonrisa. Estos eran los parientes a quienes había criticado, y había estado equivocado al despreciarlos. Ellos no eran las bajas conexiones que me había temido. En realidad, antes de que me los presentara, los había tomado como gente elegante.
—Estábamos regresando hacia la casa— dijo Mr Gardiner—La caminata a cansado a mi esposa.
—Permítanme caminar con ustedes.
Tomamos camino.
—Tiene una hermosa propiedad aquí, Mr Darcy
—Gracias. Creo que es una de las más hermosas en Inglaterra – pero mi juicio es parcial.
Mr y Mrs Garginer se rieron.
—Su criado nos ha estado mostrando los truchas en el rio— dijo Mr Gardiner.
—¿Le gusta la pesca?
—Si, cuando tengo la oportunidad.
—Entonces debe de venir aquí tanto como usted desee.
—Es muy amable de su parte, pero no he traído mi caña para pescar.
—Hay suficientes aquí. Puede usarlas cuando venga— Me detuve—Ese es un buen trecho del río— dije, apuntando uno de los mejores tramos para pescar la trucha.
Vi a Elizabeth y a su tía intercambiando miradas, y no pude evitar darme cuenta la mirada de asombro de Elizabeth. ¿Me creía incapaz de ser educado? Quizás. Había dado muy poca muestra de ello en Hertfordshire.
No pude evitar mirarla, aunque hablara con su tío. Su rostro, sus ojos; su boca, todo me cautivaba. Pensé que se veía bien, y aunque parecía avergonzada, no vi ningún rastro de hostilidad en su expresión.
Después de un tiempo, Mrs. Gardiner tomo el brazo de su esposo, y fui mandado a caminar con Elizabeth.
—No sabía que usted estaría aquí—dijo inmediatamente—Mi tía tenía el antojo de ver Pemberley. Vivía en el vecindario cuando era una niña. Pero nos habían dicho que no regresaría sino hasta mañana.
Entonces había descubierto eso, y solo había venido bajo el conocimiento de que no me vería. Mi ánimo se hundió, pero se volvió a levantar al darme cuenta que el destino había jugado sus cartas a mi favor. Si no me hubiera decidido a atender los asuntos de mi propiedad, estaría con Georgiana en la posada, en lugar de aquí con Elizabeth.
—Esa era mi intención, pero un asunto que tenía que arreglar con mi mayordomo me trajo aquí unas cuantas horas antes de mis acompañantes. Se me unirán mañana temprano, entre ellos hay algunos que usted conoce Mr Bingley y sus hermanas.
No pude evitar pensar en todo lo que había pasado en relación con Bingley, y supuse que sus pensamientos se dirigieron en la misma dirección. Me pregunté si debía decir algo; darle algún indicio de mi cambio de opinión en el tema; pero no sabía cómo empezar.
En lugar de eso, dije—Me permitiría, o pido mucho, el presentarla a mi hermana durante su estancia en Lambton?
—Me encantaría.
Había una calidez en su vos, y en su sonrisa que acompañaron esa expresión, que alivio mis temores.
Seguimos caminando en silencio, pero más tranquilos que antes. El ambiente no estaba tan tenso, y había, si no una confianza entre nosotros, por lo menos no más azoramiento.
Llegamos al carruaje. Si tío y su tía estaban atrás.
—¿Le gustaría entrar a la casa? ¿Le gustarían algunos refrigerios?
—No, gracias— respondió—Debo de esperar a mi tía y tío.
Estaba decepcionado, pero no la presioné.
Traté de pensar en algo que decir. Quería decirle lo equivocado que había estado. Ella, también, parecía que quería decir algo, pero que era, no lo sabía.
Al fin ella comenzó, pero solo para decir—Derbyshire en una región muy hermosa.
—¿Ha visto mucho de ella?
—Si. Hemos estado en Matlock y en Dove Dale.
—Vale la pena verlas.

Mi conversación era fútil. La suya era mejor. Había tanto que quedaba sin expresarse entre nosotros, pero no había tiempo. Quizás, en unos días, cuando nos conociéramos un poco mejor…
Su tía y tío se acercaron. Los invité a tomar algunos refrigerios, pero rechazaron la invitación. Ayude a las damas a subir al carruaje y se fueron. Los vi irse por el mayor tiempo posible, evitando que mi atención pareciera especial, y entonces caminé lentamente hacia la casa.
No dije ninguna de las cosas que quería decir, pero saber que vería a Elizabeth otra vez me animaba. Estaba de mucho mejor humor del que había estado en mucho tiempo.
Miércoles 6 de Agosto
Me levanté de la cama muy temprano. No podía dormir. Busqué a Georgiana y por fin llegó, con Bingley y sus hermanas. Los recibí afectuosamente, y después, diciéndole a georgiana que quiera mostrarle un nuevo espécimen de árbol en el jardín la invité a tomar un paseo. Ella fue conmigo enseguida. Cuando estábamos a alguna distancia de la casa, le dije—Georgiana, hay alguien a quien me gustaría que conocieras.
Me miró inquisitivamente.
—Cuando estaba en Hertfordshire el otoño pasado, conocí a una joven llamada Elizabeth Bennet. Me agrada mucho.
Georgiana parecía sorprendida, y después complacida.
—Esta visitando Derbyshire, y se está quedando en una posada cerca de aquí. Si no estás muy cansada, me gustaría que la conocieras esta mañana.
Sabía que era algo repentino, pero ahora que había encontrado a Elizabeth, no podía esperar el presentársela a mi hermana.
—No, no estoy muy cansada. Me gustaría conocerla.
Regresamos a la casa. Caroline y Louisa estaban arriba, y georgiana las siguió, prometiendo bajar cuando se hubiera lavado la mugre de las manos y de la cara, y hubiera cambiado su vestido.
Bingley estaba en la biblioteca.
—Hay alguien quien se está quedando cerca de aquí, a quien creó te gustará ver.
—¿Oh? —volteó.
—Miss Elizabeth Bennet. Ha estado viajando con su tía y tío. Por casualidad estaban visitando la casa ayer, justo cuando llegué. Prometí que los visitaría esta mañana. Estaré llevando a georgiana conmigo, y pensé que te gustaría venir.
Parecía sorprendido, pero dijo—Claro, Darcy. Me encantaría volver a verla— Dudó un momento y dijo—¿Será mejor si no pregunto por su hermana? ¿O parecería eso muy particular?
—Creo que deberías preguntar por ella.
Sonrió, y yo estaba complacido por el rumbo que la situación había tomado. Georgiana regresó al salón. Ordené que la calesa fuera traída y viajamos a Lambton, con Bingley siguiéndonos en caballo. Esperaba que Elizabeth no hubiera salido. La vi en la ventana y me tranquilicé.
Creo que estaba tan nervioso como georgiana cuando fuimos admitidos en la posada. Elizabeth parecía azorada, pero tan pronto como le presenté a georgiana, ella recobró su compostura. Entre ambas parecía haber un real cariño. Georgiana estaba cohibida al principio, pero Elizabeth persistió, haciéndole preguntas y guiándola gentilmente a que hablara. Georgiana cada vez era más abierta en su conversación, y poco después estaban sentadas juntas.
—No debe olvidar que prometió pescar en mi río— le dije a Mr Gardiner.
Parecía sorprendido, como si pensara que ya habría cambiado de opinión, pero acepto rápidamente.
No pude evitar desviar mi mirada hacia Elizabeth, y creo que se hubiera mantenido ahí si no hubiéramos sido interrumpidos por Bingley. Afortunadamente sus hermanas no habían bajado durante el tiempo en que nos preparábamos para partir, o habríamos estado obligados a invitarlas a venir con nosotros.
Los rasgos de Elizabeth se suavizaron al verlo. No consideraba su inconsistencia como algo en contra suya, entonces. Estaba agradecido. Yo había sido la causa de ello, no él. Si no hubiera sido por su natural modestia, hubiera seguido su propio deseo en lugar de escucharme a mí.
—Su familia está bien, ¿espero? — dijo.
—Si, muy bien, gracias.
—¿Su madre y su padre?
—Están bien de salud.—
—¿Y sus hermanas?
—Si, están todas bien.
—Perfecto— Se detuvo, tan avergonzado como yo había estado el día anterior—Ha pasado un largo tiempo desde la última vez que tuve el placer de verla—Ella abrió la boca para responder, pero él siguió—Han pasado alrededor de ocho meses. No nos hemos visto desde el 26 de Noviembre, cuando todos estábamos bailando juntos en Netherfield.
Que tan lejano parecía. Y cuanto drama se había desarrollado desde entonces.
—¿Cuándo planea regresar a Longbourn? — preguntó Bingley.
—Pronto. En un poco menos de una semana.
—Estará encantada de ver a sus hermanas otra vez.
Elizabeth sonrió. No podía ignorar la razón detrás de toda esta charla acerca de sus hermanas.
—Si.
—Y ellas de verla.
—Estoy segura que lo estarán.
—Estoy pensando en regresar a Netherfield yo mismo— dijo indiferentemente.
—¿Oh? Había escuchado un rumor que deseaba dejarlo.
—Para nada. Es la casa más placentera con la que me he topado.
—Y aun así, ha estado mucho tiempo lejos.
—Tenía asuntos que atender— dijo—Pero ahora soy el dueño de mi destino.
Los ojos de Elizabeth se toparon con los míos, y sonreímos. Estaba seguro de que ella sabía a lo que Bingley se refería cuando decía que ahora era el dueño de su destino.
Me di cuenta de que su tía volteaba en nuestra dirección, pero no disfrace mi admiración por su sobrina. Que lo supiera. Me gustaría decírselo a todo el mundo. Estoy enamorado de Elizabeth Bennet.
Me estuve preocupando por ser agradable. No fue difícil. Simplemente pretendía que había conocido a los Gardiner toda mi vida. Es increíble que simple es ser abierto con los extraños ya que le encuentras la maña. Y la motivación, tenía que admitir. No me hubiera tomado la molestia antes. Ahora, hacia un esfuerzo para ser agradado.
Nos quedamos alrededor de media hora, pero no podía irme. Al fin me di cuenta que Mrs. Gardiner miraba seguido el reloj, y sabia que debíamos retirarnos.
—Espero que nos acompañen a cenar antes de que se vayan del vecindario— dije, mirando a Georgiana para que se me uniera en la invitación.
—Si, nos encantaría que nos pudieran acompañar— dijo tímidamente.
Mire a Elizabeth, pero ella rehuyó mi mirada. No estaba preocupado. Había un rastro de incomodidad, pero no hostilidad en su rostro, y espero que con el tiempo nos conoceremos mejor y esa incomodidad se esfumará.
—Estaríamos encantados— dijo Mrs. Gardiner.
—¿Qué tal el día después de mañana?
—El día después de mañana será.
—Estaré esperándolo con ansias— dijo Elizabeth.
Se topó con mi mirada mientras lo decía, y sonreí. Vi una sonrisa como respuesta elevarse en sus labios, y estuve satisfecho.
—Yo también lo espero con ansias— dijo Bingley a Elizabeth—Tenemos mucho de qué hablar. Me gustaría escuchar sobre todos mis amigos en Hertfordshire.
Nos retiramos, y regresamos a Pemberley.
Georgiana se retiró a su cuarto para quitarse su boneta y su pelliza. Entre al salón con Bingley, y encontramos a Caroline y a Louisa ahí.
—¿Han estado fuera? —preguntó Caroline.
—Si, visitando a Miss Bennet— dijo Bingley.
—¿Jane Bennet está aquí? — preguntó Caroline sorprendida.
—Debía haber dicho, Miss Elizabeth Bennet.
Aún peor, decía la expresión de Caroline. Pero pronto la suprimió.
—Dios mío, pero que coincidencia que ella resulte estar en Derbyshire justo cuando usted regresa, Mr Darcy
—Si, es afortunado ¿no lo cree? — pregunté.
Ella parecía querer decir algo sarcástico, pero reflexionó.
—Me gustaría verla otra vez. Creo que le brindare una visita. ¿Qué dices, Louisa? ¿Vendrías conmigo?
—No hay necesidad— dijo su hermano—Ella vendrá aquí.
—¿Aquí? — Caroline sonaba horrorizada.
—Darcy la invitó a comer.
—Con su tía y su tío— agregué.
—¿No el abogado de Meryton? — preguntó con un tono burlón.
—No, el tío que vive en Cheapside— respondí, removiendo su aguijonazo.
Parecía molesta—¿Y es él muy vulgar? — preguntó.
—Debe serlo. ¡Querida! Cheapside— dijo Louisa estremeciéndose.
—Es de hecho un hombre muy caballeresco, y su esposa una dama elegante.
—¿Y vamos a conocer a estos dechados? — dijo Caroline—Que entretenido.
La escuche con condescendencia mientras seguía hablando de la misma manera. Nada que dijera podría perturbar mi felicidad. Pensé solo en Elizabeth. No me había repudiado. No me había hablado con desagrado y desprecio. Había sido cortés, y agradable, y había algo en sus maneras que me hacían tener esperanzas de que no me era indiferente.
Cuando pienso que una vez había tomado por hecho que ella se casaría conmigo. Que no hubiera ni siquiera considerado la posibilidad de que me fuera a rechazar. Y ahora, aunque sentía la esperanza crecer en mí, me precavía de que mis sentimientos podrían no ser devueltos.
Pero no pensaré en algo tan lejano. La veré el día después de mañana. Eso es suficiente.
Jueves 7 de Agosto.
Mr. Gardiner llegó temprano esta mañana y lo lleve colina abajo hacia el rio, junto con algunos de mis otros invitados. Tiene conocimientos de pesca, y le preste una caña de pescar para que pudiera probar su suerte en atrapar algo. Mis otros invitados habían traído los suyos. Estaba por unírmeles cuando un comentario de Mr. Gardiner me hizo cambiar de parecer.
—Fue muy cortes de su hermana el visitarnos ayer, Mr Darcy. Mi esposa y mi sobrina estaban muy sorprendidas por tal atención— dijo —Estaban decididas a regresarla esta mañana.
—Es muy amable de su parte— dije, cuando pude dominar mi sorpresa.
—No quieren ser faltas de ninguna atención.
—Espero que disfruten su pesca— les dije a los caballeros—Si me disculpan, debo volver a la casa.
Mis invitados murmuraron despedidas, asumiendo que tenía algún asunto de negocios que atender, pero vi la mirada de comprensión en el rostro de Mr. Gardiner. Él lo sabía. No estaba asombrado. No había tomado ninguna molestia en guardar mis sentimientos cuando visité a su sobrina. No piensa fingir una falta de interés.
Regresé a la casa y entre al salón. Mis ojos fueron directamente a Elizabeth. Sabía instantáneamente que ella pertenecía a este lugar. Mientras la miraba, visualice un futuro, un futuro en el que veía a Elizabeth y a mí viviendo en Pemberley. Lo deseaba más que cualquier cosa, y solo puedo tener esperanzas que ella quiera lo mismo.
—Miss Bennet, Mrs. Gardiner, es muy gentil de su parte el regresar la visita a mi hermana tan pronto— dije.
—Oh, sí, muy gentil— dijo georgiana, ruborizándose—No lo esperaba.
—No podíamos actuar de otra manera, después de su amabilidad en darnos la bienvenida—dijo Mrs. Gardiner a Georgiana.
Georgiana se ruborizó nuevamente, pero solo tenía ojos para Elizabeth. Su mirada se topo con la mía. Desvió la mirada, avergonzada, y aun así pensé ver una aceptación en sus ojos antes de que volteara.
Caroline y Louisa estaban sentadas silenciosamente, sin hacer ninguna contribución a la conversación y dejando a Georgiana realizar los deberes de un anfitriona sola.
Mrs. Annesley la ayudó, diciendo a Elizabeth—Los jardines de Pemberley son muy hermosos, ¿creo que los vio hace unos días?
—Si, disfrutamos caminar por ellos mucho—dijo Elizabeth—Los arboles son muy hermosos Miro hacia la ventana, a algunos ejemplares.
—Son arboles de castañas españoles— dijo Georgiana dulcemente, complacida de poder hacer una contribución a la conversación.
—¿Han estado ahí mucho tiempo? — preguntó Elizabeth, volteando hacia ella, alentándola.
—Oh, sí, son muy viejos.
Georgiana se giró hacia mí buscando mi probación y le sonreí. No tiene mucha experiencia recibiendo a invitados, y ninguna en recibir a personas que no conoce, pero se ha adaptado muy bien.
Caroline evidentemente pensó que había permanecido en silencio suficiente tiempo.
—Dígame, Mis Eliza, ¿los soldados no han sido removidos de Meryton? Debe de ser una gran pérdida para su familia.
Nunca la había escuchado hablar con tanto veneno. Sus comentarios sarcásticos eran expresados con una pequeña sonrisa, pero no había nada jocoso en ellos hoy, y me di cuenta por primera vez de lo venenosa que Caroline puede ser.
vi a Elizabeth angustiarse. Centenares de recuerdos llenaron mi mente. Mis propios comentarios poco generosos relacionados con sus hermanas menores; su rostro al acusarme de arruinar a Wickham; mi furiosa respuesta; y mi carta.
Me sentí mal por ella, pero no necesitaba mi ayuda en repeler el ataque. Después de un momento de angustia, respondió—Siempre es triste perder la compañía de gente inteligente y bien educada. Hay algunos que entran en un vecindario con la intención de burlarse de todo lo que ven, o con la intención de formar falsas amistades para pasar el rato, y no tienen ninguna consideración de sus sentimientos una de vez se hayan ido, de los que se quedaron. Pero fuimos afortunados con los oficiales. Eran corteses y bien educados. Nos procuraron placer cuando estuvieron con nosotros, y no dejaron más que recuerdos placenteros detrás suyo.
Atrapé la mirada de Elizabeth y sonreí. Caroline fue silenciada, y mi hermana fue aliviada de la vergüenza que había experimentado cuando las palabras de Caroline le recordaron a George Wickham. Estaba liberado de un gran agobio. Por su conducta calmada creo que la admiración de Elizabeth hacia Wickham había terminado.
La visita llego a su fin, pero no pude soportar el dejar a Elizabeth irse.
—Debe permitirme llevarla al carruaje— le dije, mientras Mrs. Gardiner se levantaba par irse.
—Gracias— respondió.
Caminé con ellas, agradecido por la oportunidad que me daba de esta con Elizabeth. Su tía camino un poco más adelante, para que pudiera hablar a solos con ella.
—Espero que haya disfrutado su mañana.
—Si, gracias, lo he hecho.
—Espero verla otra vez aquí.
Habíamos llegado al carruaje, y no podía decir más. Pero mis sentimientos estaban en mi mirada. Ella se sonrojó, y bajó su mirada, con confusión, espero. Hay aun algo de incomodidad entre nosotros, pero ya pasará, y entonces descubriré si sus sentimientos siguen siendo los mismos que en Pascua.
Ayudé a subir al carruaje a Mrs. Gardiner. Después a Elizabeth, y el carruaje se fue.
Nunca sospeché cuando llegué a Pemberley que encontraría tantas cosas de mi interés. Pronto tendría a una nueva señora, esperaba. Miré al otro lado de las amplias colinas e imaginé a mis hijos yendo colina abajo hacia el río a pescar. Miré hacia la casa y vi a mis hijas regresando de un paseo, sus faldas cubiertas en lodo. Si estuviera seguro de que eso pasaría, sería muy afortunado, en verdad.
Estaba poco dispuesto a regresar al salón, pero sabía que debía hacerlo. No podía dejar a georgiana sola con Caroline y Louisa. No habían hecho nada para ayudarla durante la visita de Elizabeth, y en cambio no hicieron más que angustiarla. Si era posible invitar a Bingley a Pemberley sin sus hermanas, lo haría deseosamente.
—Que mal se veía Miss Eliza Bennet esta mañana— dijo Caroline, tan pronto como entre a la habitación—Se ha puesto tan quemada y tosca. Louisa y yo congeniábamos de que no la hubiéramos reconocido.
Estaba claro que los comentarios de Caroline estaban inspirados por los celos. Me había preguntado, en ocasiones, si ella se imaginaba como la siguiente Mrs Darcy, pero siempre lo negaba. Ahora estaba seguro de ello. Esta dispuesto a no dejar que sus comentarios de mala naturaleza arruinaran mi felicidad.
—No vi nada diferente en ella, excepto que estaba algo bronceada, ningún milagro al haber estado viajando en verano.
—Por mi parte— prosiguió maliciosamente—debo confesar que nunca vi ninguna belleza en ella.
Mientras seguía criticando la nariz, el mentón, la complexión y los dientes de Elizabeth, me molestaba más y más, pero no dije nada, incluso cuando dijo—Y en cuanto a sus ojos, que algunas veces has sido llamados bellos, Nunca pude percibir nada extraordinario en ellos.
Me miró retadoramente, pero permanecí en silencio.
—Recuerdo especialmente una noche, después de que ellos cenaran en Netherfield, usted dijo: —¡Ella una belleza!- Primero llamaría su madre un genio
—Sí— repliqué sin poder contenerme más tiempo—Pero eso fue cuando empecé a conocerla, porque hace ya muchos meses que la considero como una de las mujeres más bellas que he visto.
Y entonces, salí de la habitación.
La impertinencia de Caroline sobrepasa todo límite. Si no fuera la hermana de Bingley, le diría que se fuera. ¡Insultar a Elizabeth enfrente mío! Ella debe de estar inundada por celos.
Pero no puede quitarme mi felicidad. Amo a Elizabeth. Ahora solo falta ver si Elizabeth me ama.
Viernes 8 de Agosto.
No pude dormir la noche pensado, pero esta vez fue causado por felicidad. Creo que Elizabeth no siente aversión hacia mí. Con el tiempo, creo, puedo llegar a gustarle. Creo que fue el feliz destino quien la trajo a Derbyshire, y quien me incitó a adelantarme al resto de mi grupo, para encontrarla. En Londres, traté de olvidarla, pero era imposible. Ahora, debo tratar de ganarla.
Fui a la posada, por lo tanto, esta mañana, esperando sentarme con ella. Fui introducido a la sala por el sirviente. Mientras íbamos escaleras arriba, me pregunté cual sería su expresión cuando entrará a la habitación. De eso, podría saber algo. Una sonrisa mostraría que era bienvenido. Un sonrojo me daría esperanza. Una mirada fría me acabaría completamente.
La puerta se abrió. Pero en lugar de ver a Elizabeth sentada con su tía, la vi saliendo disparada hacia la puerta, su rostro pálido y sus maneras agitadas. Pensé que una gran calamidad le había pasado para producir esa apariencia, pero antes de que tuviera la oportunidad de hablar, volteo sus ojos angustiados hacia los míos y exclamó —Le ruego que me disculpe, pero debo dejarlo. Debo de encontrar a Mr. Gardiner en este momento, en un asunto que no puede ser demorado; no puedo perder ningún instante.
—¡Dios mío! ¿De qué se trata? — pregunté, esperando ser de ayuda. Tan pronto como las palabras salieron, sabía que poco consoladoras habían sido. Recuperándome, dije—Permítame que sea yo, o mande un criado a buscar a los señores Gardiner. Usted no está en condiciones.
—Oh, sí, el criado— Lo llamó y le dijo con voz apagada—Debe encontrar a mi tío. Tráigalo pronto. Es una cuestión de la mayor urgencia. Mande a un chico. Dígale que su sobrina lo necesita inmediatamente. Dígale a mi tía. Ella debe venir, también.
El criado prometió hacerlo así, y se fue.
Vi las rodillas de Elizabeth temblar y me moví hacia adelante, listo para prestarle mi asistencia, pero ella se sentó antes de que pudiera alcanzarla, viéndose tan descompuesto que no hubiera podido irme, incluso si lo hubiera querido.
—Permítame llamar a su doncella— dije suavemente, sintiéndome repentinamente inútil. No sabía nada sobre ayudar a las damas en tales circunstancias. Repentinamente se me ocurrió—Una copa de vino, ¿le traigo una?
—No, gracias— respondió. La vi luchar consigo mismo y controlando lo peor de su agitación. —Yo estoy bien. Lo único que pasa es que estoy desolada por una horrible noticia que acabo de recibir de Longbourn.
Rompió a llorar. Deseaba acercarme y consolarla. Deseaba poner mis brazos alrededor suyo y calmar su sufrimiento. Por primera vez en mi vida condenaba la civilidad, los modales y la clase. Siempre habían parecido tan importantes para mí, pero ahora eran de poco valor porque me estaban separando de Elizabeth. Un momento más y creo que hubiera aventado los modales al aire, pero ella se recuperó y dijo—He recibido una carta de Jane y me da una noticias espantosas que a nadie pueden ocultarse. Mi hermana menor nos ha abandonado, se ha fugado, se ha entregado a… Wickham. Los dos se han escapado de Brighton. Usted le conoce demasiado bien para comprender lo que eso significa. Lydia no tiene dinero ni nada que a él le haya podido tentar… Está perdida para siempre.
No podía creer lo que está escuchando. Esto era pérfido en verdad. Robar a una joven lejos de sus parientes y amigos. Y aun así él ya lo había hecho antes, o al menor lo había tratado, y hubiera tenido éxito de no haberlo detenido en el intento.
—¡Cuando pienso que yo pude haberlo evitado! ¡Ya que sabía quién era!— exclamó —No, quería decirle. Usted no tiene la culpa. Yo debí haber hecho saber su naturaleza. Pero las palabras salían de ella como un torrente, y no podía hacer otra cosa que dejarla hablar. Al final, su corriente llago a su fin.
—¿Pero es seguro, completamente seguro? — pregunté.
Las noticias viajan rápido, especialmente las malas, pero es común que sean distorsionadas en el camino. No podía pensar que Wickham se fugaría con Miss Lydia Bennet. No tenía nada que lo tentará, y él no tenía deseos de establecerse con los Bennet. Él debe de saber que tal comportamiento lo haría un prófugo. Era un precio muy alto por el placer de casarse con una chiquilla tanto con ningún nombre y ninguna fortuna. Y entonces, en verdad, ¿Cómo podría el casarse con ella? Ella era menor de edad. Podría llevarla a Gretna Green pero el viaje costaría mucho, y yo sabía bien que no podría gastar ni la mitad de esa cantidad a menos que su novia fuera una heredera de considerable fortuna.
—Dejaron Brighton juntos el sábado en la noche y fueron rastreados casi hasta London, pero no más lejos; definitivamente no han ido a Escocia.
Estaba empezando a darme una idea de lo que debía haber pasado. Wickham conocía Londres. Sabía que podría permanecer oculto. Y cuando él hubiera obtenido su placer, podría abandonar a Miss Lydia Bennet con impunidad.
Todo esto había surgido por mi insufrible orgullo. Si hubiera hecho público el carácter de Wickham, nada de esto hubiera pasado, pero había despreciado el hacerlo, u en consecuencia había herido a la mujer que amaba.
—¿Y qué se ha hecho, que han intentado hacer para encontrarla? — pregunté.
Necesitaba saberlo, para así saber cómo usar mi tiempo, y como llevar a cabo mi propia búsqueda. No descansaría hasta que la hermana de Elizabeth regresará con ella.
—Mi padre ha ido a Londres, y Jane ha escrito solicitando la inmediata ayuda de mi tío: espero que nos vayamos en media hora.
¡Media hora! A pesar de todas mis esperanzas, perder a Elizabeth tan pronto, pero claro, debía de hacerse. ¿Pero cómo convencer a un hombre semejante? ¿Cómo descubrirles? No tengo la menor esperanza. Se mire como se mire es horrible.
No podía decir nada, ni hacer nada, pero darle mi simpatía y esperar que la fortaleciera. Deseaba abrazarla, pero su tío estaría de regreso en cualquier momento, y hacerlo empeoraría la situación.
—¡Oh, sí cuando abrí los ojos y vi quién era Wickham hubiese hecho lo que debía! Pero no me atreví, temí excederme. ¡Qué desdichado error!
Sabía que ella deseaba que me fuera. Era yo quien la había instigado en secrecía; yo quien le dijo que no debía decirlo a nadie. Y este había sido el resultado. Una hermana arruinada, una familia en disturbios… No me voltearía a ver. No estaba sorprendido. Logré algunas palabras incoherentes, diciéndole que no había nada que disculpara mi presencia, pero que me había quedado por verdadero aunque inútil interés.
—Creo que este desdichado asunto va a privar a mi hermana del gusto de verla a usted hoy en Pemberley
Tan pronto como las palabras salieron de mi boca, pensé en lo ridículas que eran. Por supuesto que la privaría. No parecía importarle a ella, pues me respondió directamente.
—¡Oh, si! Tenga la bondad de excusarme ante Miss Darcy. Dígale que cosas urgentes nos reclamas en casa sin demora. Oculte la triste verdad, tanto como sea posible, aunque sé que no será por mucho.
—Puede confiar en mi discreción. Lamento que haya llegado a esto. Le deseo una mejor conclusión de estos eventos de la que ahora parece posible.
Porque si una mejor conclusión es posible, la haría suceder de alguna manera, pensé.
Dicho esto la dejé en su soledad y regresé a Pemberley.
—Ha estado afuera desde temprano— dijo Caroline mientras entraba al salón—Ha estado visitando a Miss Eliza Bennet, ¿quizás?
Vi los celos en sus ojos, y lo oía en su voz. No me había percatado hasta ese momento de cuanto me deseaba. O tal vez sería más acertado decir, cuanto deseaba Pemberley. Sin eso, no hubiera visto como un don nadie. Mi caligrafía podría ser la más alineada del mundo y no hubiera pensado adecuado el comentarlo.
—Si, lo he hecho— respondí.
—¿Y cómo ha estado esta mañana?
—Está muy bien.
—¿Y la estaremos viendo después, supongo? Como esta gente del campo aburren con sus visitas.
—No, ella no estará viniendo.
—No son malas noticias de su hogar, ¿espero? — Preguntó Caroline—¿Lydia Bennet no se ha fugado con uno de los oficiales?
Me sorprendí, pero enseguida me controle. No pudo haber escuchado de ello. Elizabeth no le había dicho a nadie pero a mí. Las palabras de Caroline eran el resultado de desprecio, y su acierto no era nada más que suerte.
—O tal vez su talentosa hermana, Mary, ¿no es así?, visitó a Lydia en Brighton y atrajo la atención del Príncipe de Wales? Tal vez él ha invitado a toda la familia a quedarse con él, para que pudieran compartir el triunfo de Mary mientras lo entretiene en el Marine Pavilion— dijo con un tono burlón.
—Su tío ha tenido que llevarla a casa. Se ha visto forzado en acortar sus vacaciones, pues un asunto urgente de negocios lo requiere de vuelta en Londres.
—Estos hombres de ciudad y sus asuntos urgentes de negocios— dijo Caroline, convenientemente olvidando, como es su costumbre, que su padre hizo su fortuna mediante el comercio.
—Esto es lo que pasa al tener un tío en Cheapside— dijo Louisa—Compadezco a Miss Eliza Bennet. Debe de ser mortificante el acortar unas vacaciones por razones de trabajo.
—Me recuerda que yo también tengo asuntos que atender en Londres, que he procrastinado demasiado— dije cortantemente—Me permitirán ausentarme por algunos días, estoy seguro.
—¿Vas a ir a Londres? — preguntó Bingley.
—Si
—Que buena idea. Me encantaría pasar algunos días en Londres— dijo Caroline.
—¿Con este calor? — preguntó Louisa.
—El calor no es nada— respondió.
—¿No pueden esperar tus pendientes? — me dijo Bingley—Yo también tengo que ir a Londres al final del mes. Podríamos ir juntos.
—Desafortunadamente es algo urgente. Quédense y disfruten Pemberley. Hay mucho que ustedes pueden hacer aquí, y mi hermana se asegurará de que sean bien atendidos. No me ausentaré por mucho.
—Creo que aprovecharé la oportunidad de ir al Londres con usted y hacer algunas compras—dijo Caroline, levantándose—Llamaré a mi modista. No puede objetar el llevarme con usted en el carruaje, estoy segura.
—No deseara dejar a Georgiana— dije—Yo sé cuanto disfruta de su compañía.
Caroline quedó muda. Ella le tenía cariño a Georgiana, o eso es lo que le gustaba decir, y no podía seguirme sin revelar que su amistad era falsa. Ella puede traicionar a Miss Bennet, pero no se atrevería a traicionar a Georgina, particularmente por el plan implantado en su mente, uno similar al que yo una vez tuve, en el que Georgiana se convertía en su cuñada.
Sentí una punzada de remordimiento por abandonar a mi hermana en compañía de tan mal talante, pero recordé que tendría su música y sus dibujos para entretenerla, y tendría a Bingley para divertirla, al igual que a Mrs Annesley, así que no sería tan molestada. Además, no tenía opción. Debo de encontrar a Wickham y reparar el daño que ha hecho.
Quería irme de inmediato, pero varias preparaciones debían hacerse, y me dispuse a partir a primera hora de la mañana.
Sábado 9 de Agosto.
Llegué a Londres hoy y sabía en donde empezar mi búsqueda: Mrs Younge. Tuve suerte de haberla despedido y echado sin darle la oportunidad de empacar sus cosas, porque significaba que tenía que dejar una dirección a la cual pudieran ser enviados. La encontré muy pronto, una gran casa en Edward Street.
—¡Mr Darcy! — Dijo sorprendida cuando abrió la puerta. Entonces se volvió cautelosa— —¿Que está haciendo usted aquí? Si es para acusarme de haberme llevado las cucharas para servir de plata cuando me fui de Ramsgate, entonces es una mentira. Nunca las toqué. Tengo mis sospechas sobre Watkins
—Mi visita no tiene nada que ver con las cucharas para servir— dije, agradecido de que este era un problema domestico del cual me había zafado. ¿Puedo entrar?—
—No, no puedo— respondió, inclinándose hacia atrás y poniéndose su chal sobre sus hombros. —Tengo suerte de tener un techo sobre mi cabeza después de que usted me echó tan cruelmente, sin siquiera una referencia. No tenía donde ir
—Pero parece que lo ha hecho bien por sí misma—comenté—Dígame, Mrs Younge, ¿Cómo logró costearse una casa como ésta?
Se lamió los labios—Me dejaron una legacía— dijo—Y una muy buena, después de…
—Estoy buscando a George Wickham— dije, no queriendo perder más tiempo escuchando sus mentiras y decidiendo que sería inútil el tratar de persuadirla en dejarme entrar.
Parecía sorprendida—¿Mr Wickham?
—Si. George Wickham.
Se puso aun más reacia—No lo he visto—dijo.
Era obvio que estaba mintiendo, pero sabía que no obtendría nada más de ella en ese momento.
—Dígale que lo estoy buscando. Regresaré luego. Buen día.
Sabía que, eventualmente, la avaricia la convencería de buscarme. Y con eso regresé a Darcy House.
Lunes 11 de Agosto Mrs Younge vino a verme esta mañana, como sabía que lo haría.
—¿Usted dijo que estaba buscando a Mr Wickham? — preguntó, al presentarla mi mayordomo.
—Si, así es.
—Sé donde está. Pasa que lo encontré por casualidad en el parque ayer— dijo—Le mencione que usted estaba en la ciudad, y dijo que estaría encantado de que lo visitará.
Él piensa que puede sacarme dinero, sin duda.
—Muy bien. ¿Cuál es su dirección?
—Pues, ahora, déjeme pensarlo. Era un nombre gracioso— dijo, extendiendo su mano.
Puse un soberano en ella.
—Si pudiera solo recordarlo.
Me tomó cinco soberanos, pero al final descubrí los que quería saber.
Fui inmediatamente a la dirección que me había dado, y encontré a Wickham esperándome.
—Mi querido Darcy— dijo, volteando hacia mí al entrar —Qué amable de tu parte el encontrar tiempo para visitarme.
Miré alrededor a su habitación Era pequeña y humilde, lo que me dijo que su situación era desesperada. Esta complacido, pues sabía que lo haría mas complaciente.
—Por favor, siéntate— dijo.
—Prefiero permanecer de pie
—Como desees.
Él se sentó y pendía en su silla, descansando sus piernas sobre el brazo.
—¿Qué te trae por aquí? — preguntó, sonriéndome.
—Sabes bien que me trae por aquí.
—Confieso que estoy perdido. ¿Has decidido darme una manutención, quizás, y has venido a darme las buenas noticias?
Su insolencia me enfurecía, pero mantuve la calma.
—Vine a decirte lo que tu propia conciencia debería haberte dicho, que nunca debiste haber secuestrado a Miss Bennet
—¿Miss Bennet? — preguntó, fingiendo sorpresa—Pero no he visto a Miss Bennet. He estado en Brighton, y ella permaneció en Longbourn.
—Miss Lydia Bennet.
—Ah, Lydia. No la secuestré. Ella vino conmigo por su propia cuenta. Estaba partiendo de Brighton pues mis acreedores se estaban poniendo algo bruscos, y Lydia sugirió el venir conmigo. Traté de inducirla a que se quedará. Para ser honesto, Darcy, ella me aburré. Es una conquista muy fácil. Ella se convenció a si misma de que soy el hombre más apuesto del regimiento y todo estaba hecho. Le dije que no tenía dinero, pero a ella no le importó. ‘Estoy segura de que lo tendrás algún día’ dijo ‘Dios, que gracioso’. Estoy tan cansado de sus suplicas que fue más fácil el dejarla venir conmigo que el hacerla quedarse. Además, tiene sus usos, — dijo descaradamente.
En ese momento la puerta se abrió, y la mismísima Lydia entró.
—Dios, que sorpresa! ¡Mr Darcy! — dijo, dirigiéndose hacia donde estaba Wickham. Se paro detrás de su silla y descanso una mano sobre su hombro.
—Mr Darcy ha venido a reprenderme por haberte secuestrado— dijo Wickham, cubriendo su mano con la suya.
Ella se rió de mí.
—Mi querido Wickham no me secuestró! ¿Por qué habría de hacerlo? Estaba muy dispuesta a ver Londres. Le dije que debía llevarme con él. ¡Qué divertido ha sido!
—¿No le tienes consideración a tu familia? — le pregunté fríamente—Han estado preocupados por ti desde que dejaste la protección del Coronel Forster. No tienen ni idea de donde estas.
—¡Dios! Olvidé escribirles—dijo Lydia—He estado tan ocupada con mi querido Wickham, ¡Nos hemos divertido tanto! Pero no importa. Les escribiré tan pronto nos casemos. ¡Qué divertido será, el firmar mi nombre, Lydia Wickham!
Ella apretó la mano de él, y él, el insolente perro, la jaló hacia su regazo y la besó, y después sonrió mientras la acariciaba.
—Entonces ya ves, Darcy, tus preocupaciones son infundadas— dijo él.
Las palabras de Lydia me había dicho una cosa: que al menos ella esperaba casarse. Sentí que ella estaría menos dispuesta en quedarse con él si supiera que Wickham no tenía tales intenciones. No pensé que se lo hubiera dicho, pues ¿Por qué desperdiciaría a una dispuesta compañera? y entonces sentí necesario el hacer algo.
—Me gustaría hablar con Miss Bennet a solas— le dije a Wickham.
—Muy bien— respondió, aventándole lejos de sí—Trata de convencerla de regresar a casa si deseas. Ella es una ramera. Pero no sé porque su destino pueda importarte a ti— agregó mientras se ponía de pie.
—Importa porque pude haber hecho tu comportamiento público en Meryton y no lo hice. Hubiera sido imposible para ti el comportarte de esta manera si tu verdadero yo fuera conocido.
—Quizás— dijo—Pero no creo que esta sea la razón. Dudo que me hayas buscado si me hubiera fugado con María Lucas
No dudé. Si le dejaba adivinar que tenía una razón personal para buscarlo, se me haría muy difícil el comprarlo a cualquier precio.
—Quédate— dijo Lydia, tomando su mano al caminar él hacia la puerta.
—Mr Darcy desea hablar contigo a solas. Temé que te este forzando a quedarte aquí, y quiera darte la oportunidad de ir a casa con él.
—Como si quisiera regresar al mal ventilado y viejo Longbourn— dijo, enredando sus manos alrededor de su cuello y besándolo en los labios.
Él puso sus brazos alrededor de ella y le regresó el beso, después volteó hacia mi retadoramente antes de irse de la habitación.
—¿No es guapo acaso? — preguntó Lydia, mientras la puerta se cerraba detrás de él—Todas las chicas estaban locas por él en Meryton, y Miss King se hubiera casado con él si su guardián no la hubiera detenido. Fue lo mismo en Brighton. Muchas de las chicas hubieran escapado con él.
—Miss Bennet, no puede quedarse aquí— la interrumpí.
—Esta en un mal estado, es seguro, pero tendremos algo mejor poco a poco. Me gustaría su ayuda en algo, Mr Darcy.
—¿Si? — dije, esperando que hubiera visto la luz al fin.
—¿Usted que cree? No puedo decidirme. ¿Mi querido Wickham se ve mejor en su saco rojo o en el azul?
—¡Miss Bennet!— exclamé violentamente—No puede quedarse aquí con Wickham. Él no tiene ninguna intención de casarse con usted. Sé que él ha dicho que los haría, pero era una mentira, para hacerla fugarse con él.
—Él no me hizo fugarme con él, fui yo quien lo hizo fugarse conmigo. Brighton estaba volviéndose aburrido— dijo con un bostezó— el Coronel Forster era tan molesto. Él no me dejaba ir a la mitad de los lugares a los que yo quería, y tuve que escaparme del campamento en dos ocasiones para atender las fiestas de Wickham. Denny me ayudo. Me vestí como un hombre. Debería haberme visto. Mi propia madre no me hubiera reconocido.
—¡Su reputación quedará en ruinas! Él la abandonará tan pronto como se canse de usted, y usted será dejada en Londres sin ningún protector, sin dinero y en ningún lugar para vivir. Vuelva conmigo ahora, y haré lo que pueda para persuadir a su familia que la reciban de nuevo.
—¡Dios! ¡No quiero ir a casa! Moriría de aburrimiento. Estoy segura de que de un tiempo a otro nos casaremos, y si no, no significa mucho— dijo.
Era inmovible. No lo dejaría. Puesto que estos eran sus sentimientos, no podía hacer otra cosa que tratar de asegurar que el matrimonio tomará lugar.
Wickham regresó al cuarto, cargando una licorera en una mano y un vaso en la otra. Puso su brazo alrededor de Lydia y ella volteo para besarlo inmediatamente.
—¿Bien, Darcy? ¿La has persuadido de que me deje? —preguntó cuando había acabado.
—Ella ha perdido todo sentido común— dije furiosamente—pero puesto que ella no te dejará, debes casarte con ella
—Vamos Darcy. Sabes que no puedo hacer eso. Mis bolsillos están muy vacios. Tengo deudas por todo el país. Hay cuentas sin pagar en Meryton, y peores en Brighton. Necesito demasiado a una heredera.
—¿Está escuchando esto? — le pregunté a Miss Bennet.
Ella solo se encogió.
—No significa nada. Una heredera podría darnos algo de dinero, entonces podríamos tener una mejor casa— dijo.
Era solo por Elizabeth que me quedaba. Mi deseo era salir de ahí y dejar a su hermana en la vida que había elegido para ella. Pero el recordar el rostro pálido de Elizabeth me sostenía.
—Reúnete conmigo en mi club mañana— le dije a Wickham.
—Mi querido Darcy, saber que no soy bienvenido ahí.
—Me aseguraré de que sean admitido.
Parecía sorprendido, pero dijo—Muy bien.
Mientras me alejaba de la casa, el recuerdo de su insolente sonrisa estaba presente.
Jueves 14 de Agosto.
Me reuní con Wickham en mi club y las negociaciones comenzaron.
—Debes de casarte con ella— le dijo cortante.
—Si hago eso, perdería la oportunidad de hacer mi fortuna mediante el matrimonio.
—La has arruinado— dije —¿Eso no significa nada para ti?
Cruzó un tobillo sobre otro y se recargó en la silla —Ella misma se arruinó— dijo.
Un mesero paso, y él pidió un whisky. No reaccioné, sabiendo que solo deseaba molestarme.
—¿Cuánto debes? — le pregunté, yendo directamente al meollo del asunto.
—Varios cientos de libras.
—Si esos es cierto o no, no puedo saberlo, pero lo sabré pronto. Si le das tus cuentas a mi agente, él las pagará por ti. A cambio, te casarás con Lydia.
—Vamos, si estas tan ansioso de verla casarse, ella vale mucho más que eso. ¿Es Miss Bennet quien ha acaparado tu atención, o es la linda Elizabeth?
—Estoy haciendo esto por mi propio consciencia— le dije.
Se rio en mi cara.
—Ningún hombre va tan lejos para aliviar su propia consciencia. Déjame adivinar. Es la hermosa Jane Bennet. Con su naturaleza dulce. Haría una esplendida adición a Pemberley. Te felicito, Darcy.
—No tengo ninguna intención de casarme con Miss Bennet.
—Entonces es Elizabeth.
No dije nada, pero debió de haberlo adivinado por mi expresión.
—¡Ah! ¡Acerté! Su vivacidad te ha atraído. Nunca lo hubiera pensado. Eres tan ceremonioso, Darcy, pero dicen que los opuestos se atraen.
Él tenía la ventaja y estaba disfrutando en utilizarla.
—Ten cuidado— le advertí —Haré mucho para salvar a Lydia Bennet de su desgracia, pero su vas muy lejos, en vez de pagar tus deudas y algo más, te encontraras perseguido por todos tus acreedores en Brighton, y tal vez el ejército, pues les daré a todos tu dirección.
—Puedo ir a Bath, o a Lyme, al distrito del Lago— dijo —No tengo por qué vivir aquí Pero podía ver que no tenía las agallas para seguir su vuelo.
—Entonces hazlo— dije, respondiendo su engaño. Me levanté y camine hacia la puerta.
—Espera— dijo.
Me detuve.
—Me casaré con ella
—Bien— me volví a sentar
—por treinta mil libras
—¿Qué?— exclamé.
—Es la suma que hubiera tenido por Georgiana.
Controlé mi furia con dificultad —No te daré nada por el estilo.
—Muy bien, entonces, veinte mil
Me levanté y me fui del club.
Regresará pronto. No tiene a donde ir.
No me complace verle, pero saber que esto aliviara los temores de Elizabeth me recompensa por cualquier problema o pérdida de tiempo que tenga, y espero que, antes de mucho tiempo, la vea feliz nuevamente.
Viernes 15 de Agosto.
Wickham me visitó esta tarde, como sabía que lo haría. Su situación es desesperada, y no puede permitirse el despechar cualquier ayuda. Solo el pensar en la felicidad de Elizabeth me sostuvo en esta prueba, la cual fue tan poco placentera como nuestro último encuentro. Si no fuera por ella, hubiera abandonado todo el asunto. Por fin llegamos a un acuerdo en mil libras para pagar sus deudas y otras mil.
—Y una comisión
—No creo que seas bienvenido en el ejército.
—Tienes algunas influencias ahí. Vamos, Darcy, necesito tener algo para vivir. ¿De qué otra forma mantendré a mi esposa?
Al final accedí, con la condición de que se uniera a un regimiento en el norte. No quiero verlo cuando Elizabeth y yo estemos casados. Si Elizabeth y yo nos casamos. Ya cometí el error una vez al pensar que ella deseaba que me le propusiera, pero estaba equivocado. No cometeré el mismo error otra vez.
Habiendo fijado todo con Wickham, decidí llamar a Mr Gardiner para dejarle saber lo que se había decidido. Pronto encontré su casa, pero cuando pedí verlo me percate por la charla de los criados que Mr Bennet estaba con él. Dudé. Si Mr Bennet lo supiera, temí que haría algo precipitado, al estar tan estrechamente involucrado en el incidente. Investigando un poco más descubrí que Mr Bennet estaría regresando a casa mañana. Por esto juzgué más conveniente esperar, pensando que sería más fácil hablar con Mr Gardiner que con Mr Bennet. Mr Gardiner está menos involucrado, y será probablemente más racional.
Sábado 16 de Agosto.
Visité a Mr Gardiner y esta vez lo encontré solo. Estaba sorprendido al verme, pero me recibió cordialmente.
—Mr Darcy. No sabía que tenía planeado visitar la ciudad tan pronto. ¿Cómo esta su hermana? ¿Bien, espero?
—Muy bien.
—Estábamos encantados de conocerla en Derbyshire. Ella es una hermosa joven.
—Gracias. Es muy amable. No es sobre mi hermana por quien he venido a hablar con usted, sino acerca de su sobrina.
Lo vi cambiar de color.
—¿Desea sentarse?
—Gracias. Fui a visitarla después de que la carta de su hermana hubiera sido recibida— dije—y me reveló la desafortunada realidad. Me siento responsable por la situación, pues conocía el carácter de Wickham y aun así permanecí en silencio. Ya había hecho algo similar antes, pero no lo mencione porque quería proteger la reputación de la joven. Si lo hubiera hecho público, entonces ninguna mujer habría sido capaz de amarlo, y Miss Lydia hubiera estado a salvo.
Su expresión decía que nada hubiera mantenido a salvo a una chica tan inmadura como Lydia.
Pero solo dijo —No es en absoluto su culpa.
—Aun así, tomé como mi obligación el rastrearlo. Conocía sus amistades, y sabía cómo descubrir el lugar en donde pudiera estar. Lo he visto, y lo he persuadido de que una boda debe llevarse a cabo.
Cada vez parecía más y más sorprendido mientras desvelaba los detalles. Se negó a dejarme asumir cualquiera de los arreglos financieros, y mientras discutíamos sobre esto, una expresión pensativa empezó a cubrir su rostro. Sospechaba la naturaleza de mis sentimientos por Elizabeth. Estoy seguro de ello, pero no dijo nada. ¿Cómo podría? Al fin él dijo que habíamos hablado suficiente, y me invitó a presentarme mañana nuevamente. Creo que desea consultarlo con su esposa sobre si debería permitirme ayudar.
Lo dejé y me retiré a mi club. Todo estará pronto arreglado, tengo confianza en ello. Tan pronto como Elizabeth escuche de esto, estará muy aliviada, y esa idea es la que me sostiene. Sera capaz de reír otra vez, y molestarme, y se olvidará de todo lo concerniente con su hermana.
Sábado 17 de Agosto.
Visité nuevamente a Mr Gardiner, y esta vez Mrs Gardiner estaba con él. Me recibieron calurosamente, y después de intercambiar los debidos respetos, dije que deseaba arreglar las deudas de Wickham. A eso agredieron, pero no accedieron en permitirme arreglar nada más. Hay algunas otras cosas que falta arreglar, y me esforzare en convencer a Mr Gardiner mañana, hasta que me permita resolver todo el asunto.
Lunes 18 de Agosto Todo se ha arreglado al fin. He logrado obtener lo que quería. Mr Gardiner ha enviado un telegrama a Longbourn, y me satisface en gran medida el saber que Elizabeth estará libre de sus preocupaciones. Mr y Mrs Gardiner ofrecerán a Lydia su protección hasta que la boda sea arreglada. No los envidio. No siente ningún remordimiento por lo que ha hecho, y parece que lo ve como una gran broma. Ella es la muchacha más indigna e impertinente que he conocido.
Martes 19 de Agosto
Regresé a Pemberley, y estaba complacido de encontrar que mis invitados no habían notado nada extraño sobre mi ausencia. Si supieran que estaba arreglando una boda, en lugar de atender algunos negocios, ¡que sorprendidos estarían!
Sábado 30 de Agosto
Viajé de regreso a Londres, y mañana tengo la poca placentera tarea de asegurarme de que Wickham asista a su propia boda.[/size]


Última edición por romantic darcy el 5/2/2013, 8:25 pm, editado 1 vez
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romantic darcy
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    5/2/2013, 8:23 pm

ya se estan todos desordenados pero no se usar esto hahaha
lau era esta pag de la que me hablabas creo que capaz no era esta y te estoy saludando.. bueno hola lau cualkiera que sea hahaha Smile Razz


Setiembre Lunes 1ero de Septiembre
Hoy Lydia se casó, y su reputación fue salvada.
La mañana comenzó mal. Me reuní con él en sus aposentos a las diez y media y lo encontré a medio vestir.
—¿Qué significa esto? — le pregunté —Tienes que estar en la iglesia en media hora.
Se sirvió una copa y se la tomó de un sorbo.
—Solo nos tomará diez minutos el llegar a la iglesia. Hay suficiente tiempo.
—Si llegas después de la hora, no será posible que te cases hoy— le dije.
—Sabes, Darcy, si me hubieras dado el sustento que quería cuando te lo pedí, todas estas displicencias nunca hubieran pasado.
No le respondí.
—Me hubiera quedado mejor el casar a otras personas en lugar de casarme yo mismo. Estoy empezando a creer que no quiero casarme para nada. — comentó.
—Entonces debes encarar a tus acreedores.
—Ah. Eso me gusta mucho menos.
Puso su copa a un lado y recogió su abrigo. Se lo puso y ato su corbata, entonces salió hacia el carruaje que esperaba afuera.
—Esto es como nuestra camaradería de antes— me dijo, mientras nos subíamos al carruaje —Los dos juntos. Siempre pensé que estarías a mi lado en mi boda. Últimamente empezaba a dudarlo, pero ya ves, aquí estamos, amigos otra vez.
—Tú no eres mi amigo— le dije.
Sonrió tentadoramente —Si mis sospechas son ciertas, pronto seremos algo más que amigos. Seremos hermanos— Se reclinó en el respaldo —Que felices hubiera hecho esto a nuestros padres, el saber que seriamos tan cercanos. Íbamos a ser casi hermanos el año pasado…— se detuvo, y me tomo todo mi control el no responderle —Pero, bueno, el destino tenía otras ideas. O al menos, tú las tenías. ¿Cómo esta Georgiana?
—Mucho mejor al estar lejos de ti.
—Que pena. No pensé que me olvidaría tan pronto. Aun pensaba que estaba enamorada de mí. Estoy ansioso por verla otra vez, cuando Lydia y yo visitemos Pemberley.
—Eso es algo que nunca harán— le dijo con finalidad.
El viaje a St Clement’s era corto. La iglesia había sido elegida por estar cerca del lugar en donde se alojaba Wickham, y por que el rector estaba dispuesto a llevar a cabo la ceremonia. El no sabía nada de lo que había sido necesario para lograr este matrimonio, solo que una joven pareja deseaba casarse. El nos recibió con una sonrisa mientras entrabamos a la iglesia y esperábamos a que Lydia llegara.
—Tal vez ella cambio de parecer— dijo Wickham —No puedes culparme. A pesar de esto tienes que pagar mis deudas.
—Ella estará aquí. Su tía y su tío se aseguraran de ello.
En ese momento Lydia entró en la iglesia. Miró hacia el altar y explotó en un ataque de efusividad cuando vio que Wickham ya había llegado.
Su tía y su tío le hicieron recordar en donde estaba, y caminaron con ella hacia el altar.
—Estaré más que agradecido cuando todo esto terminé— me dijo Mr Gardiner en voz baja.
—Yo igual— dijo su esposa—Traté de hacerla comprender las preocupaciones y temores que le había causado a sus padres, la desgracia que podría haber traído a su familia y la gratitud que le debía a aquellos que la habían rescatado de la ruina, pero sin ningún resultado. No me prestaba ninguna atención y en su lugar hablaba constantemente de Wickham, con una queja de vez en cuando de tener que estar encerrada en la casa.
La ceremonia inicio, y la boda que había tomado tanto tiempo en lograr fue rápidamente consumida.
—Espero que agradezcas a Mr Darcy por todo lo que ha hecho— le dijo Mrs Gardiner a Lydia cuando todo había terminado.
—Mrs Wickham. ¡Qué bien suena! — dijo Lydia, ignorando a su tía y mirando al anillo en su dedo.
Algunos curiosos habían entrado a la iglesia, y Lydia les mostro el anillo, diciéndoles que debían felicitarla y ser los primeros en llamarla por su nuevo nombre.
—Cuanta envidia me tendrán mis hermanas— dijo, mientras dejábamos la iglesia—Ninguna de ellas está casada, y eso que todas son más grandes que yo. Me avergonzaría el tener más de veinte y no estar casada aun. Jane se está volviendo rápidamente en una solterona. Ella tendrá que cederme su lugar en la mesa, pues ahora soy una mujer casada. ¡Qué divertido será! ‘Jane’ diré. ‘Ahora yo tomo tu lugar, y debes de ir abajo, porque soy una mujer casada.’
Mr y Mrs Gardiner intercambiaron miradas.
—Todos estarán tan celosos de mí y mi guapísimo esposo. Estaba tan preocupada esta mañana, cuando llegamos a la iglesia. Me temía que estuviera de negro, pero mi felicidad fue completa cuando vi que había elegido su abrigo azul.
Sentí un deje de satisfacción al darme cuenta que Lydia será tan tonta como su madre, y disfrute el saber que Wickham sería, después de todo, castigado por sus maldades, porque tendría que vivir con ella por el resto de su vida.
Martes 2 de Septiembre
Cené con los Gardiner esta tarde. Estábamos todos aliviados de que todo hubiera salido bien. Las últimas semanas habían sido duras, pero todo había salido de la mejor manera.
Son una pareja muy agradable. Mr Gardiner es inteligente, y Mrs Gardiner tienen un gran sentido común. Son cultos y bien educados, y pase una muy placentera tarde en su compañía, tan placentera que había olvidado que estaba en Gracechurch Street. He pasado muchas veladas peores en mejores lugares.
El pensar que alguna vez los había juzgado sin siquiera conocerlos, y había rechazado a Elizabeth porque sus parientes no eran lo que yo deseaba que fueran! Si hubiera volteado una mirada crítica a mis propios parientes y relaciones, tal vez me hubiera dado cuenta de que ella no era la única que tenía conexiones indeseables. Lady Catherine, con toda su elegancia, se degrado al sugerirle a Elizabeth ¡su invitada! que practicara en el piano del cuarto de la ama de llaves, algo que estoy seguro que Mrs Gardiner nunca hubiera hecho. Y los parientes de Bingley son difícilmente mejores. Caroline Bingley puede ser una mujer de clase y elegancia, pero es también una mujer que esta carcomida por los celos y el odio.
Miércoles 3 de Septiembre
Regresé a Pemberley para encontrar que Caroline y Louisa estabas llenas de places para visitar Scarborough.
—Venga con nosotras, Mr Darcy— dijo Caroline —Scarborough es tan revitalizante en esta temporada del año.
—Tengo muchas cosas que hacer en mi propiedad— le dije.
—Pero sería muy bueno para Georgiana. Creo que ella no ha visto el mar desde el verano pasado, cuando se quedo en Ramsgate. Ella debe de estar ansiosa por ir— Ella volteó hacia Georgiana— ¿No te gustaría volver a verlo?
Georgiana se sonrojó, y dijo que no tenía ningún deseo en hacerlo. Caroline volteo hacia mí.
—Regresaría a Pemberley renovado, y podría manejar el doble de trabajo que si no hubiera ido— comentó.
—Mis intenciones son fijas. Pero ustedes deben ir— mientras abría la boca para cambiar de opinión —El aire de mar les vendrá de maravilla
—Aire de mar— dijo Mr Hurst, después volvió hacia su estupor.
Jueves 4 de Septiembre
Caroline, Louisa y Mr Hurst se fueron a Scarborough. Trataron de persuadir a Bingley de ir con ellos, pero les dijo que no tenía ningún deseo de ser arrastrado y que se quedaría en Pemberley. Caroline alentó la idea. Ella todavía cree que Bingley se casará con Georgiana, y quiere que se vean con mayor regularidad, aunque es obvio para cualquier mirada imparcial que él nunca lo hará.
Lunes 8 de Septiembre
—Creo que iré a Netherfield otra vez— dijo Bingley indiferentemente mientras cabalgábamos esta mañana.
—Es una buena idea. Si deseas quedarte con la casa, debes de hacer uso de ella de vez en cuando.
—Eso es exactamente lo que pienso. ¿Vendrás conmigo? Me gustaría pagarte tu hospitalidad.
Mi espíritu se levanto. Si iba a Netherfield, entonces tendría la oportunidad de ver a Elizabeth otra vez.
—¿Cuándo piensas ir? — le pregunté.
—En una semana. Pensaba mandar a los sirvientes mañana, para que prepararan la casa.
—Si, te acompañaré.
Parecía complacido.
—Es casi un año desde el día en que la alquile. Y un poca menos desde…
Su voz se desvaneció poco a poco, y no era difícil adivinar qué rumbo habían tomada sus pensamientos. No dije nada más, y lo deje perderse en sus ensoñaciones. Quizás se vuelvan realidad después de poco. Y mis sueño… ¿Qué pasara con ellos?
Miércoles 17 de Septiembre
Llegamos a Netherfield esta tarde. Bingley declaro su intención de cabalgar hacia Meryton tan pronto como llegáramos, fue la lluvia la que lo hizo cancelar su visita.
Jueves 18 de Septiembre
Sir William Lucas nos visitó esta mañana, para darnos la bienvenida en nuestro regreso al vecindario.
—Mr Bingley— dijo con una pequeña reverencia —nos hace un gran honor al regresar a nuestro humilde vecindario. Pensábamos que no teníamos suficientes diversiones para mantenerlo aquí, y aun así aquí esta, fresco de sus triunfos en la ciudad, y honrando nuestro humilde pueblo con su presencia. Mr Darcy— dijo, con una baja inclinación —Parece que fue ayer cuando estábamos tomando el té con Lady Catherine en su hermoso salón en Rosings Park. Disfruto su estancia, ¿espero?
¿Disfrutarlo? Difícilmente describiría mis sentimientos durante esas turbulentas semanas así, pero el tomo mi silencio como una afirmación.
—¿Ha visitado a su estimable tía desde entonces?
—No— dije cortante.
—Espero visitar nuevamente a mi hija en poco tiempo— dijo.
Se embarcó en un enmarañado discurso, exaltando las virtudes de la posición de su hija. ¡Que tanto hubiera seguido si Mr Long no nos hubiera visitado después, no lo sé!
Cuando nuestros huéspedes se habían ido, Bingley dijo —Fue después de la visita de Sr William que Mr Bennet vino el año pasado. ¿Crees que lo hará otra vez?
Pensé en los indolentes hábitos de Mr Bennet y dude.
—Tal vez pueda visitar a los Bennet sin tanta ceremonia— sugirió Bingley.
—Espera y ve si él visita mañana— fue mi consejo.[/size]
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Darcy Love ♥ Lau ♥
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    11/2/2013, 3:47 pm

Hola Rossy.... si soy Lauuu jajajajajajajaja Darcy love lau es como estoy...... waooo mona voy a leermelas jajajajajajajaja
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Arii Kliio
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Edad : 27

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    6/3/2013, 8:25 pm

Encantador!!! Razz ya me lo lei todo... Cool gracias por el esfuerzo que realizan Darcy Love ♥ Lau ♥ y romantic darcy. Ya estoy esperando a que suban el resto. What a Face
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romantic darcy
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    7/3/2013, 7:38 pm

Arii Kliio gracias de verdad!! pero a la que le debemos todo esto es a maryll100.. ya se lo que cuesta me tome 2 mesesillos haciendo eso.. pero lo que hace mary es encantador!!
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Pemberley_Love
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Edad : 19

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    16/3/2013, 11:29 pm

Oh!! muchas gracias Darcy Love ♥ Lau ♥, romantic darcy y sobretodo maryII100 I love you por tomarse el tiempo de hacer la traduccion de este gran libro, que hace honor a nuestra gran historia Orgullo y Prejuicio, maryII100 gracias a ti podemos leer esta gran historia, ya que tuviste la grandiosa idea de empezar la traduccion de este libro, que solo estaba en ingles, de nuevo gracias a las contribuciones de Darcy Love ♥ Lau ♥y de romantic darcy, que han hecho munor la carga de maryII100 con parte de las traducciones, espero que suban de nuevo, las ultimas traducciones (espero) de Mr.Darcy's Diary, tongue Sigan subiendo traducciones!!
- Su fiel lectora Razz study
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romantic darcy
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Fecha de inscripción : 25/08/2012
Edad : 20

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    17/3/2013, 1:09 pm

de nada!! jaja creo q estan cometiendo un error!! lo siento lau!! jaja yo nada mas estaba saludando a laura!! ella no a echo nada!!
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Arii Kliio
Visitante


Fecha de inscripción : 04/03/2013
Edad : 27

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    22/3/2013, 5:50 pm

albino pues también hago extensivos mis agradecimientos Laughing a maryll100... es un esfuerzo maravilloso Razz de su parte, ojala pronto suban mas study capítulos y otra vez GRACIAS!!! Wink


romantic darcy escribió:
Arii Kliio gracias de verdad!! pero a la que le debemos todo esto es a maryll100.. ya se lo que cuesta me tome 2 mesesillos haciendo eso.. pero lo que hace mary es encantador!!
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Brennda
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Fecha de inscripción : 02/05/2013

MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    24/5/2013, 10:29 am

Cuando sale el próximo? Amo su trabajo Very Happy
Muy ansiosa Shocked
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MensajeTema: Re: "Mr. Darcy's diary" traducido    Hoy a las 2:50 am

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"Mr. Darcy's diary" traducido
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